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La Meditación en el Corazón

Por H. P. Blavatsky

Fuente del Artículo: Fundación Blavatsky México.



Consciencia que es meramente la Consciencia animal está compuesta por la Consciencia de todas las células del Cuerpo, excepto las del Corazón. Ya que el corazón es el órgano de la Consciencia Espiritual; corresponde de hecho a Prâna pero sólo porque Prâna y la Envoltura Áurica son esencialmente lo mismo, y porque además como Jîva es lo mismo que la Deidad Universal.


El Corazón representa a la Triada Superior mientras que el Hígado y el Baso representan al Cuaternario, tomado como un todo. El corazón es la morada del Hombre Espiritual, mientras que el Hombre Psico-Intelectual habita en la cabeza con sus siete portales.

Tiene sus siete cerebros, los Upâdhis y símbolos de las siete Jerarquías, y estos son los Lotos de cuatro hojas exotéricamente, pero esotéricamente de siete Hojas, la “Saptaparna”, la “Cueva de Buddha” con sus siete compartimientos.

El Corazón es el rey del Cuerpo, su órgano más importante. Aún si la cabeza fuese separada del tronco, el Corazón continuará latiendo por media hora. Si se le envuelve en algodón y se le coloca en un lugar caliente, continuará latiendo por algunas horas.

En el Corazón hay un sitio que es el último en morir, un lugar marcado por una luz violeta; éste es el asiento de la Vida, el centro de todo, Brahmâ; el primer sitio que vive en el feto, y el último que muere.

Cuando un Yogin es enterrado en trance, es este el sitio que vive, aunque el resto del cuerpo esté muerto, y mientras éste permanezca vivo el Yogin puede ser resucitado. Este lugar contiene potencialmente la mente, la vida, la energía y la voluntad. Durante la vida irradia colores prismáticos, ígneos y opalescentes.


El Corazón es el centro de la Consciencia Espiritual así como el Cerebro es el centro de la Consciencia Intelectual. Pero esta Consciencia Espiritual no puede ser guiada por una persona, ni tampoco puede ser dirigida por ella su energía, hasta que esté completamente unida con Buddhi-Manas. Hasta entonces, la guía a ella—si es que puede. Es decir, hace esfuerzos por alcanzarla, para inculcar a la Consciencia Inferior, y estos esfuerzos son ayudados por su crecimiento en pureza.


De aquí las angustias del remordimiento por malas acciones, los remordimientos de la Conciencia, reprochándonos por el mal que hayamos hecho, e incitándonos al bien. Estos vienen del corazón, no de la cabeza.

En el Corazón está el único Dios manifestado; los otros dos son invisibles. Y es este Dios manifestado el que representa a la Triada, Âtma-Buddhi-Manas.

Alguien que pueda establecer contacto, y así recibir a voluntad, los dictados de esta Consciencia Espiritual debe de haberse unido con Manas—esto es, debe de haber alcanzado el Adeptado. Pero Manas Superior no puede guiar directamente al hombre ordinario; debe actuar a través de Manas Inferior, y de esta manera penetrar en la Consciencia Inferior.


Como quiera que sea, continuamente se debe de estar haciendo el esfuerzo por centrar la Consciencia en el corazón, y escuchar los dictados de la Consciencia Espiritual, ya que aunque el éxito esté aún muy lejos, en algún momento hay que comenzar, y abrir el sendero.

Hay tres centros principales en el Cuerpo del Hombre: el Corazón, la Cabeza y el Ombligo; el Corazón, como se ha dicho, es el centro de la Consciencia Espiritual; la Cabeza es el Centro de la Consciencia Psíquica; y el Ombligo es el centro de la Consciencia Kâmica. Cualquiera de estos dos puede ser positivo y negativo mutuamente, de acuerdo al predominio relativo de los Principios y por lo tanto de los órganos de manifestación en este plano.


El significado de las palabras positivo y negativo a ese respecto es el mismo que les asigna la ciencia eléctrica. La corriente fluye del positivo al negativo, o la impresión es hecha por el positivo sobre el negativo.

Por ejemplo: el aura de la Glándula Pineal vibra durante la actividad de la Consciencia en el Cerebro y muestra el juego de los siete colores. Esta perturbación septenaria y juego de luces alrededor de la glándula pineal se reflejan en el Corazón, o más bien en el aura del Corazón, la cual es negativa respecto al cerebro en el hombre ordinario. Esta aura vibra entonces e ilumina los siete cerebros del Corazón, así como la de la Glándula Pineal ilumina los siete centros en el Cerebro.


Si el Corazón pudiese a su vez, convertirse en positivo e impresionar al Cerebro, la Consciencia Espiritual podría ponerse en contacto con la Consciencia Inferior. La Consciencia Espiritual está activa durante el sueño profundo, y si los “sueños” que ocurren en el así llamado sueño sin sueños pudieran ser grabados por el Corazón en el Cerebro, tu Consciencia ya no estaría restringida dentro de los confines de tu vida personal.


Si pudieras recordar tus sueños en el sueño profundo serías capaz de recordar todas tus encarnaciones pasadas.

Esta es la “memoria del Corazón”. Y la capacidad para grabarla en el Cerebro, de manera que llegue a ser parte de su consciencia, es la “apertura del Tercer Ojo”. En el sueño profundo se abre el Tercer Ojo, pero no permanece abierto. No obstante, algunas impresiones de la Consciencia Espiritual más o menos alcanzan al Cerebro, haciendo así responsable al Ego Inferior.

Y hay algunas de éstas que son recibidas a través del Cerebro, las cuales no pertenecen a nuestra experiencia personal previa. En el caso del Adepto, el Cerebro está entrenado para retener estas impresiones.

La Escuela Secreta Oriental conoce cada minúscula fracción del corazón, y tiene un nombre para cada parte. Las denomina por los nombres de los Dioses, como la cámara de Brahmâ, la cámara de Vishnu, y así sucesivamente. Cada uno de estos corresponde con una parte del Cerebro.


El estudiante comenzará ahora a comprender por qué se pone tanto énfasis en el corazón en conexión con la meditación, y por qué se hacen tantas alusiones en la antigua literatura hindú respecto al Purusha en el Corazón. Y es así que en relación a la concentración el Bendito Maestro Kuthoomi escribe:

“Tu mejor método es concentrarte en el Maestro como en un Hombre Vivo dentro de ti. Haz Su imagen en tu corazón, y un foco de concentración, de manera a perder todo sentido de existencia corporal en ese sólo pensamiento.”


Y por otra parte Él dice:

“La gran dificultad a vencer es el registro del conocimiento del Sí Superior en el plano físico. Para lograr esto, el Cerebro físico debe de estar completamente vacío de todo excepto de la Consciencia Superior.

Cuando de esta manera el Cerebro ha sido puesto en blanco, puede llegar a él una impresión del Corazón y retenerla; y esto es de lo que se habla en una página anterior, en relación a un Chela, que es sólo capaz de retener partes del conocimiento ganado.”


La carta arriba citada dice:

“Al adquirir el poder de concertación el primer paso es de vacuidad. Luego por grados se sigue la consciencia, y finalmente el paso entre los dos estados se hace tan rápido y fácil hasta hacerse casi imperceptible.

Aquél que puede hacer esto a voluntad ha llegado a ser un Adepto, y puede “guardar el conocimiento que así gana en su memoria física.”

Tal es la regia función del Corazón en el Cuerpo Humano, y sus relaciones con el Cerebro, el cual en su conjunto “es el vehículo de Manas Inferior entronizado en Kâma-Rûpa.”



  • H. P. Blavatsky E.S.T. Instruction V, H.P.B. Press, 1891. pp. 150-153.

  • Reimpreso en: H.P. Blavatsky Collected Writings, Vol. XII. pp. 694-697. T.P.H. Wheaton. 1980.

  • The Esoteric Papers of Madame Blavatsky, comp. por D. Caldwell, Kessinger Pub. 2004, pp. 604-607.

  • Traducido por J. Rodros, México, 1993 . Revista Âtma Vidyâ, 2:27-28 Blavatsky Editorial, México, 2005.

Breve Diagrama de Meditación (I)

Primero concibe la UNIDAD por Expansión en el espacio, e infinita en el Tiempo.

(Ya sea con o sin autoidentificación)

Después medita lógica y consistentemente sobre esto en referencia a los estados de consciencia.

Luego los estados normales de nuestra consciencia deben de ser moldeados por:

Nota: La adquisición se completa por medio de la idea de que “Yo soy todo el Espacio y el Tiempo”. Más allá de esto… (No puede decirse).

Nota: Estas privaciones son producidas por la perpetua imaginación—sin autoengaño—de “Yo soy sin”, el reconocimiento de que ellas son el origen de la esclavitud, la ignorancia y el conflicto. “La Privación es completada por la meditación de: “Yo soy sin atributos”.

Nota General: todas las pasiones y virtudes se mezclan entre ellas. Por lo tanto el diagrama solamente da insinuaciones generales.


Este diagrama fue impreso por primera vez, como nos lo dice el Sr. J. Cooper, en “The canadian Theosophist”, de marzo de 1943, y después de esto en the Theosophist de enero de 1968.

Entre los que recibieron este diagrama se menciona a E. T. Study, miembro de la Sección Esotérica, y del Grupo Interno ambos fundados por H. P. Blavatsky. Aparentemente este diagrama formaba parte de las instrucciones esotéricas de H. P. B.


  • Tomado de: The Inner Group Teachings, of H. P. Blavatsky to her personal pupils (1890.91) A reconstruction of the Teachings by H. J. Spirenburg with a short Historical Introduction by J. H. Dubbink, p 130. Point Loma Publication, Inc. San Diego California 1985.

  • Segunda Edición, 1995, p. 221.
  • Traducido por J. Rodros, 1993.


La Evolución de la Conciencia

Escrito de Jinarajadasa


Comprendiérase lo que realmente es la Conciencia, y se habría encontrado la clave de todos los problemas de la evolución. Porque la conciencia es la expresión más alta de aquella Existencia Única, que es a la vez fuerza y materia, forma y vida.

in embargo, tal es la estructura de nuestra naturaleza, que necesitamos preguntar, y sólo encontramos satisfacción en vida cuando juzgamos haber hallado contestación a nuestras preguntas. La respuesta de ayer puede no satisfacemos hoy, pero no estaremos contentos mientras no encontremos alguna respuesta para hoy, aunque podremos desecharla mañana.

Comprender cómo se desarrolla la conciencia no es más que ponerse en camino de saber lo que es. No obstante, el conocimiento de la manera de desenvolverse la conciencia es la ciencia de las ciencias.

La primera gran maravilla acerca de la conciencia es que el todo esta en la parte, la totalidad esta en la unidad, pues aunque la conciencia encerrada en un electrón sea como una punta de alfiler, esta diminuta unidad esta ligada a la vasta totalidad; es decir, al LOGOS, y todo ÉL está allí, aunque nosotros con nuestras limitaciones sólo podemos ver de ÉL lo que hace un electrón. Lo mismo que las energías de un número incalculable de rayos del sol enfocados por una lente en un punto se concentran todas en él, así ocurre con todo tipo de conciencia que ánima una fuerza.

Todas las manifestaciones posibles de conciencia residen en cada unidad animada, grande o pequeña. El biólogo mendeliano no hace más que declarar la oculta verdad cuando dice que hubo “un tiempo en que Shakespeare existió como un punto de protoplasma no tan grande como la cabeza de un alfiler”.

Colocad una lente ante un gran Panorama que abarque millas, y la lente hará convergir todos los rayos que procedan de él en un punto focal. Todo el paisaje estará allí, y, sin embargo, ninguna imagen podrá verse. Solo alejándonos del punto focal aparecerán imagen tras imagen en una pantalla que refleje los rayos. De la distancia a que la pantalla este colocada desde el punto focal depende la magnitud de las imágenes, y de esta magnitud depende a su vez la perceptibilidad de sus detalles.

Todo el cuadro está allí, en el punto; pero sólo cuando nos alejamos de este sale aquel de la nada y viene a nosotros. Esta es una buena representación de la evolución de la conciencia.

La evolución de la conciencia es también como el descorrer de una cortina que oculta la luz, a la que nada añade el hecho; pero, a pesar de no haber de ganar nada con ello, la Luz quiere disipar la Oscuridad; y hasta que nos identifiquemos conscientemente con la Luz no sabremos por que lo quiere. Su acción es sacrificio y regocijo: el sacrificio esta en soportar la limitación; el regocijo en darse. Participar de este sacrificio y de este regocijo es alcanzar la Divinidad.

La evolución de la conciencia en el hombre se realiza por dación. El motivo del desarrollo en los reinos animal y vegetal es competencia, rivalidad y egoísmo; en el hombre es cooperación, renuncia, sacrificio. El LOGOS SE sacrifica eternamente en la cruz de vida y materia; y sólo imitándole desarrolla el hombre su semejanza. Este es el gran principio que hay que conservar siempre en la mente. La conciencia del hombre desarrolla sus ocultas capacidades etapa por etapa; pero sin sacrificio no hay paso de una etapa a otra. El hombre debe extinguir todo lo que queda en el de bruto, aunque esto implique cientos de vidas. Cuando después de muchos nacimientos y muertes el sacrificio de sí mismo se ha hecho instintivo en él, conoce que el sacrificio es regocijo, el único goce concebible.

Para poder evolucionar debe haber involucionado antes la conciencia, y esta involución es la que hemos bosquejado en la figura 1. Hay en ella divisiones horizontales, que señalan los grandes planos de nuestro sistema solar, y sobre todos ellos está el símbolo del LOGOS Inmanifestado antes de empezar el proceso creador. En el primer paso de su involución desciende al plano Adico, y allí los tres grandes aspectos: Shiva, Vishnu y Brahma, o Padre, Hijo y Espíritu Santo, funcionan en perfección.


Figura 1

Cuando el LOGOS desciende al siguiente plano, Anupadaka, experimenta una limitación, pues su aspecto de Primer LOGOS pasa al estado latente y sólo los aspectos de Segundo y Tercer LOGOS tienen expresión perfecta. A la siguiente etapa de descenso el LOGOS sufre otra limitación, y en el plano de Nirvana solo el Tercer LOGOS puede manifestarse plenamente, no siéndoles posible a los aspectos del Segundo y Primer LOGOS manifestar sus atributos en él.

Quizá alguien encuentre dificultad en comprender como un LOGOS omnipotente tiene que sufrir limitaciones al descender de plano en plano.

Nuestro conocimiento de las relaciones de espacio nos hará comprender la idea con un ejemplo. Todos sabemos lo que es un cubo. Tiene tres dimensiones: largo, ancho y alto. Para todo el que pueda circular en su derredor y mirarlo desde arriba y desde abajo levantándolo, es un sólido que tiene seis caras y doce aristas.

Pero supongámonos en la conciencia de un microbio que se halla en un pedazo de papel y es incapaz de elevarse sobre la superficie. Si ahora ponemos el cubo sobre el papel y se acerca el microbio y lo recorre por las cuatro aristas que están en contacto con el papel, sólo verá o percibirá cuatro líneas iguales e impenetrables. Con su imaginación más elevada podrá concebir en el un cuadrado; esto es, una superficie plana limitada por cuatro rectas iguales; pero como el microbio no puede elevarse sobre el plano del papel, el cubo jamás podrá revelársele como cubo.

Puede el cubo presentar sus seis caras una tras otra ante la vista del microbio; pero este dirá cada vez esto no es mas que un cuadrado. Así también cuando un objeto de tres dimensiones aparece a una conciencia que solo conoce dos, el objeto experimenta una limitación. Esta limitación no es de su naturaleza, sino que existe con referencia al poder que el objeto puede emplear en el mundo bidimensional. Lo mismo ocurre con las limitaciones que el Logos sufre al descender de plano a plano.

En su naturaleza es siempre el mismo; pero en su actuación en los planos que crea, sufre limitaciones de plano en plano, que corresponden al grado de materialidad de estos.

Durante todo el período del descenso del Logos a los tres planos superiores, la Monada humana permanece en Él. Esto esta simbolizado en el diagrama por una estrellita dentro del triángulo. No hay jamás un momento en que cada uno de nosotros como Mónada no viva, se mueva y tenga su ser en Él. Aunque nosotros nada sepamos de Él; aunque aun sabiendo contrariamos su Voluntad, en todas las etapas que hemos recorrido: de mineral a planta, de planta a animal y de animal a hombre, jamás ha podido haber separación de Él.


Así dice la antigua estancia de La Doctrina Secreta:

“La Chispa pende de la Llama por el finísimo hilo de Fohat. Viaja por los siete mundos de Maya. Se detiene en el Primero, y es un Metal y una Piedra; pasa al Segundo, y ¡mirad! una Planta. La Planta pasa por siete cambios, y se convierte en animal sagrado.

Los atributos combinados de estos forman al Manú el Pensador”.

La Chispa siempre pende de la Llama. El sentido de individualidad como actor empieza en la Mónada al encontrarse en el plano de Nirvana como triplicidad de Atma, Buddhi y Manas, separada de la Llama como chispa, y obteniendo, sin embargo, de la Llama todas las cualidades del fuego.

La triple Mónada en el plano de Nirvana es una miniatura del Logos, imagen en todo de su HACEDOR. Esta representada en el diagrama por el triángulo pequeño.

También la Mónada como el Logos sufre un proceso de involución. Sus tres aspectos se manifiestan en su verdadero plano, el de Nirvana. En el momento en que desciende al plano Búddhico experimenta una limitación; Su aspecto Atma se vela, y solo se manifiestan Buddhi y Manas. De modo que uno de los lados del triángulo queda sin manifestación, latente. Del mismo modo, al bajar un plano más, al mental, experimenta otra limitación, y en el cuerpo causal que forma en él sólo aparece Su aspecto Manas, quedando latentes los otros dos en el plano mental superior. Ahora sólo un lado del triángulo, la base, puede manifestarse.

Una vez más empieza el proceso de involución; y ahora del Ego, que reside en el cuerpo causal. Al descender el Ego a la encarnación, experimenta limitaciones de plano en plano a medida que forma sucesivamente los cuerpos mental, astral y físico.

La evolución de la conciencia en el proceso de liberación de las energías ocultas: primero del Ego, luego de la Mónada y por último del Logos, a través de los vehículos formados en todos los planos. El procedimiento de liberación de la conciencia del Ego por adiestramiento de Sus vehículos ha sido ya descrito en la sección, El Hombre en Vida y en Muerte.

Cuando el Ego ha adquirido el dominio de Sus vehículos, viene la siguiente etapa de expansión de la conciencia, al ingresar en la Gran Fraternidad Blanca; y se le enseña en la Primera Iniciación el modo de funcionar en plena conciencia en el subplano inferior de Buddhi. Entonces por primera vez empieza a comprender como realidad presente y no como mera creencia la unidad de todo lo que vive y como su destino va indisolublemente ligado al de los millares y millares de almas que forman con él la Humanidad. Más aun, percibe como realidad que son parte de él y que todas estas divisiones de Yo y Tú, mío y tuyo, que caracterizan a la existencia en los planos inferiores a Buddhi, son ilusiones.

En esta etapa ascensional al plano Búddhico ha realizado dos lados de su triángulo. Ulteriores expansiones de conciencia en las Iniciaciones Segunda, Tercera y Cuarta le dan el dominio de los restantes subplanos del plano Búddhico, hasta que, a la Quinta Iniciación, la de Asekha, su conciencia actúa directamente en el plano de Nirvana. El triángulo de la Mónada está ya completo y el Eterno Peregrino ha vuelto a su morada, jubiloso, llevando consigo sus gavillas.


En esta etapa de Adepto Asekha conoce la Mónada por realización directa la maravilla de las maravillas. Que siendo chispa, es la Llama. Desde entonces es el Cristos, el Ungido, coronado con la mayestática corona que como el Hijo de Dios fue a ganar a la guerra. Desde ahora el triángulo de la Mónada se halla en contacto directo con El del LOGOS aunque solo por uno de sus lados, la base, que es el aspecto del Espíritu Santo.

De aquí que la tradición cristiana nos diga que hay dos bautismos: el uno de agua y el otro de fuego. Juan el Bautista pudo dar el primero con el agua, pero solo un Cristos pudo dar el segundo con el Espíritu Santo y el fuego: “Yo, a la verdad, os bautizo con agua para arrepentimiento; pero el que viene tras mi más poderoso que yo es, cuyos zapatos yo no soy digno de desatar; él os bautizara con el Espíritu Santo y con fuego”

Cuando la Mónada es bautizada así con el Espíritu Santo y con fuego es cuando puede decir en triunfo y en dedicación: “Como el Padre me conoció, así también yo conozco al Padre. . . Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mi aunque este muerto vivirá, y todo aquel que vive y cree en mi no morirá nunca. . . Yo y mi Padre somos uno”.

A mayores alturas todavía, ahora inconcebibles para nosotros, escala el Eterno

Peregrino identificando en el plano Anupadaka su Buddhi con el Buddhi del gran Triángulo; y finalmente en el plano de Adi su Atma con el eterno Atma de todo lo que existe, existió y existirá jamás, el LOGOS de nuestro Sistema.

El ascenso del hombre hacia la Divinidad puede estudiarse desde varios puntos de vista, y otro de ellos es el que se ve en la figura 2. Su idea fundamental es que según el contacto que la conciencia recibe del exterior así es el descubrimiento que hace del mundo. La respuesta a los choques físico, astral y mental nos da conocimiento del mundo, y según el tipo de la respuesta es la expansión de la conciencia en el individuo.

Figura 2


Una piedra responde principalmente a los contactos de calor, frío y presión y, por lo tanto, solo conoce el mundo físico. La planta responde a las vibraciones astrales de agrado o desagrado, y de aquí su instinto de adaptación al medio ambiente; conoce los mundos físico y astral, aunque este ultimo oscuramente. El animal responde a las vibraciones del mundo mental inferior y, por la tanto, piensa y siente; conoce, pues, los mundos físico, astral y mental, aunque este último vagamente. Pero el hombre es capaz de afectarse por el mundo mental superior; lo cual significa que su visión del universo es desde este plano.

El mundo astral inferior se pone en actividad por los sentimientos animales del hombre, como la ira, la lujuria, la envidia y los celos. Cuando el cuerpo astral se refina y se hace capaz de cariño, devoción y simpatía, aunque vayan fuertemente teñidos por sus necesidades personales, descubre el mundo astral superior de sentimientos. De igual manera, los pensamientos desordenados e incoherentes que tenemos acerca de las cosas en general nos llevan al contacto con el mundo mental inferior, de pensamientos concretos. Sólo cuando podemos ordenar nuestras ideas en categorías de pensamientos y sentimientos y descubrir sus leyes, llegamos a la visión del mundo mental superior.

Pensar con el cuerpo causal es pasar por encima de los pensamientos concretos y llegar a los universales de religión, filosofía y ciencia, que caracterizan a la mente filosófica.

Más allá del atributo superior de pensamiento puro, tiene todavía el hombre otra facultad o instrumento de cognición a que, a falta de mejor termino, la llamaremos con una palabra filosófica inda, Buddhi (Mundo Intuicional). El carácter que lo distingue es que con él no se conocen las cosas por un examen externo sino por identificación del conocedor con ellas. Buddhi es un modo de conciencia que no es pensamiento ni sentimiento aislado, ni simple combinación de ambos; y, sin embargo, es los dos a la vez, y aún más, una especie de pensamiento sentimiento indescriptible.

Lo que se puede decir es que cuando Buddhi afecta al plano mental superior, la mente prende conceptos universales, y que cuando la fuerza de Buddhi se refleja en una naturaleza astral pura, resulta la más tierna de las simpatías. Es Intuición Divina, más segura que la ciencia porque juzga, no solo del pasado y del presente, sino también del futuro; más precisa en comprensión que la emoción mas profunda, porque a voluntad el conocedor es lo conocido.

Si carecemos ya de palabras para describir Buddhi, como se podrán describir las facultades de la Mónada que se expresan en el plano Nirvanico? Basta decir que, así como Buddhi al pensamiento y emoción puros, supera el aspecto Atma del alma a Buddhi en maravilla.

El desarrollo de la cultura en el hombre no será completo, hasta que todo pueda funcionar en el plano de Nirvana. La mayor hazaña de la humanidad, hasta ahora, ha sido tocar, gracias a los esfuerzos de unos cuantos genios, el plano Búddhico por el Arte. Pero casi fue ayer todavía cuando la humanidad descubrió que había un reino de existencia donde el hombre puede crear objetos de belleza que son júbilo eterno; y no para un día, sino para siempre. Lo que crea el genio, séalo en religión o arte, filosofía o ciencia, cuando se abre camino al plano Búddhico, contiene la esencia del arte. Si como científico trata de los hechos de la Naturaleza, los concibe y presenta tan artísticamente, que su ciencia se ilumina con intuiciones; si como filosofo crea un sistema, cobija con ternura lo pequeño y lo grande y los envuelve con belleza y unidad.

Los preceptos éticos de los grandes Maestros son revelaciones del arte más puro porque sus mandamientos son universales en su aplicabilidad a todos los problemas de los hombres y de frescura y belleza permanente en todas las épocas.

Toda expresión de arte contiene en si algunas características de todos los demás; un cuadro es un sermón, y una sinfonía es una filosofía. Cuando Buddhi da su mensaje, la religión es ciencia, y el arte, filosofía. El plano mental inferior de pensamientos concretos es donde la unidad se rompe en diversidad; y el que no puede sentir la unidad a través de una expresión concreta ve contradicciones entre las de esta clase.

El hombre, el pensador, el amador, el hacedor, cuando el Buddhi esta despierto en él, hace de si una unidad que no puede manifestar sino en el plano Búddhico.

La humanidad aprende a conquistar a AQUEL, que existe fuera del tiempo y del espacio, empleando el tiempo y el espacio. Hasta ahora, nuestro instrumento mas elevado de cognición es el arte creativo. Como sus variados aspectos se relacionan mutuamente, es uno de los problemas de la filosofía, y uno de los modos de esta relación la sugiere la figura 3


Figura 3

En la literatura del tipo más elevado tenemos un brillante dibujo de palabras y una dramatización gráfica de hechos e ideas. El desarrollo de las artes en literatura varia según se trate del valor-tiempo o valor-espacio. Por el lado del tiempo la literatura conduce al drama, y el drama tiende a la poesía, y la poesía por sus inherentes cualidades musicales lleva a la música. Del lado del espacio la expresión gráfica de las palabras esta ligada con la pintura, la pintura de dos dimensiones se eleva a la expresión tridimensional en la escultura y la escultura a las prodigiosas concepciones abstractas de ritmo y belleza que da la Arquitectura.

No es difícil de ver como el drama, narrando los sucesos en el tiempo, se relaciona con la pintura, que describe sucesos en el espacio. La escultura es como una poesía muda, puesto que esculpe imagen tras imagen con material de la imaginación. La declaración de Goethe y Lessing de que la Arquitectura es música congelada nos da la clave de la relación que hay entre la Música y la Arquitectura.

Todas las formas de arte conducen a la conciencia del hombre a prender los valores de vida que la Mónada encuentra en el plano Búddhico. El sentido artístico de la humanidad es rudimentario aun, pero con el crecimiento de la Fraternidad se sentirá más en la vida del arte. Por otro lado, con el despliegue del sentido artístico en los hombres aumentara el poder de realizar la Fraternidad.

Finalmente, cuando lleguemos a los últimos límites de creación artística y empecemos a sentirnos con poderes y efectividades que ni en el arte más elevado encuentran su expresión, habremos llegado al conocimiento de las actividades que caracterizan a la Mónada en su verdadero plano de Atma.

Pero como habremos de unir Nirvana con nuestra tierra en un mismo campo de acción es misterio del porvenir.


Comprender plenamente la evolución de la conciencia es descubrir el misterio de la naturaleza de Dios. Y, puesto que toda vida es ÉL y nosotros también somos fragmentos de ÉL, al crecer en conciencia LE descubrimos a ÉL y nos transmutamos en su imagen y al descubrirle a ÉL nos descubrimos a nosotros mismos.

Este es el misterio de la conciencia: que la parte es el Todo. Pero saberlo es una cosa y serlo otra. Ser el Todo solo es posible actuando como el Todo; y esto se realiza dándonos tan plena y francamente a todo dentro de nuestra pequeña esfera de existencia, como el Todo da de si a todo dentro de la vasta de la SUYA.

Parece increíble que nosotros hayamos de ser capaces de imitar al Todo. Sin embargo, por ser este nuestro destino, nos ha enviado de si a vivir nuestras vidas, separadas. Que la única vida digna de vivir es la comunión en su eternal Sacrificio lo atestiguan todos los que han venido de ÉL y han vuelto a ÉL.


Dr. Quantum y La tierra plana

Video visto originalmente en el Blog de Mauricio Orellana S.

Bibliografía de términos usados:

Âdi (Sánscrito).- Primero, primitivo, primordial [supremo; principio; origen; nacimiento].


Anupâdaka (Sánscrito).- Anupapâdaka y también Aupapâduka. Significa: “sin padres”, “que existe por sí mismo”, agénito, nacido sin padres o progenitores. Témino aplicado a ciertos dioses autocreados y a los Dhyâni Buddhas. (Véase Avatâra. [An-upâdaka “sin receptor”. El elemento radical de la materia que está por encima del Âkâza, así llamado porque no existe todavía ningun órgano o “receptor” desarrollado por la humanidad para ello. Bhagavân Dâs: La Ciencia de la Paz.]


Aseka o Asheka.- En el budismo, se designa con este nombre a aquel que no tiene ya que aprender nada más: un individuo de la jerarquía superior a la del Arhat. “Cuando el hombre ha alcanzado este nivel, adquiere el más pleno dominio sobre sus propios destinos y elige su futura línea de evolución”. (The Vâhan). – (P. Hoult).


Buddhi (Sánscrito).- Mente o Alma universal. Mahâbuddhi es un nombre de Mahat (véase Alaya). Es también el Alma espiritual del hombre (el sexto principio), el vehículo de Âtman, exotéricamente el séptimo. [Buddhi es la facultad que está por encima de la mente razonadora, y es la Razón pura, que ejerce la discernidora facultad de la intuición, de discernimiento espiritual.] (A. Besant). –Es el Yo espiritual, intelecto, entendimiento, conocimiento, intuición, discernimiento, razón; el poder pensante por sí mismo, independiente de las impresiones venidas del exterior, la facultad de juzgar, discernir y resolver; la potencia que transforma en conceptos claros y perfectos las impresiones procedentes de los sentidos por intermedio del Manas y Ahankâra. (Véase: Filosofía Sânkhya).-

Por su grande importancia, el Buddhi es calificado de “gran Principio” (Mahat tattva) o simplemente mahat (grande). –Tiene dicha palabra muchas otras acepciones: mente, ánimo, pensamiento, conciencia, juicio, percepción, intención, resolución, sabiduría, enseñanza, doctrina, etc. A veces equivale a voluntad.]


Logos (Griego).- La Divinidad manifestada en cada nación y pueblo; la expresión exterior, o el efecto de la Causa que permanece siempre oculta o inmanifestada. Así, el lenguaje es el logos del pensamiento; por esto se traduce correctamente con los términos “Verbo” y “Palabra” en su sentido metafísico. [Saliendo de las profundidades de la Existencia Una, del inconcebible e inefable Uno, un Logos, imponiéndose a sí mismo un límite, circunscribiendo voluntariamente la extensión de su propio Ser, se hace el Dios manifestado, y al trazar los límites de su esfera de actividad, determina también el área de su Universo. Dentro de dicha esfera nace, evoluciona y muere este universo, que en el Logos vive, se mueve y tiene su ser. La materia del universo es la emanación del Logos, y sus fuerzas y energías son las corrientes de su vida. El Logos es inmanente en cada átomo, es omnipenetrante; todo lo sostiene, todo lo desarrolla. Es el principio (u origen) y el fin del universo, su causa y objeto, su centro y circunferencia… Está en todas las cosas, y todas están en él (como penetrante perfume que impregna el aire y todos los objetos de un aposento, o bien como el agua del mar que penetra en toda la masa de una esponja contenida en su seno. (N. del T.).


El Logos se despliega de sí mismo manifestándose en una triple forma: El Primer Logos, raíz u origen del Ser; de él procede el Segundo Logos, manifestando los dos aspectos de vida y forma, la primitiva dualidad, que constituye los dos polos de la Naturaleza entre los cuales se ha de tejer la trama del Universo: Vida-forma, Espíritu-materia, positivo-negativo, activo-receptivo, padre-madre de los mundos; y por último, el Tercer Logos, la Mente universal, en la que existe el arquetipo de todas las cosas, fuente de los seres, manantial de las energías formadoras, arca en donde se hallan almacenadas todas las formas originales que han de manifestar y perfeccionar en las clases inferiores de materia durante la evolución del universo. (A. Besant, Sabiduría Antigua).

En otros términos: De lo ABSOLUTO, o sea Parabrahman, la Única Realidad, Sat, que es a la vez Absoluto Ser y No-Ser, procede: 1) El Primer Logos, el Logos impersonal e inmanifestado, precursor del manifestado. Esta es la “Causa primera”, lo “Inconsciente” de los panteístas europeos. 2) El Segundo Logos: Espíritu-Materia (como dice H. P. Blavatsky en la Doctrina Secreta, Espíritu y Materia, Sujeto y Objeto, no son más que dos aspectos de la Realidad única en el universo condicionado. (N. del T.)), Vida; el “Espíritu del Universo”, Purucha y Prakriti, y 3) El Tercer Logos, la Ideación cósmica, Mahat o Inteligencia, el Alma universal del mundo, el Nóumeno cósmico de la Materia, la base de las operaciones inteligentes en y de la Naturaleza, llamado también Mahâ-Buddhi. (Doctrina Secreta, I, 44). (G.T. H.P.B.)


Nirvana (Sánscrito).- Según los orientalistas, es la completa “extinción” o “apagamiento”, como la llama de una bujía, la extinción total de la existencia. Pero, según las explicaciones esotéricas, es el estado de existencia y conciencia absolutas en que el Ego del hombre que, durante la vida, ha llegado al más alto grado de perfección y santidad, entra después de la muerte del cuerpo, y algunas veces, como en el caso de Gautama Buddha y otros, durante la misma vida. [Absorción, fusión, disolución, extinción, aniquilamiento, liberación; beatitud o bienaventuranza eterna, existencia espiritual abstracta; aniquilación de las condiciones de la existencia individual; extinción, fusión o completa absorción del Yo (o Espíritu individual) en el Espíritu universal, del que es una parte.

–Una vez terminada la evolución en este mundo, agotadas todas las experiencias y conseguida la plena perfección del Ser humano, el Espíritu individual, o Yo interno, enteramente libre para siempre de todas las trabas de la materia, vuelve a su punto de origen, abismándose y fundiéndose en el Espíritu universal, como gota de agua en el inmenso océano. En esa fusión se aniquila por completo la humana personalidad, con todo su cortejo de ilusiones, apegos, afanes, deseos, pasiones y dolores; pero no la individualidad; el hombre deja de existir como hombre, para existir como Dios en un estado de reposo consciente de la Omniscencia, en una condición perpetua de inefable y absoluta bienaventuranza. “En esta bienaventurada Nada gusta el alma paz divina”, según expresaba el gran místico S. Juan de la Cruz.

El abismarse en el Espíritu divino –dice el Brihadarânyaka– es como echar un terrón de sal en el mar; se disuelve en el agua (de la cual se había extraído), sin que pueda sacarse otra vez. La voz Nirvâna es sinónimo de Mokcha. No se confunda con el Svarga ni con el Devachan. –Véase: Nirvâni y Paranirvâna.] (G.T. H.P.B.)



1. Plano de Adi (Mundo Divino)

2. Plano de Anupadaka (Mundo Monádico)

3. Plano Nirvanico (Mundo Espiritual)

4. Plano Búddhico (Mundo Intuicional)