Dedicado a: A. S. P. + hacia Todo lo Justo, lo Bueno y lo Bello +

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Empire of the Sun

Presentador: Brian Cox.  _Productora: BBC. (Gran Bretaña, 2010)

“Wonders of the Solar System” (Maravillas del Sistema Solar) es una fantástica serie documental de 5 capítulos donde el profesor Brian Cox nos invita a un viaje a lo largo del Sistema Solar, mostrándonos las maravillas escondidas en cada planeta, satélite, o incluso en el Sol.

El físico Brian Cox es profesor en la Universidad de Manchester y se ha convertido en uno de los más célebres divulgadores, gracias a su facilidad para acercar la ciencia al mundo y el amor que desprende explicando de la forma más amena posible la física y la ciencia en general.


En este primer capítulo dedicado a nuestra estrella: el Sol, el profesor Brian Cox visita algunos de los lugares más impresionantes en la tierra para describir cómo las leyes de la naturaleza han esculpido las maravillas naturales a través del sistema solar. En la India es testigo de un eclipse total de sol cuando el enlace a la luz y el calor que nos sostiene se interrumpe por unos minutos preciosos.

Pero el calor y la luz no son el único poder del sol sobre el sistema solar. En Noruega, Brian mira la batalla entre el viento solar y la tierra, y como el cielo nocturno se ilumina con las luces del norte.


Más allá de la tierra, el viento solar continúa, la creación de deslumbrantes auroras en otros planetas. Brian entra en contacto con el Voyager, una sonda que ha viajado más de 30 años desde su lanzamiento. Ahora a 14 millones de kilómetros de distancia, la Voyager ha detectado que el viento solar está empezando a agotarse. Pero incluso aquí no hemos llegado al final de la influencia del sol.

Brian explica cómo su poder más grande, la gravedad, se extiende por cientos de miles de millones de kilómetros, donde el toque más ligero gravitacional rodea nuestro sistema solar en una misteriosa nube de cometas.

 


Fuente: DocuCiencia (Español)

 



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Estructura de la Tierra…


orrían los años finales de la década de los 80 del siglo XIX, y H.P. Blavatsky decidió comunicar a sus discípulos más directos ciertas enseñanzas y tradiciones recogidas en sus viajes, especialmente por India, Bhután, Nepal, Tíbet y China Himaláyica.

Para ello, tanto en Adyar como principalmente en Londres, aportó oralmente muchos elementos que no figuran en su gran obra, de varios tomos, la Doctrina Secreta. Obra inacabada, como su Glosario Teosófico.

Por razones de espacio y de mejor comprensión a quienes leen este artículo, hemos omitido voluntariamente muchas de sus partes.

Deseamos que los amables lectores tengan a tomarlo como una hipótesis más sobre la estructura global de nuestro planeta. No podemos ofrecer una bibliografía, de la cual es tan gustoso el estudiante actual aunque sea insegura o repetitiva. Tampoco queremos que se tome como un “dogma de fe”, pues no responde a ninguna Fe, que si es cierta o no, obviamente no nos corresponde señalarlo.


Desde la más remota antigüedad, los sabios conocieron la forma general de la tierra y, según cuando y donde, su naturaleza estructural. Todos la consideraron como un Ser vivo, balanceado por ecosistemas vitales y capaz de enfermar y recobrar la salud por sus propios mecanismos programados por su Creador. Este Ser Vivo o Macrobios como lo llamaba el neoplatónico Marción era a la vez una célula en el tejido que conformaba sistemas y órganos cósmicos de miríadas de mundos, visibles e invisibles. Por poseer este último conocimiento y publicarlo, Giordano Bruno fue quemado vivo a instancias de la Inquisición, el 17 de febrero de 1600, en Roma.


El que la tierra sea un Ser Vivo, como nosotros, no significa que su cuerpo sea y se comporte igual que el nuestro. También un coral, un pino o una gaviota son seres vivos y no se comportan, formalmente, como el hombre. No hay que confundir la Vida Una  con sus transitorios envases. El Gran Aguador escancia su Agua Celeste en diferentes recipientes, de barro o de cristal. Si éstos, al usarse, se rompen y se derrama el agua, no hacen que el agua desaparezca, sino que, tras sus ciclos de evaporación y condensación, vendrá otra vez a la manifestación concreta y llenara nuevos contenedores…los que a su vez tienen una vida limitada que será igual, aunque no idéntica, a la de sus predecesores.


Según las antiguas enseñanzas, la tierra es más joven que la luna. La tierra se fue plasmando y condensando a medida que la luna se convertía en un cadáver espacial donde la vida perdura en su propia desintegración, hasta su extinción por involución. En la tierra, la vida se va expresando cada vez con más riqueza, pues esta en evolución. Ese procesos, en líneas generales, ha cesado en el presente, y su ciclo actual, basado en la mecánica estructural del Carbono empieza a marchar hacia su fin, si bien ello no ocurrirá hasta dentro de cientos de millones de años.


Desgraciadamente, los factores contaminantes, provocados especialmente por la superpoblación humana y la extinción de cientos de especies de los reinos vegetal y animal, pueden acelerar el proceso de degradación, y forzar al Planeta a tomar medidas que le salven de esta “enfermedad” en que se ha convertido el Hombre.


La estructura anatómica de la Tierra, según las antiguas enseñanzas, esta basada en los esquemas del Triple Logos, como lo llamó Platón. El Logos es la forma en que los humanos podemos entender al Dios que nos rige. Nuestra mente es dual, tiene un programa binario y sólo puede entender lo dual y su producto. Especialmente su producto, el tres, que en lo geométrico se expresa como el triangulo. La única figura cerrada que podemos pensar de manera dual es el círculo, relacionando la circunferencia y el punto central. El punto central no tiene dimensión; la circunferencia no tiene principio ni fin en sí. Sólo el triángulo, lo trino o trinidad, facultad dialéctica de lo trino, nos es comprensible e inteligible normalmente.


a estructura interna de la Tierra puede expresarse pedagógicamente bajo este aspecto. Y así fue enseñado:

1) Un núcleo metálico en el que predomina el hierro, pero con una estructura íntima más densa que el hierro superficial que todos conocemos. Un hierro de mucho mayor peso y una enorme capacidad magnética; sus átomos están “comprimidos” sobre sí mismos, es más sólido y, por lo tanto, tiene un grado de dureza de tipo cristalino.

En la vieja terminología de Oriente, se le llamó el “Huevo de Hierro” porque su forma general no es totalmente esférica. Su tamaño es, aproximadamente, de una cuarta parte del esferoide de la tierra. Es altamente radiactivo, aunque este término moderno no concuerde exactamente con su naturaleza real, pues por “radiactivo” entendemos hoy una amplia gama de “atractores” que, por serlo, emiten energía.

2) Los rodea una masa equivalente a dos tercios del tamaño del Planeta. La estructura de esta masa es muy compleja, con arborizaciones en forma radial, metálicas, por lo que los antiguos la llamaron zona de “los Árboles Grises” que, como tales, tendrían sus raíces en contacto con el núcleo y se irían expandiendo hacia la superficie.


3) La corteza, con un espesor aproximado de un cuarto del tamaño del global del Planeta. En ella ocurren fenómenos potentísimos de calor y electricidad y es como un escudo envolvente, protector, fértil, muy capacitado para absorber y trasmutar los rayos cósmicos que la penetran, algunos muy profundamente. Su superficie fue comparada por los sabios de Egipto con la piel de un cocodrilo, pues tiene placas que le otorgan flexibilidad; son los hoy llamados “Escudos Continentales”.

En lo etérico, la Tierra se consideraba como un gran imán. Las corrientes van de polo a polo, como curvas, desde el polo Norte magnético hasta el polo Sur magnético, cual una fuente que bañase la superficie de la Tierra; por el Sur se internan y, envolviendo el Huevo Negro, llegan otra vez al Norte.


Se cita además un aura de la tierra que abarca, desde su superficie, una distancia equivalente a unos tres radios terrestres. También se menciona un grueso anillo etérico-magnético que oscila ligeramente sobre la perpendicular del eje magnético, y que los últimos iniciados de Roma llamaron “El Cinturón de Venus”, el lugar donde habitan, dormidas, las almas próximas a encarnar. Desde allí, y esto lo recoge claramente Platón, sus inconscientes deseos de volver a tener un cuerpo de carne, empujan formas mentales que son el fundamento del sexo, el deseo de procrear.

Por eso la Escuela de Platón sostenía que el amor es generado por los muertos, afirmación muchas veces mal interpretada. Según el karma o el destino, las almas van a habitar los fetos de unas u otras familias, en uno u otro lugar de la tierra.


La ciencia actual (y más, la futura inmediata) ya esta constatando algunos de estos aciertos, por lo que, de una manera formal, dejan de ser “secretos” a criterio del autor de estos reglones.


Es  de esperar que cuanto más conozcamos sobre nuestro bello Planeta y las criaturas que lo poblamos, se acentúe la tendencia hacia un respeto saludable por su naturaleza que nos permita proseguir nuestra vida en la tierra, según lo planeado, y sin traumas siempre dolorosos.


Sin embargo, es triste comprobar que los hombres, o mejor, los ineptos políticos y religiosos que los rigen, se precipitan en concepciones medioevales, alimentadas por fanatismos, racismos, venganzas cíclicas e interminables. Es fundamental no seguirles el juego y trabajar para un Mundo Nuevo y Mejor.




Sírio

Escrito de José Carlos Fernández.



írio é a estrela mais brilhante e de maior magnitude (aparente) do firmamento. Está situada na constelação Cão Maior e foi chamada “A estrela do cão” em civilizações tão distintas como a chinesa, a egípcia e a grega.

Sírio Tem o dobro da massa de nosso Sol, no en tanto seu brilho e sua luminosidade são vinte vezes maior.

Situada a 8.6 anos-luz da Terra, no hemisfério norte, é visível do mês de novembro até abril. Sírio A surge com uma cor branca e azul, e no curso dos anos, segundo a posição em relação à sua companheira, Sírio B, muda sua luminosidade e seu brilho, fato já observado por astrônomos antigos, por exemplo os gregos, que apontavam esta característica como uma das mais notáveis de Sírio.


Impresión Artística de Sirio A y Sirio B



A astronomia moderna começou a detectar irregularidades na órbita de Sírio desde 1834, mas não conseguiria identificar sua estrela irmã até 1862. No ano de 1920 se obteve o primeiro espectro de luz procedente de Sírio B, e ela foi classificada como uma “anã branca”-era a primeira anã branca que se estudava e serviu de padrão para todas as que foram descobertas depois. As hansa brancas são estrelas de brilho muito fraco e grande densidade. O tamanho de Sírio B é da mesma ordem do de nossa Terra e sua massa é similar à de nosso Sol. Sua densidade é 65.000 vezes maior que a da água.


Não é feitadizem os astrônomos – de matéria comum, senão que seus átomos estão prensados e os elétrons presos no que se conhece como matéria degenerada ou superdensa. As duas estrelas, Sírio A e Sírio B, giram uma em torno da outra em um período orbital de 49.9 anos, trocando partículas e raios cósmicos; Sírio B, mais densa, arrebata matéria de sua companheira, acelerando ambas cada vez mais seu giro, o que faz com que produzam uma pulsação cósmica, uma irradiação e um fluxo magnético em direção ao nosso Sol, que o distribuiria como uma lente pelo sitema solar.


A relação entre a estrela Sírio A e sua irmã Sírio B quiçá recorde de certa forma o combate repetido e feroz entre Hórus (lembremos que um dos significados de Hórus, em sua forma de Hórus Sept é, precisamente, Sírio) e Seth Tifon. Existe, inclusive, uma divinidade de duas cabeças, uma de Seth e outra de Hórus, “reconciliados”. São obrigados a combater em um espaço fechado-talvez “orbitando” um em relação ao outro-com sucessivas aproximações e distanciamentos.


Esta idéia não deve parecer tão estranha se estudamos o significado da palavra typhon, com que os gregos designaram o deus Seth. Repassemos primeiro a idéia astronômica: Sírio B, uma estrela quase oscura, envolta em fortes turbulências magnéticas, faz Sírio A gravitar pesadamente, lhe rouba matéria e “cega”. Lembremos que os dogões e outros povos concedem a preeminência a Sírio B, que ainda que seja mais escura tem maior força regente e seria o “pai escuro do filho luminoso”. Tyfos quer dizer “fumaça, vapor”, e também orgulho e vaidade; Tyflos é “cego”, no sentido de “brumoso e oscurecido”, e Tyfloo significa “cegar, confundir”, e também “envolver com fumaça”.


Para terminar, o cachorro Ortros, um dos nomes de Sírio na mitologia grega, é filho do monstro Tifon, junto com Cérbero, o cachorro de 3 ou 50 cabeças. O 50 é um número que aparece continuamente associado a Sírio, pela relação deste com o 5 e pelos 50 anos da órbita conjunta e aproximação e distanciamento de Sírio B e Sírio A.

No ano 1995 os astrônomos franceses Daniel Benest e J. L. Duvent afirmaram que parece existir uma pequena anã vermelha, Sírio C, no sistema estelar de Sírio, pois detectaram uma perturbação que não podia ser explicada de outra maneira. É curioso, certamente, o fato de que os egípcios, em seus distintos zodíacos, representassem três Deusas na barca de Sothis (Sírio): Sothis, Anukis e Satis; e de que Neugebauer, o grande estudioso da astronomia egípcia, afirme que a deusa Satis, assim como sua companheira Anukis, não possa ser considerada uma constelação separada, mais sim vinculada a Sothis.


Uma das formas simbólicas de Sírio na Grécia é Hékate– que também significa Lua- a deusa da Magia e dos Juramentos Terríveis, de três ou cinqüenta cabeças.

Mais extraordinário ainda é o conhecimento que da estrela Sírio têm os dogões, uma tribo africana que vive no atual estado de Mali e que considera seus conhecimentos procedentes do Antigo Egito. Não são conhecimentos aos quais se referem livremente, mas que são transmitidos gradualmente em suas iniciações àqueles que julgam dignos deles. Por “sorte” os antropólogos franceses Marcel Griaule e Germaine Dieterlen, depois de viverem vários anos entre eles, puderam aceder a estes conhecimentos “iniciáticos”.


Impresión artística de los tamaños de Sirio B y la Tierra.


Marcel Griaule foi o primeiro forasteiro depositário-depois de uma solene reunião dos sacerdotes mais importantes da tribo- de tais conhecimentos. Resumamos o que há séculos sabe esta tribo sobre o sistema Sírio:

O ponto de partida da criação-evidentemente da vida em nosso sistema solar, e portanto do ser humano, não a origem nem a vida de nosso infinito universo-é a estrela que gira em torno a Sírio, que de fato se chama estrela Digitária. Os dogões a consideram a menor e mais pesada de todas as estrelas, contendo o gérmen de todas as coisas. Seu movimento ao redor de seu eixo e de Sírio sustenta a criação no espaço. Veremos que sua órbita define o calendário (1).


O nome com que os dogões designam esta estrela é Po, semente da planta Digitária exilis ou fonio, que é o nome da semente que constitui sua alimentação básica, (assim como a de muitas tribos africanas). A semente desta planta é das mais diminutas que existem, o que a vincula diretamente à importância e, por outro lado, ao tamanho reduzido de Sírio B. Para os dogões, esta semente é “a fonte de tudo no mundo”, o que na verdade se refere ao fato da estrela Po, ou Digitária, ser a fonte de todo o mundo e todo tipo de matéria ter sua raiz nesta estrela.

Acreditamos poder interpretar este fragmento no sentido de que da estrela Sírio, mais particularmente Sírio B, emana uma irradiação cósmica que interfere definitivamente nas transmutações alquímicas da matéria, não só de nosso sistema solar, mas também de todas as estrelas próximas da “molécula cósmica”, o que inclui Sírio, nosso Sol, Alfa Centauro, Procion, Altair e dezenas de estrelas de muito menos visibilidade.


Lembremos o ensinamento mistérico: um elétron é como um planeta, um sol como um átomo e um grupo de sóis ligados harmonicamente é como uma molécula. Isto os dogões relacionam com a placenta, e se referem, por exemplo, à “placenta de Po”, porque de certo modo ela alimentaria as distintas estrelas que se encontram dentro de sua placenta ou influência estelar.

Os dogões descrevem a órbita de Digitária como um ovo ou uma elipse, e girando em torno de Sírio A, que se encontra- segundo seus desenhos -em um dos focos da elipse (com o que os dogões demonstram conhecimentos da gravitação universal ou das leis de Kepler). A Digitária, Sírio B, giraria em torno de si mesma a cada ano, o que os dogões celebram com o rito do bado, pois sustentam que um feixe de raios cósmicos e espirituais chegaria desta estrela a cada ano.


Literalmente, para que cada um o interprete como queira e possa: nesta ocasião, expulsa de suas três espirais os seres e as coisas que contém. A este dia o chaman Badyu, “pai arisco”, porque está marcado por um movimento geral do mundo que transtorna as pesssoas e as coloca em uma relação insegura consigo mesmas e com as demais.


Os dogões afirmam que este sistema é triplo-fato recentemente corroborado pela ciência- e chamam a esta terceira estrela Sírio C, emme ya (sorgo fêmea), sol pequeno ou sol das mulheres. Dizem que em comparação com a Digitária é quatro vezes mais leve e percorre um trajeto maior na mesma direção e mesmo tempo, 50 anos, sendo suas posições relativas tais que seus raios formam um ângulo reto.

Estatua del dios Horus en el Templo de Idfū, Egipto.

Crédito: Comstock/Jupiterimages ©


Os dogões dispõem de outros conhecimentos esotéricos e astronômicos admiráveis. Por exemplo, dizem que a Lua está morta e seca, como sangue seco. Os planetas são estrelas que giram em torno do sol. As distintas posições de Vênus aparecem registradas em altares, pedras realçadas, disposições em covas.


Têm quatro calendários: três litúrgicos (o solar, o de Vênus e o de Sírio) e um quarto calendário agrário, de base lunar. Conhecem os quatro satélites mais importantes de Júpiter aos quais chamam “as cunhas de Júpiter”. Saturno é “a Estrela que limita o espaço”. A terra está contida na Via Láctea, que é por si mesma a imagem das estrelas se movendo em espiral dentro do mundo das estrelas que se movem em espiral. Os movimentos celestes estão relacionados com a circulação do sangue. Os planetas, satélites e estrelas companheiras são o sangue em circulação (visão, por exemplo, que compartilham com os astecas e com Paracelso).


omo já dissemos, os dogões usam a placenta como símbolo de um sistema de estrelas ou planetas. Referem-se a nosso sistema solar como a “placenta de Ogo”, enquanto que o sistema da estrela Sírio e a placenta de Nommo. Além disso, este é o nome coletivo para o grande herói de sua cultura e fundador da civilização, proveniente do sistema de Sírio, como Osíris no Egito. Ambas placentas cósmicas estão vinculadas, se entrecruzam e se encontram na origem de diversos calendários impondo um ritmo à vida e às atividades do homem.

Um deles, o mais próximo da Terra, terá como eixo o Sol; o Sol é o testemunho dos restos da placenta de Ogo, e o outro, mais distante, Sírio, o testemunho da placenta de Nommo, supervisor do universo.


Seguimos extraindo do trabalho destes antropólogos, intitulado “Um sistema sariano no Sudão”, as seguintes citações sobre o sistema de Sírio e outros dados de grande interesse: dizem que Sírio aparece avermelhada à vista e Digitária branca, e que Deus, Amma, criou Digitária antes de qualquer outra estrela. É o ovo do mundo, e infinitamente pequena, que conforme se desenvolveu engendrou tudo o que existe, visível e invisível. E composta por três dos quatro elementos básicos: ar, fogo e agua. O elemento terra está substituído pelo metal.


En esta secuencia zoom de tres imágenes, se ve a la estrella Sirio y Sirio B. La primera imagen con base en tierra fue tomada por el japonés Akira Fuji astrónomo aficionado y muestra las constelaciones de Orión, Can Menor y Can Mayor.

Créditos: ESA y Hubble, Akira Fuji y el Cielo Digitalizado – Estudio 2.


Encontramos também ensinamentos precisos de Cosmogênese. Do Ovo do Mundo sai uma linha vertical, o primeiro broto; outro segmento, o segundo broto, assume uma posição em cruz, e assim aporta os quatro pontos cardinais: o cenário do mundo. A retidão destes segmentos simboliza a continuidade das coisas, sua perseverança em um só estado. Por último, um terceiro broto, tomando o lugar do primeiro, lhe dá forma ovalada aberta em sua parte inferior, e rodeia a base do segmento vertical. A forma curva, em contraste com a reta, sugere a transformação e o progresso de todas as coisas. O personagem que se obtém deste modo, chamando “a vida do mundo”, é o ser criado, o agente, o microcosmo que resume o universo.


A estrela (Digitária) é a reserva e a fonte de tudo: “é o celeiro de todas as coisas do mundo”. Os conteúdos do receptáculo estrela são expulsos pela força centrífuga em forma de partículas infinitesimais comparáveis as sementes da planta Digitária, que sofrem um rápido desenvolvimento: “a coisa que vai, emerge fora, torna-se tão grande quanto ela a cada dia”.


É feita de un metal chamado sagala, que é mais brilhante que o ferro e tão pesado que todos os seres da Terra juntos não podem levantá-lo. Lembremos que esta estrela, Digitária ou Sírio B, tem uma densidade dezenas de milhares de vezes superior á da água e, por tanto, milhares de vezes á de um metal comum. O fato de que os dogões a considerem metálica ou “do mais pesados dos ferros” tem uma certa corroboração científica.


O metal e suas qualidades (brilho, peso,condutividade elétrica, maleabilidade, resistência à atração, etc.) são tais porque os átomos perdem seus elétrons mais externos e os núcleos se estruturam com em películas. Mas a gravidade imensa a que é submetida a matéria em uma estrela como Sírio B faz com que praticamente todos os elétron “saltem” de suas órbitas e fiquem livres, pelo que podemos apresentá-lo como “o metal dos metais”. O passo seguinte ao químico -o físico-atômico –se verifica quando a gravidae e a pressão são ainda superiores e os elétrons se fundem aos prótons gerando nêutrons e dando lugar à chamada estrela de nêutrons, milhares de vezes mais densa que a anã branca, mas sem suas propriedades “metálicas”.


Esta estrela, a qual chamam também de “princípio profundo”, pólo to, derivação de tolo po, Estrela de Digitária, é também para os dogões a estrela da Circuncisão. Lembremos que a circuncisão era própria dos sacerdotes egípcio, tendo depois se convertido, graças a Moisés, em sinal distintivo do povo hebreu. Maimônides dedica várias páginas a buscar explicar a origem e o porquê de tal rito, sem chegar no entanto a dizer nada de convincente.

Esta ilustración de un anillo de escombros que rodea la estrella Fomalhaut muestra el posible planeta orbitando en su interior. En la imagen, se observa el fondo de estrellas y constelaciones. Ésta no es la misma vista que nosotros veríamos de la Tierra, puesto que Fomalhaut se encuentra a 25 años luz del Sol, en la constelación Piscis Austrinus.

Sin embargo, las constelaciones son aún reconocibles. El Sol, por ejemplo, es una estrella brillante en la constelación de Leo. Otras estrellas conocidas como Alfa Centauri, Sirio y Proción también pueden ser vistas en la ilustración.


ma das figuras geométricas com que simbolizam a Estrela Digitária (Sírio B) é a espiral, pois tal estrela consiste em um núcleo central que expulsava semente ou brotos cada vez maiores em um movimento espiral cônico. As sete primeiras sementes ou brotos são representados graficamente com sete linhas, que aumentam em longitude, dentro do saco formado por um ovalado, que simboliza o ovo do mundo.

Lembremos que para os dogões a espiral e a hélice são o movimento vertiginoso do mundo; os raios representam a vibração interior de todas as coisas.


Segundo os sacerdotes dogões, a máscara de Kanaga, que representa o Grande Deus Amma (que lembra, sem dúvida, o Deus Amon egípcio), representa por um lado o gesto estático do Deus e, por outro, a esvástica, mediante a repetição dos mesmos gestos em um angulo de 90° em relação ao primeiro. A segunda figura representa o Deus girando sobre si mesmo à medida que descende à Terra para reorganizar o mundo no caos. Não podemos deixar de relacionar isto com o esquema da Árvore Cósmica dos africanos do noroeste e com o desenho com que os bambara, tribo aparentada com os dogões, expresam a atuação do Demiurgo durante a criação: em espiral, dentro de uma estrutura cônica dupla similar a um relógio de areia.


Tampouco podemos deixar de expressar a similitude desta imagem e de quanto dissemos a respeito do valor de Sírio como olho e coração de nosso universo; e com a descrição que faz Hesíodo do Escudo de Héracles. Jorge A. Livraga descreve o dragão que olha para trás no centro deste escudo e o relaciona com os crocodilos da cultura egípcia, que olham nesta mesma e forçada atitude.


O símbolo do dragão e o da Anima Mundi, a força que move as coisas, que gira sobre si mesma, que está vigilante; é o guardião das portas, emblema do alento da naturaleza, que cuida de si misma. E este dragão de Héracles lança fogo pelos olhos.

Ao lado dos espelhos da borda há uns círculos representando os céus, o Urano dos gregos. Em uma parte do escudo está a estrela Sírio e imediatamente abaixo o sagrado Olimpo, aos pés do qual está o Areópago, como em uma cidade.


Se consideramos que o Olimpo é equivalente ao monte Meru indiano, temos a Sírio, o Uno, Aquilo; depois o Monte Olimpo, como uma tríade ou face de pirâmide; por baixo o quadrangular Areópago, fazendo as vezes dos quatros elementos da personalidade, o mundo perecedouro e multitudinário. No escudo de Héracles, Sírio é representada emanando uma série de círculos concêntricos “que não acabam nunca” e que abarcam todo o escudo ou, o que é o mesmo, todo o universo (2).


Outra representação singular é o famoso Zodíaco de Denderah, hoje no Museu do Louvre, em que o centro do Zodíaco circular, em pedra, é uma estrela que pode ser Thuban, alfa do Dragão, de enorme importância na magia e astrologia egípcias (a ela conduz simbolicamente um dos chamados “canais de ventilação” da Grande Pirâmide). Neste Zodíaco existe outro centro ou coração ao qual derivam uma serie de deuses e figuras estelares, este centro é Sírio.


Sigamos a descrição profunda e exemplar de Jorge A. Livraga:

Este Zodíaco tem uma particularidade extraordinária: além dos elementos de um Zodíaco comum, quer dizer, o fato de que as figuras estejam sem seu perímetro, encontramos uma espiral de deuses que vai desde o centro para fora, onde abundam as barcas em forma de serpentes.

Esta espiral de deuses representa, segundo as tradições, os ciclos passados, e neste Zodíaco, no qual figuram somente onze signos, não consta o último, o que nos daria uma antiguidade mínima de 25.000 anos, e nos mostra que estamos em todo um período de precessão de equinócios completo. Este Zodíaco representa uma série de figuras que vão se encadeando até um centro onde está Sírio, a estrela Sothis, pois como sabemos, na mitologia egípcia, Sothis, ou Sírio, configura o coração espiritual de nosso cosmos (3).


Representación del Zodíaco de Denderah


Notas:

1) Artigo sobre os dogões dos antropólogos Griaule e Dieterlen em African Worlds, citando em O Enigma de Sírio, de Robert Temple.

2) Manual de Simbologia Teológica: Simbologia Teológica na Grécia e em Roma. Jorge A. Livraga R.

3) Magia, religião e ciência para o Terceiro Milênio. Jorge A. Livraga R., pág. 75.