Dedicado a: A. S. P. + hacia Todo lo Justo, lo Bueno y lo Bello +

b1

H. P. Blavatsky y su Misión

 

 

P. Blavatsky ha muerto, pero la gran alma que estuvo encarnada en su forma, vive aún. La mujer, que por no haber sido entendida sino por muy pocos, fue llamada “la Esfinge del siglo XIX”, ha rendido su espíritu; pero la gran alma (Maha Atma), que habitó aquella forma mortal usándola como instrumento para difundir en esta era de oscuridad mental los rayos de la luz espiritual, abandonó el cuerpo para volver a otra morada más congenial, descanso de sus trabajos.

Es dudoso, que haya existido algún gran genio y salvador de la humanidad, cuya personalidad, aun en su paso por la tierra, no haya sido mal comprendida por sus amigos, difamada por sus enemigos, mentalmente torturada y crucificada, y finalmente, objeto de idolatría por las siguientes generaciones. H. P. Blavatsky no parece ser una excepción a esta regla.

Ofuscado el mundo por la luz de sus doctrinas, que la mayoría no ha conseguido asir porque le eran completamente nuevas, la miraron con recelo; y los representantes de la ignorancia científica, saturados de pomposa vanidad, la llamaron “la mayor impostora del siglo”, porque sus mentes estrechas no pudieron elevarse a la comprensión de la grandeza de su espíritu. No es difícil profetizar que en un futuro próximo, cuando se hayan olvidado los nombres de sus enemigos, el mundo trabajará para conocer la verdadera misión de H. P. B., que verá en ella a un mensajero de luz, enviado para instruir a este mundo pecador, para redimirle de la ignorancia, locura y superstición; labor cumplida en cuanto que su voz fue oída y sus enseñanzas aceptadas.

El historiador futuro escudriñará los archivos con el propósito de encontrar algún trozo de historia de la vida de H. P. B., y a menos que las calumnias que sobre ella se escribieron no hayan desaparecido en el montón de basura de donde salieron, no es imposible que los escritorzuelos del futuro manchen su memoria, al igual que los irresponsables escritorzuelos modernos mancharon la memoria de Cagliostro, Teofrasto, Paracelso y otras grandes almas.


Por estas y otras razones que se evidencian, es muy de desear que se publique algo, digno de confianza, respecto a la vida de H. P. B., por alguna persona competente que haya estado bien relacionada con ella, que no sea un adorador de personalidades, sino capaz de estudiar y describir la vida del ser interno.

La verdadera vida de todo ser humano espiritualmente despierto, no es su externa, sino su interna vida. Relatar, simplemente, los acontecimientos de la vida terrestre de un genio encarnado y no hacerlo de su vida interior, de sus pensamientos y sentimientos, es describir la casa que aquel genio habitó en su paso por la tierra y no hacer caso del habitante. Así que, aun el mejor escrito que acerca de la vida de H. P. B. ha sido publicado, se parece a la pintura de un pájaro del paraíso, después de haber sido el pájaro despojado de su plumaje y aderezado para la cocina. Es el tratado de un sujeto altamente poético, vaciado cuidadosamente de toda poesía. Las plumas son partes tan esenciales en un pájaro como sus músculos y huesos, y el lado poético e ideal de un hombre es algo más esencial en su naturaleza que la estructura de su cuerpo físico o el corte de su vestido. Es la vida interna de H. P. B., su modo de pensar y sentir, lo que es de importancia y debe ser comprendido; lo restante pertenece a las cosas externas que no merecen la atención del verdadero ocultista.

Cada hombre es doble en su naturaleza, posee una vida externa y otra interna. H. P. B., no fue una excepción a esta regla. H. P. B., ni fue completamente humana, ni completamente divina.

 

Un poeta ha dicho:

Dos naturalezas hay en todo ser humano:
Una es, hija de la clara luz del día,
Nada oscuro hay en ella, todo es claridad
Allí, todo es resplandeciente, nada oculto,
Lo más íntimo tu ojo puede penetrar,
No hay allí misterio ni secreto;
En ella gobiernan: la sabiduría, justicia, amor y fe;
Sin motas, como el cristal en su pureza.


La otra es un ser nacido de la noche,
Llena de negras nubes que cambian una y otra vez,
Confunde la razón e ignora la luz;
Es un extranjero en sus propios dominios;
Insensiblemente llena nuestra vida diaria
De burlescos duendes; su reino discorde
Engendra errores y contiendas;
Enredando los hilos y dañando al designio.

 

 

Así, cada persona tiene bajo su mando una vida terrestre y otra celestial. Para la gran mayoría, enredada en las mallas de este mundo de ilusiones, estas ilusiones parecen ser la realidad, y la vida celestial meramente un sueño; pero hay otros en quienes la vida interna despierta, conocen la vida celestial como la verdadera, y esta vida terrestre sólo una ilusión o una pesadilla. Este hecho de la doble existencia fue reconocido de todo sabio y santo y es conocido de quien esté en posesión de la divina sabiduría del Yo.

Se hace mención de ello en muchos sitios en el Bhagavad Gita y en la Biblia. A esta doble vida de iniciado es a la que los apóstoles aluden cuando dicen: “Vivimos sobre la tierra, pero nuestra conciencia está en el cielo.”

Son aquellos en quienes la luz ha disipado las tinieblas; aquellos en quienes no existe ya el “cuerpo de pecado”. Hay Adeptos completamente desarrollados, y como uno de éstos se presenta San Pablo en su epístola a los Romanos, cap. VII, versículos 5 y 6 (1) donde dice: “Porque mientras estábamos en la carne, los efectos de los pecados que eran por la ley, obraban en nuestros miembros, fructificando para muerte: mas ahora estamos libres de la ley, habiendo muerto a aquella en la cual estábamos detenidos, para que sirvamos en novedad de espíritu, y no en vejez de letra.”

Tales sabios y santos son los Buddhas y Arhats y los “Maestros de Sabiduría” con los que H. P. B. pretendía haber hecho conocimiento, y a los que cada cual puede conocer si crece más allá de su estrecho y pequeño Yo y se eleva al plano en que Ellos viven. El que la sociedad moderna no conozca nada de la existencia de santas personas, y que la ciencia moderna no haya descubierto aún ningún santo, no destruye la teoría de que hay seres humanos en quienes el germen de Divinidad, existente en todos los hombres, ha evolucionado tanto que un reino más elevado de conocimiento espiritual, inalcanzable para quienes se ocupan de cosas terrenas, se ha revelado a ellos, y que las almas de estas personas, por haber alcanzado la auto-conciencia en la luz del Espíritu, están en posesión de extraordinarias facultades. De estos regenerados dice la Biblia que no pueden pecar porque son nacidos de Dios (I Juan III 9). Y en Pedro I 22, leemos que estas almas, habiendo sido purificadas en obediencia de la verdad, por el Espíritu de amor sincero, “renacen, no de simiente corruptible, sino de incorruptible, por la Palabra de Dios” obrando en ellos.

H. P. B. nunca deseó ser mirada como un dios, santo o adepto, y en una carta dirigida al autor de estas notas, repudia expresamente tales pretensiones, diciendo: que aunque marcha por el Sendero, no ha alcanzado todavía la meta. En H. P. B. había aún una naturaleza humana; pudo aún regocijarse con el alegre y simpatizar con el triste; esta parte de la naturaleza de H. P. B. fue objeto de una continua crítica por el “psiquista investigador”, que no conociendo nada acerca de la divinidad en la humanidad, sólo vió su propia imagen animal reflejada en ella. Cada punto nebuloso fue así por tales críticos investigado y exagerado en sus imaginaciones mórbidas; pero del lado luminoso de H. P. B., no percibieron nada porque en ellos no había luz.

Todo lo que descubrieron, si desechamos lo que sus fantasías añadieron, fue que H. P. B. era amable y generosa hasta el exceso, que era impulsiva y enérgica, y a veces se dejaba llevar por los extremos en sus nobles impulsos. Encontraron que fumaba cigarrillos, que exteriorizaba sus pensamientos sin gran ceremonia y rehusaba en absoluto ser como esos hipócritas, socarrones y santos de cara adulzada, que van continuamente disfrazados, y que son para el mundo como los pilares de la Iglesia y del Estado, mientras que detrás de su beatería está oculta su afectación y podredumbre.

Los chillones buhos de la sofistería científica que vinieron a preguntar al águila de los Himalayas, como no pudieron seguir su vuelo hasta las cimas de las montañas, fuera del alcance de su limitada visión, y no pudieron cortarle sus alas, creció en ellos la envidia y chillaron, arrojando calumnias sobre el pájaro real. En muchos casos, estos calumniadores se excedieron en su trabajo, y la extraordinaria virulencia de las calumnias evidencian suficientemente el carácter del espíritu que inspiró tales escritos y hacen completamente innecesaria la refutación.

Algunos de estos escritores la imputaron el haber cometido prácticas inmorales; y semejantes historias, tan pronto como fueron inventadas se imprimieron, y fueron siempre rápidamente tomadas y puestas en circulación por aquellos intrépidos periodistas, que ansiosos de aumentar la circulación de sus periódicos, están siempre alerta para dar a sus lectores algo sazonado y sensacional. Estas historias fueron frecuentemente absurdas y causaron no poca hilaridad entre aquellos que conocían los hechos.

Así, yo recuerdo que mientras estuve en la India circuló una noticia entre algunos periódicos ingleses y americanos: decían que se había suscitado una pendencia entre los Teosofistas de Adyar, porque H. P. B. estaba celosa del Coronel Olcott por causa de la Sra. Coulomb, y que el Sr. Coulomb, enfurecido, había rehusado el suministrar más fondos para sostener los asuntos de la Sociedad Teosófica.

Los que conocen las personas a que se hace referencia, y saben que los Coulombs no tenían un céntimo, y que se les sufría en Adyar por caridad, apreciarán el grito conque estas “noticias” fueron recibidas por los “Chelas”.

No tendrían fin los escritos ni la pérdida de tiempo, si todas las calumnias contra H. P. B. que fueron circuladas por los píos misioneros de Madras y de otros sitios, hubiesen de ser refutadas, especialmente, porque es más fácil sostener una calumnia que refutarla. Algunas de estas calumnias pueden, sin embargo, haber sido hechas con la mejor de las intenciones; por ejemplo: ciertas personas dudaron de la veracidad de H. P. B. por la misma razón que un rey africano está pronto a mandar decapitar a un viajero europeo, porque este último dijo al rey que en algunos sitios de Europa y en ciertas estaciones, el agua de los ríos y lagos se vuelve tan dura, que se puede andar sobre ella; por tal razón el rey decidió que no debía tolerarse que viviese semejante embustero.

Prestaría poca atención a la verdad si pretendiese que ninguna de las acusaciones que nacieron contra H. P. B. se fundaban en hechos; pero las causas que originaron tales molestias sin fin fueron: su deseo de juzgar el modo cómo los negocios mundanos debieran ser hechos, que a la manera de un niño confiaba que el mundo miraría las cosas del mismo modo en que aparecían para ella; una completa indiferencia a lo que el público pudiese decir o pensar de ella; el deseo de proteger a sus partidarios de las consecuencias de las estupideces que cometían, etc., etc.

Lo que H. P. B. deseaba, eso pensaba; lo que pensaba, decía; y lo que decía, hizo sin mirar las consecuencias. En ella, como en un niño inocente, pensamientos, palabras y actos, eran una sola cosa y en completa armonía.

H_P_B_and_H_S_OLCOTT_Blog_Vajarayana

H_P_B_Si_Intentasemos_Vajarayana_Blogi intentásemos solucionar el misterio de la “Esfinge del siglo XIX” y presentar la historia del verdadero Ego de H. P. B., deberíamos ante todo conocer la individualidad, la “nueva criatura” (2) encarnada en la forma de H. P. B., y saber algo de sus vidas anteriores, para que nos fuese posible comprender las causas por las que apareció en esta tierra en forma de mujer.

Entonces tendríamos que aceptar la teoría de que el alma del regenerado es capaz de vivir y obrar más allá de los límites del cuerpo físico, que es su morada e instrumento para su manifestación exterior, y que el alma espiritual de tal persona en una forma astral etérea puede estar en un país lejano, por ejemplo en el Tibet, en tanto que el cuerpo físico vive aún y actúa consciente e inteligentemente en Europa y América. Pero el mundo no está aún en disposición de recibir una historia seria, que contenga hechos todavía terra incógnita para Europa y la ciencia y cuya inteligencia se encuentra sólo en el Acta Sanctorum, hoy día mirado aún por la iglesia como “leyenda y fábula” o (para expresarlo con menos delicadeza) como un conjunto de mentiras. Tal historia requeriría lectores conocedores de las doctrinas de Reencarnación y Karma; lectores que hubiesen conquistado su propia naturaleza, y por su propia experiencia les fuese posible realizar lo que ello significa ser en el mundo, pero no de él.

Pero aunque la Biblia dice: “el que no naciere otra vez, no puede ver el reino de Dios” (Juan III 3), sin embargo, los términos renacimiento y regeneración se han convertido en palabras sin sentido para el moderno fanático y en absurdos para el hombre de ciencia. El religioso visionario se adula a sí mismo, con la creencia de que ya se ha regenerado y alcanzado la inmortalidad. No sabe que la regeneración en el espíritu es acompañada del despertamiento de los sentidos espirituales, y que esta “regeneración” no puede tener lugar mientras se es ciego a la luz de la verdad y sordo a la “voz del silencio”.

“Regeneración”, hoy es una palabra sin sentido para el mundano; y para el clérigo, a lo sumo, significa un cambio de creencia y un progreso moral. El moderno “Cristiano” no comprende pasajes de su Biblia como los siguientes: “Hijitos míos, que vuelvo otra vez a estar de parto de vosotros, hasta que Cristo sea formado en vosotros.” (Gálatas IV 19). “En Cristo Jesús, ni la circuncisión vale nada, ni la incircuncisión, sino la nueva criatura.” (Gálatas VI 15), etc., etc.

Ellos no creen que su maestro dice de sus verdaderos discípulos, que los regenerados, aquellos en quienes “el Hijo de Dios ha llegado a la medida de la edad de la plenitud de Cristo” (Efesios IV 13), harán las mismas cosas maravillosas realizadas por él mismo. No quieren creer que a nadie es posible entrar en posesión de la conciencia inmortal, a menos que la “nueva criatura” haya nacido en él; y se envanecen presumiendo que su espíritu es ya inmortal. Pero la inmortalidad Espiritual del Espíritu de Dios no volverá inmortales a sus almas, si estas almas rehusan ser fertilizadas por el Espíritu de Dios y dar a luz a la divina criatura.

Que los “Cristianos” reflexionen sobre el significado de las palabras de la Biblia, donde dice: “El que no naciere de agua y Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios. Lo que es nacido de carne, carne es; y lo que es nacido de espíritu, espíritu es. No te maravilles de que te dije: os es necesario nacer otra vez.” (Juan III 5). Poco servirá al devoto creer que su espíritu es inmortal en tanto que no exista espíritu que pueda propiamente (1) Galatas, VII 15. llamarle suyo; porque su alma no contiene al divino amor o espíritu, y por lo tanto, no puede engendrar “la nueva criatura” que pueda pretender la inmortalidad en el Cristo.

Esta unión del alma mortal con el Espíritu inmortal es el objeto y fin de todo Ocultismo y Teosofía. Esta regeneración fue lo que H. P. B. enseñó; porque “regeneración espiritual” e “iniciación” son términos sinónimos.

Una doctrina que no adula la vanidad humana, haciendo creer a los hombres que son ya inmortales gracias a los méritos de una persona que vivió en el pasado, sino que pretende que la inmortalidad es un don ganado exclusivamente por heróicos esfuerzos, combatiendo con los elementos más bajos de nuestra naturaleza, y que hace posible la acción de la divina gracia dentro de nosotros, no es bien recibida por los que prefieren correr tras el dinero y los placeres, y piensan que después de su muerte entrarán en el cielo sobre las espaldas de otro hombre; y por lo tanto, la historia de una alma regenerada pudo ser creída y entendida por unos pocos.

Mucho más fácil sería cubrir tal historia con la forma ficciosa de novela, sin pretensiones de ser creída, y que cada cual acepte lo que sea capaz de comprender y abandone el resto (2).

Para comprender el verdadero misterio que rodea a H. P. B., primero será necesario comprender el misterio llamado “Hombre”: porque el Iniciado comparado con el vulgar, es como un pájaro comparado con un huevo. El pájaro conoce los huevos y sus historias, pero los huevos nada saben de la existencia de los pájaros. Para resolver el gran misterio llamado hombre, la humanidad tendrá que deslizarse fuera del “huevo filosófico”, y convirtiéndose en libre, alcanzar el noble auto-conocimiento de la Divinidad en la Humanidad; pero en los tiempos presentes, parecen ser pocos los que, aun entre los llamados teosofistas, tiene el más débil concepto de lo que significa “divino autoconocimiento”.

Debido al universal error existente con respecto a la naturaleza del hombre, y la ignorancia de lo que es divino en esta naturaleza, H. P. B. ha sido universalmente mal comprendida y desnaturalizada. Después de una larga y paciente observación, refuerza una convicción, que yo mismo insistentemente he rehusado el aceptar, esto es, que en este respecto mucho más daño ha sido hecho por los celosos amigos y admiradores de H. P. B. que por sus enemigos.

H. P. B. jamás pidió ser deificada y negó la posesión de poderes milagrosos; pero hubo muchos de sus partidarios que rindieron a su persona una adoración fetichista, haciendo las más rudas y extravagantes relaciones en su favor, que investigadas se encontraron sin valor, y sí sólo trajo el descrédito sobre ella y la Sociedad, en tanto que, con muy pocas excepciones, estos amigos entusiastas fueron los primeros en abandonarla convirtiéndose en sus enemigos, cuando las ilusiones que ellos mismos creaban se desvanecían.

Conforme a las historias inventadas, creídas y circuladas por estos admiradores, H. P. B. estaba continuamente acompañada de espíritus, invisibles “Maestros del Tibet”, esperando servirla, y verbatim le dictaban sus escritos o “precipitaban” manuscritos mientras ella echaba la siesta. (3)

Gnomos, silfos, ondinas y salamandras estuvieron siempre bajo su mando, llevando sus cartas e inspeccionando la cocina. No ocurría nada en cualquier parte del mundo que; según tales historias, no conociese H. P. B.: pero fue perfectamente evidente a los independientes, que H. P. B. no lo sabía todo y que igualmente, en sus más grandes turbaciones, el bello correo no funcionaba; que para recibir noticias se valía, como los demás mortales, de los terrestres correos y telégrafos. Ello es, que en la base de tales aserciones, había una cierta cantidad de verdad, pero los hechos fueron exagerados más allá de todo límite por sus entusiastas amigos.

H. P. B., según confesión propia, no era instruida. No era ni aun inteligente (clever). Por el contrario, las grandes cosas que hizo, lo fueron con la ayuda de alguno de sus asociados, del modo más torpe, y frecuentemente perjudicó al buen resultado. Al ser llamada “el más grande impostor del siglo” por el agente de la “Soc. de Invest. Psíq.”, y presentarla con ese título, certifica simplemente su propia incapacidad para juzgar sus carácter, porque H. P. B., como todos los que la conocieron pueden atestiguar, no fue capaz nunca de disfrazarse, y cualquiera impostura, grande o pequeña, que hubiese intentado, habría sido inmediatamente descubierto, aun por un niño.

H. P. B. no fue ni inteligente ni ingeniosa, pero estuvo en posesión de aquello que la mayoría de sus críticos tristemente ignoran, esto es, sabiduría del alma, un apartado de la “ciencia” aún no descubierto por los modernos científicos y pseudo-filósofos.

El alma que vivió en ella fue una gran alma, un Mahatma (de Maha, grande, y Atma, alma). Esta gran alma y no la vestidura que H. P. B. usó, será el objeto de nuestra investigación, no con el fin de regalar la curiosidad científica, sino para beneficiar con el ejemplo.

Maestra_H_P_Blavatsky_Blog_Vajarayana_S_A

 

H_P_B_Oigo_Mil_Voces_Vajarayana_Blogigo mil voces que me preguntan: ¿Qué es la sabiduría del alma y cómo puede ser obtenida? ¿Hay algún otro conocimiento que el del cerebro que razona? ¿Puede uno conocer otras cosas que las que se nos enseñó en la escuela, hemos leído en libros o recordamos haber oído?

A esto contestaremos: Infeliz del pueblo que no sabe por el corazón lo que es bueno y hermoso. Desgraciados de aquellos que no poseen percepción interior para la justicia y la verdad; que no pueden sentir verdadero amor, esperanza, fé, y que tienen que estudiar la enciclopedia para encontrar el significado de los términos, benevolencia, caridad, generosidad, espiritualidad, virtud, etc., etc. todo esto no es creación de la imaginación ni producto del cuerpo físico, sino poderes espirituales vivientes, dotando con sus cualidades el alma que los posee. Si se permite a estos poderes crecer y desarrollarse, su verdadera naturaleza se presentará clara a la mente; pero el que no los posea no podrá, por la especulación intelectual, llegar a realizar lo que son.

El estudio de estos poderes y el arte de desarrollarlos por la práctica, constituyó la ciencia del alma, que la Sra. Blavatsky enseñó. El resto de sus doctrinas, en cuanto respecta a la constitución del hombre, evolución de los mundos, etc., etcétera, fueron accesorios para facilitar el auto-conocimiento, destruir el fanatismo y la superstición, para libertar la mente de prejuicios, darla un más ancho campo de ennoblecedor pensamiento y posibilitarla una más grande y elevada concepción de Dios, de la Naturaleza y del Hombre. ¿Qué tiene que ver tal estudio con las historias de espíritus, investigaciones psíquicas, cafeteras, trampas y otras frioleras que frecuentan la mente de quien busca en las cosas externas la prueba de la existencia de lo que ellos mismos deben poseer, antes de que puedan merecer verdaderamente ser llamados hombres hechos a imagen de Dios? En verdad, aquellos que se convirtieron en enemigos porque no pudieron satisfacer su curiosidad, deben ser vituperados por su porfiada repulsa de la verdad divina.

La primera cosa necesaria para adquirir la sabiduría del alma es la posesión de un alma, que significa el poder del sentir. Entre los adversarios de H. P. B., es raro el elemento del alma. Parecen existir sólo en el plano de la mente, esa parte del hombre que especula y razona solamente, pero que no tiene conocimiento real; los antiguos escritores la comparaban con la fría luz de la luna, porque en ella nada hay del solano caliente amor.

El elemento del alma es la voluntad, y la voluntad divina es amor universal como para crear un paraíso, no en la imaginación, sino en el corazón de los que están en posesión de él. Cuando la estrella matutina del divino amor nace en el alma, la paz entra con él. Así, pues, no se dice que los Angeles canten en el nacimiento de Cristo dentro del corazón humano: “Gloria a los que están bien versados en ciencia y sofistería”; sino que se dice que cantan: “Gloria a aquel Dios, que es Amor universal, y paz a los hombres de buena (esto es, divina) voluntad.”

De gran cantidad de enseñanzas puede ser rellenado el cerebro durante una vida, pero cuando llega la muerte, toda esta moralla sin valor en el reino de la eternidad será abandonado; pero el desarrollo de la divina flor de loto del alma en el claror del divino amor, puede necesitar muchas sucesivas encarnaciones. Con el primer rayo de este amor, asimilado por el alma y haciéndole consciente de su propia y elevada naturaleza y destino, el “Chelado” desciende sobre el peregrino en el camino que conduce a la iniciación e inmortalidad. Cuando el fuego de amor es encendido en el corazón, la luz se eleva e ilumina la mente produciendo ciertos cambios aun en la forma física. (Efesios IV 16). Sin este amor divino, toda enseñanza es inútil, vanos todos los esfuerzos: porque Dios es Él mismo Amor (I Juan IV 8), y no puede haber unión con Dios si es desechado el Amor (I Corintios XIII 2).

 

 

Quien encuentra Amor, encuentra Vida espiritual (Proverbios VIII 35); pero quien repudia el Amor, repudia la luz y busca la oscuridad y la muerte. El hombre ha sido llamado un “ser mixto” porque no es completamente material, sino también espiritual en su naturaleza.

En él (como dice Jacobo Böhme) está el campo de batalla de tres reinos: el de la luz, el de la oscuridad y el de la naturaleza. “Continuamente la luz del día brilla en la oscuridad y la oscuridad no la comprende”, pero cuando la oscuridad es disipada por la luz y el Espíritu en el hombre despierta su divina auto-consciencia, entonces aparece en el hombre una nueva colección de facultades interiores, una nueva clase de poderes y percepciones espirituales y la memoria que pertenece al Ego reencarnado asirá la mente terrestre y externa.

Estas enseñanzas, que son incomprensibles para la mayoría porque pertenecen a una clase que está por encima de su experiencia, son de la más grande importancia como estímulo de los pocos que desean seguir el sendero hallado por aquella gran alma que estuvo encarnada en el cuerpo de H. P. B., y nosotros deberíamos, por lo tanto, en vez de perder tiempo en investigar trivialidades como las que pertenecieron a su personalidad (por ejemplo, la omisión de citas), intentar el estudio de su vida interna y seguir a su alma en su vuelo hacia el trono de la Divina Sabiduría.

 

 

 Line_Apuntes_Blog_Vajarayana

 

Escrito de  F. H.

Notas:

(1)_ Las citas bíblicas que contiene este artículo no se hacen como para presentar mis ideas basadas en especulaciones sobre dichos de la Biblia: se ponen simplemente como corroborativa evidencia para aquellos que las conceden alguna importancia.

(2)_ En “Talking Image of Urur”, tales hechos han sido retratados. Allí el “Maestro de la Imagen” representa el verdadero Ego, el alma regenerada; mientras que la misma Imagen no es sino el cuerpo elemental, la personalidad, por la que el verdadero Ego, obra.

(3)_ Después de haber sido escrito esto, vino a mis manos el número de Lucifer del 15 de mayo, en donde encontré esto mismo corroborado por ella misma, en la página 243.

 Line_Apuntes_Blog_Vajarayana

Dr_Franz_Hartmann_Vajarayana_Blog

 

 

 

 

 

 Theo_Sophia_Filaleteos_Blog_Vajarayana

 

 

 


La Voz del Silencio

S_Z_Voz_del_Silencio_Vajarayana_Blog

Dedicado_a_los_pocos_Vajarayana_Blog

Las_paginas_siguientes_Vajra_2015_Blogas páginas siguientes son entresacadas del Libro de Los Preceptos de Oro, una de las obras que figuran en manos de los Estudiantes de Misticismo en Oriente.

Su conocimiento es obligatorio en aquella escuela, cuyas enseñanzas son admitidas por gran número de teósofos. Así es que, como muchos de estos preceptos los sé de memoria, su traducción ha sido para mí un trabajo relativamente fácil.

Bien sabido es que, en la India, los métodos de desarrollo psíquico varían según los Gurús (preceptores o maestros), no sólo por el hecho de pertenecer a diversas escuelas filosóficas, de las cuales se cuentan seis, sino también porque cada Gurú tiene su propio sistema que, en general, mantiene muy secreto. Pero, más allá de los Himalayas, el método seguido en las escuelas esotéricas no varía, a menos que el Gurú sea un simple Lama de conocimientos no mucho mayores que los de aquellos a quienes enseña.

La obra a que pertenecen los fragmentos que aquí traduzco, forma parte de aquella misma serie de la cual han sido sacadas las estancias del Libro de Dzyan, en las que está basada La Doctrina Secreta. El Libro de Los Preceptos de Oro reclama igual origen que la gran obra mística denominada Paramârtha, la cual, según nos dice la leyenda de Nâgârjuna, fue entregada al gran Arhat por los Nagas o «serpientes» (título que se le daba a los antiguos Iniciados). Sin embargo, sus máximas y sus ideas, aunque nobles y originales, se encuentran con frecuencia bajo formas diversas en las obras sánscritas tales como el Dnyaneshari, soberbio tratado místico en el cual Krishna describe a Arjuna con brillantes colores la condición de un Yogui plenamente iluminado, y también en ciertos Upanishads. Esto es muy natural puesto que, si no todos, la inmensa mayoría de los más grandes Arhats, los primeros discípulos de Gautama Buddha, eran indos y arios, y no mongoles, especialmente aquellos que emigraron al Tíbet. Las obras dejadas sólo por Aryasanga son numerosísimas.

Los Preceptos originales están grabados en delgadas placas cuadrangulares, y muchas de las copias están en discos. Tales discos o placas se guardan generalmente en los altares de los templos anexos a los centros en que se hallan establecidas las escuelas llamadas «contemplativas» o Mahâyânas (Yogachârya). Están escritos de distintas maneras, algunas veces en tibetano, pero principalmente en caracteres ideográficos.

La lengua sacerdotal, además de tener su alfabeto propio, puede expresarse por medio de varios sistemas de escritura cifrada, cuyos caracteres participan más de la naturaleza del ideograma que de las sílabas. Otro método (lug, en tibetano) consiste en el empleo de los números y colores, cada uno de los cuales corresponde a una letra del alfabeto tibetano (que consta de treinta letras simples y setenta y cuatro vi compuestas), formando así un alfabeto criptográfico completo.

Cuando se emplean los signos ideográficos, hay una manera definida de leer el texto, pues en tal caso los símbolos y signos usados en astrología —esto es, los doce animales del Zodiaco y los siete colores primarios, cada uno de ellos triple en gradación o matiz, a saber: claro, primario y oscuro— representan las treinta y tres letras del alfabeto simple, en lugar de palabras y frases, porque en este método los doce ʺanimalesʺ repetidos cinco veces y asociados con los cinco elementos, y los siete colores, proporcionan un alfabeto completo compuesto de sesenta letras sagradas y doce signos.

Un signo colocado al principio del texto determina si el lector tiene que descifrarlo según el sistema indio, en el cual cada palabra es simplemente una adaptación sánscrita, o si debe hacerlo con arreglo al principio chino de leer los signos ideográficos. El método más fácil, sin embargo, es aquel que permite al lector no emplear ninguna lengua especial, o emplear la que más le plazca, puesto que los signos y símbolos eran, como los guarismos o números arábigos, propiedad común e internacional entre los místicos iniciados y sus discípulos. La misma peculiaridad es característica de una de las formas de escritura china, la cual puede leerse con igual facilidad por cualquiera que conozca los caracteres; por ejemplo, un japonés puede leerla en su propia lengua tan fácilmente como un chino en la suya.

El Libro de los Preceptos de Oro —algunos de los cuales son prebúddhicos, mientras que otros pertenecen a una época posterior— contiene unos noventa pequeños tratados distintos. De éstos aprendí, hace años, treinta y nueve de memoria. Para traducir los restantes, tendría que recurrir a innumerables notas diseminadas entre los papeles y cuadernos de apuntes coleccionados durante los últimos veinte años y jamás puestos en orden, siendo su número demasiado grande para que la tarea resultara cosa fácil.

Por otra parte, tampoco podrían ser todos ellos traducidos y presentados a un mundo sobrado, egoísta y apegado a los objetos de los sentidos, para estar en disposición de recibir en su verdadero espíritu una moral tan sublime. Pues, a no ser que el hombre persevere formalmente en su empeño de lograr el conocimiento de sí mismo, jamás prestará complaciente oído a reflexiones y enseñanzas de tal naturaleza.

Y, sin embargo, semejante ética llena volúmenes y más volúmenes en la literatura oriental, especialmente en los Upanishads. «Mata todo deseo de vida», dice Krishna a Arjuna. Tal deseo radica tan sólo en el cuerpo, el vehículo del Yo encarnado, no en el YO que es «eterno, indestructible, que ni mata ni es matado». (Katha Upanishad) «Mata la sensación», enseña el Sutta Nipata; «considera iguales el placer y el dolor, la ganancia y la pérdida, la victoria y la derrota». Además: busca tu refugio solamente en la «eterno». (Idem) «Destruye el sentimiento de separatividad», repite Krishna en todas formas. «La mente (Manas) que se abandona a los errantes sentidos, deja el alma (Buddhi) tan desvalida como la barquilla que es arrebatada por el huracán sobre las olas». (Bhagavad Gíta, II, 67.)

Por lo tanto, se ha considerado más oportuno hacer una juiciosa selección tan sólo de aquellos tratados que son más provechosos a los pocos místicos verdaderos de la Sociedad Teosófica, y que con seguridad responderán a sus necesidades. Éstos son los únicos que apreciarán aquellas palabras de Krishna-Christos, el Yo Superior:

«Los sabios no se afligen ni por los vivos ni por los muertos. Jamás he dejado yo de existir, ni tú, ni ninguno de estos caudillos, ni tampoco dejará de existir en lo venidero ninguno de nosotros». (Bhagavad-Gíta, II, 11-12.)

En esta traducción me he esmerado todo lo posible para conservar la belleza poética del lenguaje y las imágenes que caracterizan al original. Hasta qué punto ha coronado el éxito mis esfuerzos, el lector es quien ha de juzgarlo.

 

 Indice_F_Voz_del_Silencio_Vajarayana_Blog

 

 

 

 La_Voz_del_Silencio_S_Vajarayana_Wblog

 

Las_Presentes_Vajra_2015_Blogas presentes instrucciones son para aquellos que ignoran los peligros de los Iddhi (1) inferiores.

Aquel que pretenda oír la voz del Nâdâ(2) «el Sonido insonoro», y comprenderla, tiene que conocer la naturaleza de Dhâranâ.(3)

Habiéndose vuelto indiferente a los objetos de percepción, el discípulo debe buscar el rajah de los sentidos, el Productor del pensamiento que despierta la ilusión.

La Mente es el gran destructor de lo Real.

Destruya el discípulo al Destructor. Porque:

Cuando su propia forma le parezca ilusoria, como al despertar, todas las formas que en sueños ve.

Cuando él haya cesado de oír los muchos sonidos, entonces podrás discernir el UNO, el sonido interno que mata el externo.

Entonces únicamente, y no antes, abandonará la región de Asat, lo falso, para entrar en el reino de Sat, lo verdadero.

Antes de que el alma pueda ver, debe haberse alcanzado la Armonía interior, y los ojos carnales han de estar cegados a toda ilusión.

Antes de que el alma pueda oír, es menester que la imagen (el hombre) se vuelva tan sorda a los rugidos como a los susurros; a los bramidos de los elefantes furiosos, como al zumbido argentino de la dorada mosca de fuego.

Antes de que el alma sea capaz de comprender y recordar, debe estar unida con el Hablante silencioso, de igual modo que la forma en la cual se modela la arcilla, lo está al principio con la mente del alfarero.

Porque entonces el alma oirá y recordará.

Y entonces al oído interno hablará,

LA VOZ DEL SILENCIO, y dirá:

Si tu alma sonríe mientras se baña en la luz del Sol de tu vida; si canta tu alma dentro de su crisálida de carne y materia; si llora en su castillo de ilusiones; si pugna por romper el hilo argentino que la une al Maestro(4) sabe, discípulo, que tu alma es de la tierra.

Cuando tu alma en capullo(5) presta oído al bullicio mundanal; cuando responde a la rugiente voz de la Gran Ilusión(6); cuando temerosa a la vista de las ardientes lágrimas de dolor, y ensordecida por los gritos de desolación se refugia tu alma como una cautelosa tortuga dentro de la concha de la Personalidad, sabe, discípulo, que tu alma es altar indigno de su «Dios» silencioso.

Cuando, ya más fortalecida, tu alma se desliza de su seguro refugio, y arrancándose del tabernáculo protector, extiende su hilo de plata y se lanza adelante; cuando al contemplar su imagen en las olas del Espacio, murmura: «Éste Soy yo», declara, discípulo, que tu alma está presa en las redes de la ilusión(7).

Esta tierra, discípulo, es la Mansión de dolor, en donde hay colocados, a lo largo del Sendero, de tremendas pruebas, diferentes lazos para recoger a tu Yo, engañado con la ilusión llamada «Gran Herejía»(8).

Esta tierra, oh ignorante discípulo, no es sino el sombrío vestíbulo por el cual uno se encamina al crepúsculo que precede al valle de la luz verdadera; luz que ningún viento puede extinguir; luz que arde sin pabilo ni combustible.

Dice la gran Ley:

«Para llegar a ser Conocedor del Yo Entero(9) debes primeramente ser conocedor del Yo». Para lograr el conocimiento de tal Yo, tienes que abandonar el Yo al No-Yo, el Ser al No-Ser, y entonces podrás tú responder entre las alas de la Gran Ave(10). Sí, dulce es el reposo entre las alas de aquello que no ha nacido ni muere, antes bien es el AUM a través de las eternidades(11) .

Monta en el Ave de la Vida, si pretendes saber (12).

Abandona tu vida, si quieres vivir(13).

Index_Line_Vajarayana_Blog

Tres_Vestibulos_Vajra_2015_WBlogres Vestíbulos, oh fatigado peregrino, conducen al término de los penosos trabajos.

Tres Vestíbulos, oh vencedor de Mara, te conducirán por tres diversos estados(14) al cuarto(15) y de allí a los siete mundos(16) a los mundos del Eterno Reposo.

Si deseas saber sus nombres, oye y recuerda:

El nombre del primer Vestíbulo es Ignorancia (Avidya).

Es el Vestíbulo en que tú viste la luz, en que vives y en que morirás(17) .

El nombre del segundo es Vestíbulo de la Instrucción(18). En él encontrará tu alma las flores de vida, pero debajo de cada flor una serpiente enroscada(19).

El nombre del tercer Vestíbulo es Sabiduría, más allá de la cual se extienden las aguas sin orillas de Akshara, la fuente inagotable de Omnisciencia(20).

Si quieres cruzar seguro el primer Vestíbulo, haz que tu mente no tome por la Luz del Sol de Vida los fuegos de concupiscencia que allí arden.

Si pretendes cruzar sano y salvo el segundo, no te detengas a aspirar el aletargador perfume de sus flores. Si de las cadenas kármicas quieres libertarte, no busques a tu Gurú en aquellas mayávicas regiones.

Los Sabios no se detienen jamás en los jardines de recreo de los sentidos.

Los Sabios desoyen las halagadoras voces de la ilusión.

Aquel que ha de darte nacimiento(21) búscalo en el Vestíbulo de la Sabiduría, el Vestíbulo que está situado más allá, donde son desconocidas todas las sombras y donde la luz de la verdad brilla con gloria inmarcesible.Vestibulo_Sabiduria_Weblog_Vajarayana_2015

Aquello que es increado reside en ti, discípulo, como reside en aquel Vestíbulo. Si quieres llegar a él y fundir los dos en uno, debes despojarte de las negras vestiduras de la ilusión. Acalla la voz de la carne, no consientas que ninguna imagen de los sentidos se interponga entre su luz y la tuya, para que así las dos puedan confundirse en una, y tan pronto te hayas persuadido de tu propio Agnyana(22), huye del Vestíbulo de la Instrucción. Este Vestíbulo, tan peligroso en su pérfida belleza, es necesario sólo para tu prueba. Cuidado, lanú, no sea que, deslumbrada por el resplandor ilusorio, se detenga tu alma, y en su engañosa luz quede presa.

Esta luz radiante emana de la joya del Gran Engañador (Mara)(23); hechiza los sentidos, ciega la mente, y convierte al incauto en un náufrago desvalido.

La pequeña mariposa, atraída por la deslumbradora luz de tu lámpara de noche, está condenada a perecer en el viscoso aceite. El alma imprudente que deja de luchar aferrarla con el demonio burlón de la ilusión, volverá a la tierra como esclava de Mara.

Contempla las legiones de almas. Mira cómo se ciernen sobre el proceloso mar de la vida humana, y cómo exhaustas, perdiendo sangre, rotas las alas, caen una tras otra en las encrespadas olas. Sacudidas por los huracanes, acosadas por el furioso vendadal, precipítanse en los regolfos, y desaparecen abismadas en el primer gran vórtice.

Si desde el Vestíbulo de la Sabiduría pretendes pasar al Valle de Bienaventuranza, cierra por completo tus sentidos, discípulo, a la grande y espantable herejía de la separatividad que te aparta de los demás.

No permitas que tú «nacido del Cielo», sumido en el mar de Maya(24) se desprenda del Padre Universal (Alma), antes deja que el ígneo Poder(25) se retire al recinto más interno, la cámara del corazón(26) y morada de la Madre del Mundo(27).

Entonces, desde el corazón aquel Poder ascenderá a la región sexta, la región media, el lugar situado entre tus ojos, cuando se convierte en el aliento del Alma Una, la voz que todo la llena, la voz de tu Maestro.

Sólo entonces podrás tú convertirte en «Paseante del Cielo»(28) que con su planta huella las auras sobre las olas, sin que a su paso los pies toquen las aguas.

Antes de que puedas sentar el pie en el peldaño superior de la escala, la escala de los místicos sonidos, tienes que oír la voz de tu Dios interno(29) de siete modos distintos.

Como la melodiosa voz del ruiseñor entonando un canto de despedida a su compañera, es el primero.

Percíbese el segundo a la manera del sonido de un címbalo argentino de los Dhyanis, despertando las centelleantes estrellas.

Suena el siguiente como el lamento melodioso del espíritu del océano aprisionado dentro de su concha.

Y éste va seguido del canto de la Vina (30) .

El quinto, a manera de flauta de bambú, suena vibrante en tu oído.

Y luego se convierte en sonido de trompeta.

El último vibra como el sordo retumbar de una nube tempestuosa.

El séptimo absorbe todos los demás sonidos. Éstos se extinguen, y no se les vuelve a oír más.

Cuando los seis(31) han sido muertos y abandonados a los pies del Maestro, entonces el discípulo está sumido en el Uno(32), se convierte en este Uno, y en él vive.

Antes de entrar en aquel sendero, debes destruir tu cuerpo lunar(33), expurgar tu cuerpo mental(34), y purificar tu corazón.

Las puras aguas de eterna vida, claras y cristalinas, no pueden mezclarse con los cenagosos torrentes del tempestuoso monzón.

La gota de rocío celeste que acariciada por el primer rayo de sol matutino brilla en el seno del loto, una vez caída al suelo, conviértese en barro; mira: la perla es ahora una partícula de cieno.

D_Pensamientos_M_WBlog_Vajarayana_2015

Lucha con tus pensamientos impuros antes de que ellos te dominen. Trátalos como pretenden ellos tratarte a ti, porque si, usando tolerancia con ellos se arraigan y crecen, sábelo bien, estos pensamientos te subyugarán y matarán.

Cuidado, discípulo, no permitas que ni aun la sombra de ellos se acerque a ti. Porque crecerá, aumentará en magnitud y poder, y entonces esta cosa de tinieblas absorberá tu ser antes de que te hayas dado cuenta de la presencia del monstruo negro y abominable.

Antes que el «místico Poder»(35) pueda hacer de ti un dios, oh lanú, debes haber adquirido la facultad de destruir a voluntad tu forma lunar.

El Yo material y el Yo espiritual jamás pueden estar juntos. Uno de los dos tiene que desaparecer: no hay lugar para entrambos.

Antes de que la mente de tu alma pueda comprender, el capullo de la personalidad debe ser aplastado, y el gusano del sensualismo ha de ser aniquilado, sin resurrección posible.

No puedes recorrer el Sendero antes de que tú te hayas convertido en el Sendero mismo(36).

Haz que tu alma preste oído a todo grito de dolor, de igual modo que descubre su corazón el loto para absorber los rayos del sol matutino.

No permitas que el sol ardiente seque una sola lágrima de dolor, antes de que tú mismo la hayas enjugado en el ojo del afligido.

Pero deja que las ardientes lágrimas humanas caigan una por una en tu corazón, y que en él permanezcan sin enjugarlas, hasta que se haya desvanecido el dolor que las causara.

Estas lágrimas, oh tú de corazón tan compasivo, son los arroyos que riegan los campos de caridad inmortal. En este suelo es donde crece la flor de la medianoche, la flor de Buddha(37), más difícil de encontrar y más rara de ver que la flor del árbol Vogay.

Es la semilla que libra del renacimiento al Arhat(38), cubierto de toda lucha y concupiscencia, y le guía a través de las regiones del Ser a la paz y beatitud conocidas únicamente en la región del Silencio y del No-Ser.

Mata_el_deseo_2015_Vajraata el deseo; pero si lo matas, vigila atentamente, no sea que de entre los muertos se levante de nuevo.

Mata el amor a la vida, pero si matas el tanha(39), procura que no sea por la sed de vida eterna, sino para sustituir lo pasajero con la perdurable.

Nada desees. No te irrites contra el Karma(40), ni contra las leyes inmutables de la Naturaleza. Lucha tan sólo contra lo personal, lo transitorio, lo efímero y lo perecedero.

Ayuda a la Naturaleza y con ella trabaja, y la Naturaleza te considerará como uno de sus creadores y te prestará obediencia.

Y ante ti abrirá de par en par las puertas de sus recintos secretos, y pondrá de manifiesto ante tus ojos los tesoros ocultos en las profundidades mismas de su seno puro y virginal. No contaminados por la mano de la materia, muestra ella sus tesoros únicamente al ojo del Espíritu, ojo que jamás se cierra, y para el cual no hay velo alguno en todos sus reinos.

Entonces te indicará los medios y el camino, la puerta primera, y la segunda, y la tercera, hasta la misma séptima, y luego te mostrará la meta, más allá de la cual hay, bañadas en la luz del sol del Espíritu, glorias inefables, únicamente visibles para los ojos del alma.

Sólo existe una vereda que conduce al sendero; sólo al término de ella puede oírse la «Voz del Silencio». La escala por la cual asciende el candidato está formada por peldaños de sufrimiento y dolor, y éstos únicamente pueden ser acallados por la voz de la virtud. ¡Ay de ti, discípulo, si queda un solo vicio que no hayas dejado atrás!

Porque entonces la escala cederá bajo tus plantas y te precipitará; su base descansa en el profundo cenegal de tus pecados y defectos, y antes que puedas aventurarte a cruzar este ancho abismo de materia, tienes que lavar tus pies en las aguas de la Renuncia.

Sé precavido, no sea que pongas un pie todavía manchado en el peldaño inferior de la escala. ¡Ay de aquel que se atreva a ensuciar con sus pies fangosos un escalón tan solo! El cieno inmundo y pegajoso se secará, se hará tenaz, pegará sus pies en aquel sitio, y como el pájaro cogido en la liga del cazador astuto, quedará imposibilitado para un nuevo progreso. Sus vicios adquirirán forma y le arrastrarán hasta el fondo. Sus pecados levantarán la voz, semejante a la risa y al aullido del chacal después de la puesta del sol; sus pensamientos se convertirán en un ejército y se lo llevarán tras de sí como a un esclavo.

Mata tus deseos, lanú; reduce tus vicios a la impotencia antes de dar el primer paso en el solemne viaje.

Ahoga tus pecados, enmudécelos para siempre, antes de levantar un pie para subir la escala.

Aquieta tus pensamientos y fija toda la atención en tu Maestro, a quien todavía no ves, pero a quien tú sientes.

Funde tus sentidos en un solo sentido, si quieres estar seguro contra el enemigo. Por medio de este sentido único, que está oculto en la concavidad de tu cerebro, es como puede mostrarse ante los ofuscados ojos de tu alma el escarpado sendero que a tu Maestro conduce.

S_Rayo_eres_Tu_WBlog_2015_Vajarayana

Largo y penoso es el camino que tienes ante ti, discípulo. Un solo pensamiento(41) acerca de lo pasado que dejaste en pos de ti te arrastrará al fondo, y tendrás que emprender de nuevo la subida.

Mata en ti mismo todo recuerdo de pasadas experiencias. No mires atrás, o estás perdido.

No creas que la concupiscencia puede extirparse satisfaciéndola o saciándola, pues esto es una abominación inspirada por Mara. Alimentando al vicio es como se desarrolla y adquiere fuerza, como mismo el gusano se ceba en el corazón de la flor.

La rosa tiene que convertirse nuevamente en el capullo nacido de su tallo generador, antes de que el parásito haya roído su corazón y chupado su savia vital.

El árbol de oro produce las yemas preciosas antes de que la tormenta haya maleado su tronco.

El discípulo ha de recobrar el estado infantil que perdió, antes de que el sonido primero pueda herir su oído.

La luz del Maestro Uno, la luz áurea e inextinguible del Espíritu, lanza desde el principio mismo sus refulgentes rayos sobre el discípulo. Sus rayos pasan a través de las densas y oscuras nubes de la materia.

Ora aquí, ora allí, estos rayos la iluminan, de igual modo que a través del espeso follaje de la selva los rayos del sol alumbran la tierra. Pero, a menos de ser pasiva la carne, fría la cabeza, y el alma tan firme y pura como deslumbrador diamante, sus irradiaciones no llegarán a la cámara(42), sus rayos no calentarán el corazón, ni los místicos sonidos de las alturas Akásicas(43) llegarán al oído del discípulo, a pesar de todo su entusiasmo en el grado inicial.

A menos de oír, tú no puedes ver.

A menos de ver, tú no puedes oír. Oír y ver: he aquí el segundo grado.

Cuando el discípulo ve y oye, y cuando huele y gusta teniendo cerrados los ojos, los oídos, la boca y la nariz; cuando los cuatro sentidos se confunden y se hallan prestos a pasar al quinto, al del tacto interno, entonces él ha pasado al grado cuarto.

Y en el quinto, oh matador de tus pensamientos, todos éstos tienen que ser muertos de nuevo sin esperanza alguna de reanimación(44).

Aparta tu mente de todos los objetos externos, de toda visión exterior. Aparta las imágenes internas, no sea que proyecten una negra sombra en la luz de tu alma.

Tú estás ahora en el Dharana(45), el grado sexto.

Una vez hayas pasado al séptimo, oh tú dichoso, no verás ya más el Tres sagrado(46), porque tú mismo habrás venido a ser dicho Tres. Tú mismo y la mente, como gemelos en una línea, y la estrella, que es tu meta, ardiendo encima de tu cabeza(47).

Los tres que moran en la gloria y bienaventuranza inefables han perdido ahora sus nombres en el mundo de Maya. Se han convertido en una estrella única, el fuego que arde pero que no consume, aquel fuego que es el Upadhi(48) de la Llama.

Y esto, oh Yogui afortunado, es lo que los hombres denominan Dhyân (49) el precursor dírecto del Samâdhi(50).

Y ahora tu Yo se halla perdido en el Yo, tú mismo en Ti Mismo, sumido en Aquel Yo del cual tú emanaste primitivamente.

¿En dónde está tú individualidad, lanú? ¿En dónde está el lanú mismo? Es la chispa perdida en el fuego, la gota en el océano, el rayo siempre presente convertido en el Radiación universal y eterna.

Y ahora, lanú, tú eres el agente y el testigo, el radiador y la radiación, la Luz en el Sonido y el Sonido en la Luz.

Conoces ya los cinco obstáculos, oh tú bienaventurado. Tú eres su vencedor, el Maestro del sexto, el expositor de los cuatro modos de Verdad(51). La luz que sobre ellos se difunde irradia de ti mismo, oh tú, que fuiste discípulo y eres en la actualidad Maestro.

Y en cuanto a estos modos de Verdad:

¿No has pasado tú por el conocimiento de toda miseria, la Verdad primera?

¿No has vencido al Rey de los Maras en Tsí, el pórtico de la asamblea(52), la verdad segunda?

¿No has exterminado el pecado en la tercera puerta y adquirido la Verdad tercera?

¿No has entrado en el Tau, el «Sendero» que conduce al conocimiento(53), la verdad cuarta?

Y ahora reposa bajo el árbol Bodhi, que es la perfección de todo conocimiento; porque sábelo, tú eres Maestro de SAMADHI, el estado de visión perfecta.

¡Mira! Tú has llegado a ser la Luz, tú te has convertido en el Sonido, tú eres tu Maestro y tu Dios. Tú eres TÚ MISMO, el objeto de tus investigaciones, la incesante VOZ que resuena a través de las eternidades, libre de cambio, exenta de pecado, los siete sonidos en uno, la VOZ DEL SILENCIO.

OM   TAT   SAT

 

 

 

 

 

H_P_B_E_S_Vajarayana_Blog_2015Notas_del_Fragmento_I_Vajarayana_Wblog

1) La palabra pali Iddhi es sinónima de la voz sánscrita Siddhis, o facultades síquicas, los poderes anormales del hombre. Hay dos clases de Siddhis. Un grupo de ellos comprende las energías síquicas y mentales inferiores, groseras, y el otro requiere la más elevada educación de los poderes espirituales.

Dice Krishna en el Shrimad Bhagavad: «Aquel que vive consagrado a la práctica del Yoga, que ha subyugado sus sentidos y ha concentrado su mente en mí (Krishna) , es un yogui a quien todos los Siddhis están prestos a servir».

2) La «Voz insonora», o la «Voz del Silencio». Literalmente, quizás debería leerse: «Voz en el Sonido espiritual» siendo Nâdâ el término equivalente en sánscrito a la palabra Sen-zar.

3) Dahranâ, la intensa y perfecta concentración de la mente en algún objeto interno, acompañada de una completa abstracción de todas las cosas pertenecientes al universo exterior o al mundo de los sentidos.

4) «Gran Maestro» es la expresión usada por los lanús o chelas para indicar el «yo superior» de uno. Es el equivalente de Avalokiteswara, y lo mismo que el Adi-Buda de los ocultistas budistas, el ATMAN, el «Yo» (el Yo superior) de los brahmanes, y el CHRISTOS de los antiguos gnósticos.

5) Alma se usa aquí para expresar el Yo humano o Manas, al que se hace referencia en nuestra división septenaria oculta, con el nombre de «Alma humana» (véase la Doctrina Secreta), para diferenciarla de las Almas espiritual y animal.

6) «Gran Ilusión» (Maha Maya), el universo objetivo.

7) La ilusión de la personalidad (Sakkáyaditti), la errónea idea de que «yo soy yo», un hombre o mujer de talo cual nombre, una entidad independiente, en lugar de ser una parte inseparable del Todo.

8) Attavada, la herejía de la creencia en el Alma, o mejor dicho, en la separatividad del Alma o Yo, del Yo único, universal e infinito.

9) El Tatwagyani es el «conocedor» o discernidor de los principios de la naturaleza y del hombre; y el Atmagyani es el conocedor del ATMAN, o el YO ÚNICO universal, el Alma del mundo o Espíritu del universo.

10) Kala Hamsa el Ave o Cisne. (Véanse notas siguientes). Dice el Nada-Bindu: Upanishad (Rig-Veda), traducido por la Sociedad Teosófica de Kumbakonam: «La sílaba A se considera que es su ala derecha (del ave Hamsa); U, la izquierda; M, la cola, y de Ardha matra (medio metro) se dice que es la cabeza».

11) La Eternidad, entre los orientales, tiene una significación enteramente distinta de la que tiene entre nosotros. En general se aplica a los Cien años o «Edad» de Brahma, a la duración de un Kalpa, o sea un periodo de 4 320.000.000 de años.

12) Dice el Nada-Bindu antes citado: «El Yogui que cabalga en el Hamsa (esto es, contempla el AUM), no es afectado por las influencias kármicas o crores (medida india) de pecado».

13) Abandona la vida de la personalidad física, si quieres vivir en el espíritu.

14) Los tres estados de conciencia, que son: ]agrat, el estado de vigilia; Swapna, el de sueño; y Sushupti, el de sueño profundo. Estas tres condiciones del Yogui conducen a la cuarta, Turya. (Véase la nota siguiente)

15) Turya, el estado que excede al de sueño sin ensueños, el superior a todos, un estado de elevada conciencia espiritual.

16) Algunos místicos sánscritos fijan siete planos de existencia, los siete lokas o mundos espirituales, dentro del cuerpo del Kala-Hamsa, el Cisne fuera del Tiempo y del Espacio, convertible en el Cisne en el Tiempo, cuando se convierte en Brahma en lugar de Brahma (neutro).

17) El mundo fenomenal de los sentidos y de la conciencia terrestre, solamente.

18) El Vestíbulo de la instrucción probatoria.

19) La región astral, el mundo psíquico de percepciones supersensibles y de visiones engañosas – el mundo de los médiums. Es la gran «Serpiente Astral» de Eliphas Levi. Ninguna flor cogida en aquellas regiones ha sido nunca aportada a la tierra sin su serpiente enroscada alrededor del tallo, es el mundo de la Gran Ilusión.

20) La región de la plena Conciencia espiritual, más allá de la cual no existe ya peligro alguno para aquel que la ha alcanzado.

21) El Iniciado, que, por medio del saber que le comunica, conduce al discípulo a su nacimiento segundo o espiritual, es llamado el Padre, Gurú o Maestro.

22) Agnyana es la ignorancia o no-sabiduría, lo contrario de «conocimiento» (gnyana).

23) Mara, en las religiones exotéricas, es un demonio, un Asura; pero en la filosofía esotérica, es la tentación personificada por los vicios de los hombres, y traducida literalmente la palabra, significa «lo que mata» al alma, Es representado como un Rey (Rey de los Maras), con una corona en la cual brilla una joya con un resplandor tal que ciega a cuantos la miran, figurando, naturalmente, este brillo la fascinación producida por el vicio sobre ciertas naturalezas.

24) Ilusión.

25) El «Ígneo Poder» es el Kundalini, (Véanse las notas 27 y 31)

26) La cámara interna del Corazón, llamada en sánscrito Brahma poori.

27) «Poder» y «Madre del Mundo» son nombres dados al Kundalini, uno de los místicos «Poderes del Yogui». Es el Buddhi considerado como principio activo en lugar de pasivo, como lo es generalmente cuando se le considera como simple vehículo o estuche del Espíritu Supremo, ATMA. Es una fuerza electro-espiritual, una potencia creadora, que una vez despertada su actividad, puede matar tan fácilmente como puede crear.

28) Keshara, o «paseante del cielo» o «el que va al cielo». Según se expone en el 6to Adhyaya del rey de los tratados místicos. El Dhyaneswari, el cuerpo del Yogui, se vuelve como formado de aire; como «una nube de la cual han brotado miembros», después de lo cual «él (el Yogui) ve las cosas existentes más allá de los mares y de las estrellas; oye y comprende el lenguaje de los Devas (dioses) y percibe lo que pasa en la mente de la hormiga».

29) El YO superior.

30) La Vina es un instrumento de cuerda indo, parecido al laúd.

31) Los seis Principios que constituyen el hombre; alusión a cuando la personalidad inferior es aniquilada, y la individualidad interna se sume y pierde en el Séptimo, o sea el Espíritu (ATMAN).

32) El discípulo se unifica con Brahma o el ATMAN.

33) La forma astral producida por el principio Kámico, el Kama Rupa, o cuerpo de deseo.

34) Manasa rupa. Así como el Kama Rupa se refiere al yo astral, o personal, el Manasa rupa se relaciona con la individualidad o Yo que se reencarna, cuya conciencia en nuestro plano, o sea el Manas inferior, tiene que ser paralizada.

35) Kundalini, el «Poder serpentino» o fuego místico. Es denominado poder «serpentino» o anular, por razón de su modo de obrar o de su progreso en espiral, en el cuerpo del asceta que desarrolla en sí mismo tal poder. Es una fuerza eléctrica, ígnea, oculta o Fohática, la grande energía primordial, que existe en el fondo de toda materia orgánica e inorgánica.

36) Este Sendero se halla mencionado en todos los tratados místicos, Como dice Krishna en el Dhyaneswari: «Cuando este Sendero es percibido… ya parta uno hacia las magnificencias del Oriente o en dirección de las cámaras del Occidente, sin moverse, oh. tú que empuñas el arco, está el viajero en este camino, En este Sendero, a cualquier lugar adonde uno quiere ir, aquel lugar se convierte en el propio yo de uno mismo». «Tú eres el Sendero, se le dice al adepto gurú, y este último lo dice al discípulo después de la iniciación.» «yo soy el camino y la vía», dice otro MAESTROʺ.

37) El adaptado, «la flor de Bodhisattwa».

38) Iniciado del grado superior.

39) Tanha, «la voluntad de vivir», el temor a la muerte y el amor a la vida, la fuerza o energía que es causa de los renacimientos.

40) Karma. La ley de causa y efecto de causalidad ética, que da a cada uno su merecido, tanto por sus buenas como por sus malas acciones (ley de Retribución).

41) Se refiere al deseo de repetir los actos y sensaciones que han sido ya vividos y de los que se alcanzó la experiencia. (N. E.)

42) La cámara interna del Corazón.

43) Estos místicos sonidos, o sea la melodía que oye el asceta en los comienzos de su ciclo de meditación, son llamados Anâhad-shabd por los Yoguis.

44) Esto significa que en el sexto grado de desarrollo, que en el sistema oculto es el Dhâranâ, cada sentido, como facultad individual, ha de ser «muerto» (o paralizado) en este plano, pasando al Séptimo sentido, el más espiritual, y sumiéndose en él.

45) Véanse notas anteriores.

46) Cada grado de desarrollo esta simbolizado en el Raja Yoga por una figura geométrica. La de que se trata aquí es el Triángulo sagrado, y precede al Dhâranâ. El triángulo es el signo de los chelas superiores, al paso que otra especie de triángulo es el de los altos Iniciados. Es el símbolo «I» de que habla Buddha, y es empleado por él como emblema de la forma encarnada de Tathâgata (Buddha) cuando se ha sustraído a los tres métodos del Pragna.

Una vez superados los grados preliminares e inferiores, el discípulo ya no ve el triángulo, sino el…, abreviatura del … el Septenario completo. No se expresa aquí su verdadera forma, pues casi con seguridad se apoderarían de ella algunos charlatanes y la profanarían usándola para fines ilícitos.

47) La estrella que arde encima de la cabeza, es «la estrella de la Iniciación». La señal de casta de los Saivas, o devotos de la secta de Siva, el gran patrono de todos los Yoguis, es una marca negra redonda, símbolo del Sol ahora: quizá, pero el de la estrella de la Iniciación, en Ocultismo, en los tiempos antiguos.

48) La base (Upadhi) de la «LLAMA», siempre inasequible, en tanto que el asceta se halla aún en esta vida.

49) Dhyâna, el penúltimo grado en esta tierra, a no ser que se convierta uno en MAHATMA completo. Conforme se ha dicho ya, en tal estado el Raja Yogui permanece todavía espiritualmente consciente del Yo y de la operación de sus principios superiores.

Un paso más, y se encontrará en el plano más allá del Séptimo, o cuarto, según ciertas escuelas, Estas últimas, después de la práctica del Pratyehara (proceso de educación preliminar que tiene por objeto dominar la mente y los pensamientos de uno), cuentan el Dhasena, el Dhyana y el Samadhi, comprendiendo a los tres bajo el nombre genérico de SANNYAMA.

50) El Samadhi es el estado en el cual el asceta pierde la conciencia de cada individualidad, incluso la suya propia, Él se convierte en el TODO.

51) Los «cuatro modos de Verdad», en el Budismo del norte, son; Ku, «sufrimiento o miseria» ; Tu, el conjunto de las tentaciones»; Mu, «su destrucción», y Tau, el «sendero». Los «cinco obstáculos» son; el conocimiento de la miseria, la verdad respecto a la fragilidad humana, los refrenamientos penosos, y la absoluta necesidad de arrancarse a todos los lazos de la pasión y aun de los deseos. El «Sendero de Salvación» es el último.

52) En el portal de la «asamblea» está el Rey de los Maras, el ʺWaha Mara, intentando deslumbrar al candidato con el resplandor de su «joya».

53) Este es el cuatro «Sendero» de los cinco senderos del renacimiento, que conducen e impelen de un lado a otro a todos los seres humanos, llevándolos a continuos estados de tristeza y alegría, Estos «senderos» no son más que subdivisiones del Único, el Sendero seguido por el Karma.

 

 

 

 Fragmento_Primero__Vajarayana_2015_WBlog

 

 

 

 

 

 

 

 Line_Apuntes_Blog_Vajarayana


Los Peldaños de Oro

H_P_Blavatsky_The_Golden_Stairs_Vajarayana_Blog

LA ANTIGUA SABIDURÍA O FILOSOFÍA PERENNE, como también se le suele llamar, es un cuerpo de enseñanzas que conlleva una forma de conducta. A través de la doctrina del karma, el énfasis de la tradición en la responsabilidad por las decisiones y acciones personales crea una ética que es individual, situacional, y relativa, antes que categórica y absoluta.

De este modo, es inútil buscar “Diez Mandamientos” en la Antigua Sabiduría o una lista de cosas específicas que uno debe o no hacer.


De hecho, algunos de los principios generales de esta filosofía, heredada de la tradición de la India, han ejercido una notable influencia en el pensamiento moderno, entre ellos, el ahimsa (no hacer daño), viveka (discernimiento), y vairagya (carencia de apego). Tales conceptos han desarrollado una gran riqueza de asociaciones éticas en torno a ellos. Sin embargo, resulta más específica aún una breve declaración publicada por Нelena P. Blavatsky y titulada “Los Peldaños de Oro” [La Escala de Oro].


H. P. Blavatsky, a través de La Doctrina Secreta y de otros trabajos, fue una de las principales promotoras de la Filosofía Perenne en los tiempos modernos. De ahí, el resumen ético que promulgó en Los Peldaños de Oro, expone brevemente lo que la tradición dice al respecto. Sus trece frases son el equivalente más cercano a los Diez Mandamientos en la Antigua Sabiduría.

Los Peldaños de Oro fueron originalmente publicados por H. P. Blavatsky en 1890, cuando ella estaba muy preocupada por cuestiones de injusticia, lealtad y altruismo dentro de su propia vida. Luego dio a conocer una versión revisada de dicho documento. La diferencia en el léxico entre la versión original y la revisada es muy ligera, debida mayormente a que algunos términos de la versión original podían ser interpretados mal sin un comentario.

La versión original fue, sin embargo, reimpresa en el compendio titulado [en inglés] Collected Writings (503), que utilizamos aquí, como el que mejor expresa la declaración de la forma en que la Sra. Blavatsky deseaba darla a conocer.

(Originalmente, ésta se imprimió como un solo párrafo. Los espacios y los números se han agregado aquí para esclarecer la estructura de esta declaración, que analizaremos a continuación.)



Contempla_la_Verdad_ante_Ti_Vajarayana_Weblog

Blog_Line_S_V


The Golden Stair

 

A clean life, an open mind,
A pure heart, an eager intellect,
An unveiled spiritual perception,
A brotherliness for all.


A readiness to give and receive advice and instruction,
A loyal sense of duty to the Teacher,
A willing obedience to the behests of TRUTH,
Once we have placed our confidence in,
And believe that Teacher to be in possession of it.


A courageous endurance of personal injustice,
A brave declaration of principles,
A valiant defense of those who are unjustly attacked,
And a constant eye to the ideal of human progression,
And perfection which the secret science depicts.

 

These are the golden stairs
Up the steps of which the learner may climb
To the Temple of Divine Wisdom.


H.  P.  Blavatsky





[prefacio]  Perciba la verdad que tiene ante sí:

[1] Vida limpia, [2] mente abierta, [3] corazón puro, [4] intelecto despierto, [5] percepción espiritual sin velos, [6] afecto fraternal hacia el condiscípulo, [7] presteza para dar y recibir consejo e instrucción, [8] leal sentido del deber hacia el Maestro, [9] obediencia voluntaria a los dictados de la VERDAD, una vez que hayamos puesto nuestra confianza [en el Maestro] y creamos que Él la posee; [10] valor para soportar las injusticias personales, [11] enérgica declaración de principios, [12] valiente defensa de quienes son injustamente atacados, [13] y mirada siempre fija en el ideal de progreso y perfección humana que revela la ciencia secreta (Gupta Vidya);

[conclusión]  Tal es la escala de oro, por cuyos peldaños el aprendiz puede ascender hasta llegar al Templo de la Sabiduría Divina.


H.  P.  Blavatsky

 


Esta declaración consiste de un mandato preliminar, trece frases sustanciales, y una declaración que concluye y sirve como código que lo resume todo. Es una declaración muy sencilla, y muchos lectores podrían sentirse inclinados a contemplarla como una colección de banalidades piadosas. Pero una lectura así interpretaría bastante mal este documento que, de hecho, es una guía sumamente estructurada de acción moral.

 

Las_Puertas_de_Oro_Blog_Vajarayana

Prefacio.

Los Peldaños de Oro es un consejo general que puede aplicarse a diversas situaciones, no es una lista específica de cosas que deben hacerse o no. Refleja más bien una creencia en una ética natural, que no en mandamientos revelados. En su mandato preliminar, hace énfasis en lo obvio y natural de la acción moral. Le dice al lector: ʺPerciba la verdad ante que tiene ante síʺ. Los principios éticos bajo los cuales debemos actuar son muy claros y están disponibles para todos, nos miran frente a frente, y lo único que necesitamos hacer es estar conscientes de ellos.

 

Sin duda, dada la realidad del karma —los efectos de nuestras pasadas acciones que determinan nuestro futuro—. no tenemos más alternativa que ponernos a tono con la Moral Imprescindible de la naturaleza. Nuestra única opción es si nos ponemos de acuerdo con el karma conscientemente y con pleno conocimiento del significado y los efectos de nuestros actos, o si dejamos que el karma nos tome desprevenidos —esto es, si seremos vencedores o víctimas de nuestras propias acciones.

En el Jainismo, una de las religiones de la India cuyo origen es más o menos contemporáneo con el Budismo, a los grandes santos les llaman jinas, “vencedores”, palabra que proviene de la raíz del verbo jayati, “el que conquista”. (La palabra jain significa “perteneciente a los vencedores”, y quienes se denominan a sí mismo como jainistas siguen los pasos de los victoriosos santos.) El Jina ha conquistado los actos ilusorios, los falsos deseos y la ignorancia; tiene la verdad ante sí. Ha ascendido por Los Peldaños de Oro y, por lo tanto, es el Victorioso, el Conquistador.

El mandato preliminar es una declaración sobre lo natural de la ley moral y su disponibilidad pública, y es también un llamado a nosotros mismos para que respondamos conscientemente a ello. La verdad moral de la vida está ante nosotros, y de nosotros depende percibirla. El proceso de percepción consiste en los trece escalones de Los Peldaños de Oro. Esos escalones forman tres agrupaciones: el primer grupo consta de cinco peldaños, y los grupos segundo y tercero tienen cuatro peldaños cada uno.

El primer grupo de peldaños se refiere a los principios más generales de conducta ética; pero los dos grupos siguientes son cada vez más específicos.

Blog_Line_S_V


Una_vida_limpia_Vajarayana_BlogUna_Vida_Limpia_Vajarayana_Blog

E_Articulo_Puertas_de_Oro_Vajarayana_Weblogl primer peldaño es algo preliminar e ineludible: ʺuna vida limpiaʺ. En cierto sentido, este peldaño implica el resto. Si se consideraran en su totalidad, éste no sería el primer escalón, sino el peldaño final. La limpieza, dice la sabiduría popular, está más cerca de lo divino, y así es en un sentido más profundo de lo que generalmente se entiende ese dicho popular.

Una vida completamente limpia es una vida completamente moral. De este modo, en nuestro comienzo también está nuestro fin. Pero Los Peldaños de Oro no son una escalera por donde se asciende una sola vez.

Todas las metáforas tienen sus límites, y si pensamos en este grupo de principios éticos que llamamos Los Peldaños de Oro demasiado literalmente, como escalones que se suben uno detrás del otro hasta alcanzar un pináculo de perfección moral, habremos traspasado los límites de esta metáfora. Nosotros no ascendemos por Los Peldaños de Oro una sola vez, sino muchas veces, repetidamente. Cada acción nuestra es un escalón más en alguna dirección en esos peldaños. Por lo tanto, el primer escalón no se sube una sola vez, sino una y otra vez. Cuando nosotros hayamos dado el paso de llevar una vida perfectamente limpia, habremos pasado por sobre todos los demás y llegado hasta el templo al cual ellos nos conducen.

Aunque nuestros primeros esfuerzos para ascender este peldaño sean imperfectos, por él debemos comenzar. En sus Confesiones, San Agustín recordaba que él le había implorado a Dios: Da mihi castitatem et continentiam, sed noli modo. “Dadme castidad y continencia, pero no solo ahora.ʺ Esa es la forma en que la mayoría de nosotros actúa con las virtudes. Pensamos que nos harán la vida más difícil y menos agradable.

Sabemos que las debemos poseer y las queremos, pero no aún o ahora. Sin embargo, si esperamos poder avanzar por el sendero, debemos reconocer que la vida espiritual debe ser primero una vida limpia.

Una vida limpia incluye el hablar con verdad y bondad, obrar con justicia, ganarse la vida honradamente y de una forma útil, pensar bien de los demás, y mantenerse de buen ánimo aun en medio de los problemas. Estas son cualidades simples, pero la vida ética es básicamente simple y obvia. Nada hay secreto ni misterioso en ella.

Una vida limpia es una en la que estemos libres de las manchas que colorean nuestra visión. Una de las grandes obras de la espiritualidad de la India es el Vivekachudamani (La Joya de la Discriminación), de Shankaracharya, la cual indica cuatro cualidades preliminares para avanzar por el sendero. Una de estas cualidades es la carencia de apegos o deseos (vairagya). La palabra en sánskrito, como casi siempre ocurre en esa lengua, revela un doble significado. El significado literal de vairagya es “sin color”.

En nuestro lenguaje común, nosotros utilizamos colores para sugerir estados mentales y emocionales. Vemos rojo cuando estamos molestos; azul cuando estamos deprimidos; contemplamos el mundo a través de cristales color de rosa; nos ponemos verdes de envidia; estamos de un humor negro, o blancos de miedo, y otras expresiones. Los colores emocionales a través de los cuales contemplamos el mundo distorsionan nuestra visión de la realidad. Si hemos de ver el mundo como realmente es y contemplarlo por completo, debemos quitarnos nuestras gafas de colores, prescindir de los humores que nublan nuestra percepción y practicar vairagya.

Debemos estar sin color alguno, esto es, tener una vida limpia.

La primera frase tiene otra implicación que es importante para una visión teosófica de la vida. Estar limpio es estar libres de excrecencias foráneas, de toda la contaminación que se nos pega y que ensucia nuestra pureza nativa. La bondad no es una forma de conducta foránea que debamos aprender dolorosamente. No es como el maquillaje que tenemos que aplicarnos para cubrir las imperfecciones de nuestra complexión. Más bien es lo natural en nosotros cuando limpiamos la acumulación de suciedad que lo oculta.

Toda la naturaleza es fundamentalmente buena —y la naturaleza humana lo es también. En La Voz del Silencio, H. P. Blavatsky menciona que “la mente es como un espejo que atrapa el polvo a la vez que refleja” (párrafo 115).

La tarea que tenemos delante es limpiar el polvo que cubre el espejo, para que éste refleje perfectamente el sol.

On_Line_Weblog_Filosofia_Perenne_Vajarayana

Una_mente_abierta_Vajarayana_BlogUna_Mente_Abierta_Vajarayana_Blog

S_Articulo_Puertas_de_Oro_Vajarayana_Weblogi tenemos que buscar la forma de limpiar nuestras vidas, de quitar el polvo que ha cubierto el claro espejo de la naturaleza humana, debemos tener ʺuna mente abiertaʺ. Debemos estar dispuestos a considerar alternativas y a no acercarnos a cada tema o problema de la vida y a cada persona con la cual nos tropezamos, con la suposición de que nosotros ya sabemos cómo lidiar con ellos.

Una mente cerrada es una mente condicionada, cerrada al mundo de las nuevas experiencias, que sólo reacciona ante sus recuerdos como si fuera uno de los perros de Pavlov.

El fisiólogo ruso Ivan Petrovich Pavlov hizo experimentos con perros a los cuales les tocaban una campana cada vez que iban a darles de comer. Los perros pronto asociaron el sonido de la campana con la llegada de la comida, y comenzaban a evidenciar automáticamente procesos fisiológicos, como el de la salivación, tan pronto escuchaban sonar la campana, aun cuando ya no se les trajera la comida. Los perros habían sido condicionados para comportarse de una forma que podía ser inapropiada.

Y lo mismo ocurre con nosotros. Nuestras mentes están condicionadas por las experiencias anteriores, y éstas hacen que dejemos de responder a las situaciones nuevas y que reaccionemos simplemente de acuerdo con nuestro propio pasado.
Cuando estamos condicionados por nuestro pasado psicológico, no podemos llevar una vida limpia, porque ese pasado es el polvo que contamina el brillante espejo de la mente.

Así, para llevar una vida limpia necesitamos tener una mente despierta y abierta a nuevas posibilidades, una mente no condicionada. Ser abiertos de mente no significa, sin embargo, que tengamos que aceptar cuanto nos encontramos en el camino. La discriminación (viveka) es tan necesaria como la carencia de apego. Pero no podremos discriminar verdaderamente, a menos que estemos deseosos de aceptar nuevas ideas, alternativas frescas, y estemos dispuestos a concluir que nuestras viejas ideas, incluso aquéllas que durante largo tiempo hemos sostenido y acariciado, ya no son apropiadas. El pasado tiene que quedar en el pasado.

Tener una mente abierta es estar conscientes de nosotros mismos y de cuanto nos rodea, sin juzgar nada que creamos cierto, sino reconociendo simplemente lo que es.

Hace mucho tiempo, cartógrafos europeos trazaron mapas del mundo que se concentraban en las tierras del Mediterráneo, mostraban a África y Asia como si fuesen pequeñas islas, y ni siquiera mostraban a América. Alrededor de los bordes de los mapas escribieron advertencias que decían: “Aquí moran los Dragones”. Como dijo Alfred Korzybski, el fundador de la Semántica General, con frecuencia confundimos el mapa con el territorio. El mapa está en nuestras mentes; el territorio es el mundo.

Para descubrir el mundo como realmente es, los exploradores tuvieron que dejar sus viejos mapas y aventurarse a navegar esos territorios donde habían sido advertidos de que allí moraban dragones. Sin embargo, en vez de encontrar dragones, hallaron nuevos mundos. Para hacer esos descubrimientos, tuvieron que observar los territorios que estaban a su alrededor, no sus mapas. Necesitaron tener mentes abiertas, y nosotros también las necesitamos.

On_Line_Weblog_Filosofia_Perenne_Vajarayana

Un_corazon_puro_Vajarayana_BlogUn_Corazon_Puro_Weblog_Vajarayana_2014

S_Articulo_Puertas_de_Oro_Vajarayana_Weblogi mantenemos una mente abierta y consideramos nuevas ideas, ¿cómo podemos evitar que esas nuevas ideas se conviertan en más polvo cubriendo el espejo? ¿Cómo podemos hallar el camino en un territorio del cual no tenemos mapa?


¿Cómo podemos evitar el crear nuevos mapas que sean tan erróneos como los viejos sólo que de distinta forma? El próximo paso en Los Peldaños de Oro ofrece la respuesta a tales preguntas: “un corazón puro”.

La expresión “un corazón puro” alude a algo muy particular. Puro significa “no mezclado, uniforme, homogéneo”. Por lo tanto, “un corazón puro” significa una mente dirigida resueltamente hacia un objetivo con intensidad de propósito y con una completa devoción. Según el Vivekachudamani, éste es el cuarto punto de las cualidades preliminares para avanzar por el sendero de iluminación: mumukshutva, la voluntad de estar libre de cuanto es ilusorio y en unión con la Verdad.

Cuando nuestro corazón es puro, en él sólo existe la conciencia de la Vida Única que respira dentro de cada ser en el universo. Cuando nuestro corazón es puro, solo tenemos un deseo, el deseo de estar unidos conscientemente con esa Vida Única.
Cuando nuestro corazón es puro, hacemos todo con un solo propósito, el de actuar bajo la voluntad de esa Vida Única.

En el Sermón del Monte, Jesús dijo: “Benditos sean los puros de corazón porque ellos verán a Dios”. Sólo quienes tienen una mente resuelta y un corazón puro pueden ver ese Principio Vital que mora dentro y fuera de nosotros.

En términos prácticos y cotidianos, “un corazón puro” significa conocer lo que es realmente importante en la vida, y no permitir que nada nos distraiga de prestarle atención. Esto equivale, en el lenguaje popular, a tener la cabeza bien puesta.

Henry David Thoreau escribió en Walden:

ʺSi un hombre no lleva el mismo paso que sus compañeros, quizás sea porque él escucha a un tamborilero diferente. Permítasele seguir el paso al ritmo de la música que oye, ya sea medida o fuera de tiempo ʺ.

Tener un corazón puro es escuchar a su propio tamborilero y marchar a su compás. “Un corazón puro” significa estar liberado de toda incertidumbre e indecisión respecto de lo que es definitivamente bueno y útil. Quienes tienen un corazón puro no se preguntan a dónde sus vidas están llevándolos, porque ellos saben que existe una sola dirección.

On_Line_Weblog_Filosofia_Perenne_Vajarayana

Un_intelecto_anhelante__Vajarayana_BlogUn_Intelecto_Despierto_Vajarayana_Blog

P_Articulo_Puertas_de_Oro_Vajarayana_Weblogara llevar a cabo esta unidad de propósito con un corazón puro, es preciso tener también “un intelecto despierto”. Esto es algo totalmente distinto del tener una mente abierta. Una mente abierta es una mente libre del condicionamiento de experiencias pasadas, pero si la mente está completamente abierta, si está abierta a ambos lados, no puede asirse a nada, todo simplemente pasa a través de ella.

Entonces, no es meramente una mente abierta, sino una mente libre. No hay virtud en la vacuidad.

Adán y Eva no eran buenos cuando estaban en el paraíso, eran simplemente ignorantes. Según el mito del Génesis, ellos no tenían conocimiento alguno del bien y del mal. Sólo cuando nos hacemos conscientes de la gran obra que fluye alrededor de nosotros y aun dentro de nosotros mismos como pequeños movimientos del oleaje de la vida, es que somos capaces de tener una conducta moral buena o mala, porque únicamente entonces podemos escoger. La ética implica poder escoger, y escoger requiere un conocimiento de las opciones.

Nosotros, los seres humanos, somos criaturas éticas porque tenemos libre albedrío, y tenemos libre albedrío porque tenemos mentes con las cuales podemos saber las alternativas que tenemos ante nosotros. Etimológicamente, el hombre es un ser con manas (mente). Ese hecho es crucial para la ética.


Las escrituras cristianas hablan de un pecado original que está más allá del perdón, un pecado contra el Espíritu Santo, pero no dice exactamente lo que es ese pecado. Podríamos decir que es el imperdonable pecado de rehusarnos a usar nuestro intelecto. Si no prestamos atención a nuestras mentes, si somos negligentes con la parte más humana de nosotros mismos, negamos nuestra propia humanidad, rehusamos el conocimiento que es lo único que posibilita el escoger moralmente. Por una curiosa perversión de la verdad, algunas veces identificamos la bondad con la ignorancia. Pero una “ignorancia bondadosa” es una contradicción de términos.

El conocimiento hace posible la maldad, con toda certeza, pero también hace posible la bondad. Cada virtud tiene un vicio como su sombra. En este mundo dual, no podemos escapar de los pares de opuestos, que son complementarios. Para que haya un “arriba”, debe haber un “abajo”; para tener luz, oscuridad; para sentir alegría, el pesar; para que haya un bien, tiene que existir el mal.

Con un intelecto despierto, sin embargo, nosotros no sólo reconocemos la existencia de estos opuestos, incluyendo el bien y el mal, sino que también disponemos de una base para escoger entre ambos. Un intelecto despierto permite la discriminación entre lo real y lo irreal. De este modo, en la tradición de la Antigua Sabiduría hay una premisa básica de que el aprendizaje lleva a la bondad, y de que el intelecto es parte de la ética. Para ser buenos, necesitamos el conocimiento.

On_Line_Weblog_Filosofia_Perenne_Vajarayana

Una_percepcion_espiritual_sin_velos_Vajarayana_BlogUna_Percepcion_Espiritual_Vajarayana_Blog

E_Articulo_Puertas_de_Oro_Vajarayana_Weblogl intelecto solo, no importa cuan ávido sea éste, no es suficiente para guiarnos en la ética. El intelecto es como dicen quienes debaten lógica necesario, pero no suficiente. Además de tener una mente activa, también es preciso tener “una percepción espiritual sin velos” por medio de la cual podamos discriminar. Esto es, tenemos que quitarnos la cubierta de polvo de nuestra intuición.


La intuición o buddhi es la facultad mediante la cual vemos directamente adentro del corazón de todas las cosas, y por medio de la cual reconocemos la esencia que se halla tras las apariencias superficiales, y así podemos discriminar entre lo real y lo irreal; lo más importante y lo menos importante.

Se le denomina percepción espiritual, porque no está limitada a los sentidos —a lo que vemos, oímos, tocamos, degustamos u olemos. Tampoco está limitada a la mente —a lo que podemos razonar, deducir, concluir inductivamente, o probar por medio de teorías y lógica. Esta percepción no es física ni intelectual, pero tenemos que experimentarla para poder comprenderla.

La percepción espiritual no se desarrolla de la forma en que uno hace que un árbol de cedro crezca de una bellota. No es una facultad “mía”, que yo la desarrollo. No es “mía” en un sentido personal, sino que se trata de algo que ya existe allí, completamente desarrollado, y disponible para quien sea capaz de llegar a ella. Sólo necesita ser develada, como una estatua acabada y lista para ser mostrada a los espectadores. El proceso de develarla es practicando la meditación.

Habiendo utilizado el intelecto despierto al máximo, entonces serenamos la mente y develamos el secreto de esa poderosa intuición, que nos permite adentrarnos en la naturaleza de las cosas escondidas bajo la superficie de nuestras mentes. El intelecto se dirige hacia afuera; la intuición, hacia adentro. Por medio del intelecto aprendemos; por medio de la intuición, reconocemos, es decir, “conocemos de nuevo”, llegamos a la vieja gnosis, a la Antigua Sabiduría (reconocer proviene de las raíces re-, que significa “de nuevo”; co- “con”, y el verbo gnoscere “conocer, tener conocimiento o gnosis de…”).

En las primeras cinco etapas de Los Peldaños de Oro están reflejadas las cualidades que forman la base de toda acción ética: correcto vivir; estar libres de condicionamiento del pasado; tener la mente debidamente enfocada; estar mentalmente despiertos, y tener una intuición activa. Los restantes ocho pasos se relacionan con los frutos de los primeros cinco, comenzando por el cuarto, que se refiere a las relaciones humanas.On_Line_Weblog_Filosofia_Perenne_Vajarayana

Afecto_fraternal_hacia_el_condiscipulo_Vajarayana_BlogFraternidad_Vajarayana_Blog

P_Articulo_Puertas_de_Oro_Vajarayana_Weblogrimero, ¿qué es lo que reconocemos por medio de nuestra percepción espiritual? ¿Cuál es la esencia de la Sabiduría Antigua? Su enseñanza fundamental y el terreno de la experiencia meditativa es la unidad de toda la vida.

Más allá de las dualidades de la mente, hay una unidad de intuición. Una vez que hemos percibido esa unidad en el universo, nada volverá a ser lo mismo. Hay una moral imperativa que nos dice que debemos actuar según nuestra percepción. La acción hacia la cual ésta nos lleva es la fraternidad. Si toda la vida es una, entonces todos los seres humanos son nuestros hermanos, e incluso más que hermanos, y como tal debemos tratarlos.

Las palabras que utilizó la Sra. Blavatsky al referirse a este punto fueron: “fraternidad hacia el condiscípulo”. Acaso porque esas palabras parecían un tanto restrictivas, como si se limitasen a la práctica de la fraternidad entre un grupo selecto de estudiantes de un mismo maestro, la versión revisada de Los Peldaños de Oro se cambió por “una fraternidad hacia todos”. Sin embargo, ambas versiones realmente dicen lo mismo.

Como a menudo se ha dicho, el mundo donde vivimos es una vasta escuela, una universidad que ofrece todas las materias imaginables, con una verdadera gama de estudiantes, desde alumnos que cursan el primer año hasta los de postgraduado.

Dentro de esta escuela universal, todos somos compañeros de clase o condiscípulos. No hay un ser humano que no sea nuestro condiscípulo. Así, quien es fraternal hacia el condiscípulo lo es con todos. Cada ser humano está, literalmente hablando, relacionado con todos los demás seres humanos. Si pudiéramos trazar nuestro árbol genealógico y llevarlo muy atrás, encontraríamos que las ramas de nuestro árbol eventualmente se entrecruzan con las ramas de todos los demás árboles de la raza humana. Todos crecen de un mismo tronco.

No hay comunidades humanas que hayan estado completamente aisladas desde el inicio de los tiempos, sino que todos estamos interconectados por el entrecruzamiento de nuestros ancestros. Todos estamos unidos en una red fraternal humana para la cual no hay expresión más apropiada que la de fraternidad. Todos somos parientes.On_Line_Weblog_Filosofia_Perenne_Vajarayana

Buena_voluntad_para_dar_y_recibir_consejo_e_instruccion_Vajarayana_BlogPresteza_para_Dar_y_Recibir_Vajarayana_Blog

E_Articulo_Puertas_de_Oro_Vajarayana_Weblogn qué consiste la fraternidad? ¿Cómo podemos demostrar nuestra fraternidad hacia todos? Cuando Dios le habló a Caín, le preguntó: “¿Dónde está tu hermano Abel?” Y Caín le contestó con una pregunta: “¿Soy yo el que cuida a mi hermano? Caín quiso que su pregunta fuese retórica, que implicara su propia respuesta. Y la implica. Pero la respuesta no es lo que Caín pensó. Nosotros somos quienes cuidamos de todos nuestros hermanos.

De este modo, el séptimo peldaño es “presteza para dar y recibir consejo e instrucción”. Esto es lo que los hermanos deben hacer.

Dar consejo e instrucción es fácil. No sólo es fácil, sino que con frecuencia es un gran placer. Hace que quien actúa como consejero e instructor se sienta importante y conocedor; fomenta el ego. El recibir consejo e instrucción es con frecuencia un poco más difícil y oneroso. Pero lo importante es que el consejo e instrucción debe ser dado mutuamente. Cada uno de nosotros puede ayudar a alguien en algún momento, y cada uno de nosotros necesita ayuda algunas veces.

En la obra Hamlet, de Shakespeare, Apolonio le dice a Laertes, entre una serie de otras sentenciosas recomendaciones, que él no debe pedir prestado ni prestar. Eso podrá ser un buen consejo en lo que al dinero se refiere, pero respecto de otras cosas, cada uno de nosotros necesita dar y recibir.

Sim embargo, hay otro detalle importante respecto de este peldaño. No se nos dice que vayamos dando consejo o pidiendo recibirlo. Se nos dice más bien que estemos prestos para darlo y recibirlo, y eso es algo muy distinto. Algunas personas aconsejan cuando no hace falta hacerlo o cuando esto no se desea, y otras lo buscan cuando deberían tratar de desarrollar sus propios recursos, en vez de depender de los demás.

Debemos estar prestos para dar consejo e instrucción cuando sea apropiado hacerlo y no de otra manera. La diferencia entre un entrometido y un buen samaritano es que el samaritano presta atención a las palabras estar preparado.

La presteza para dar y recibir consejo e instrucción es una manifestación práctica de fraternidad entre todas las personas. Todas las personas en el mundo, cualesquiera que sean las relaciones que tengan entre sí, tienen una obligación mutua: la obligación de servirse de apoyo, de socorrerse en la adversidad, de compartir en medio de la necesidad, de alegrarse de la buena fortuna. Esta es la cualidad que los romanos llamaban pietas —comportarnos con los demás de una forma apropiada, según las diversas relaciones que tengamos con ellos.

On_Line_Weblog_Filosofia_Perenne_Vajarayana

Leal_sentido_del_deber_hacia_el_Maestro_Vajarayana_BlogLeal_Sentido_del_Deber_Vajarayana_Blog

U_Articulo_Puertas_de_Oro_Vajarayana_Weblogna de las relaciones que tenemos es con la persona de la cual aprendemos. De este modo, el próximo paso es “un leal sentido del deber hacia el Maestro”. La frase es importante y realista, y puede entenderse de varias formas porque la palabra maestro, como co-discípulo, tienen más de una interpretación. Podemos considerar varias de ellas.

Primeramente, sin duda aprendemos cosas de los demás, y al hacer esto contraemos una deuda con ellos. Confucio especificó cinco relaciones humanas básicas que crean deberes mutuos: padres e hijos; hermanos mayores y menores; marido y mujer; jefe y subordinado; maestro y discípulo.


En India, la relación entre el discípulo y su gurú se considera sagrada, porque involucra “un leal sentido del deber”. Hasta en occidente actualmente se le confiere reconocimiento a tal relación.

Cuando un estudiante universitario de un grado avanzado, especialmente de un doctorado, es aceptado por uno de los principales catedráticos para servirle de tutor y dirigir sus trabajos, se crea una obligación mutua entre ellos, hasta el punto de que incluso después de graduarse y alcanzar el doctorado, el estudiante continuará aludiendo a “ese maestro que lo ayudó a graduarse”, esto es, a su “gurú”.

Algunas personas que nunca se adentran en educación superior, con frecuencia contemplan a algún maestro del pasado, ya fuera de su escuela primaria o secundaria, como alguien que ejerció una gran influencia en sus vidas. Y así, la lealtad a nuestro maestro es un deber universalmente reconocido, tanto si el maestro es secular o sagrado.

Segundo, el maestro a quien le debemos lealtad también puede ser cualquier otro ser humano. La noción de maestro es correlativa a la de estudiante o discípulo.

Teniendo en cuenta que el sexto peldaño puede interpretarse en el sentido de que todos somos co-discípulos y que el séptimo peldaño nos dice que tenemos que instruirnos y aprender unos de otros, cada uno de nosotros es claramente un maestro de los demás y, de esta forma, como mismo somos condiscípulos también somos coinstructores.

La fraternidad es una red de relaciones en la cual todos los participantes están en calidad de igualdad, debido a que todos participan de esa relación a un mismo nivel (aunque no tengan el mismo grado de acercamiento entre cada uno).

La relación maestro-discípulo es jerárquica, porque el maestro y el estudiante se encuentran en distintos niveles respecto del conocimiento que los une. Una relación jerárquica, sin embargo, no está exenta de variación. Un día uno puede ser es un estudiante que aprende lo que otro le enseña, y mañana uno puede ser un maestro instruyendo a esa misma persona sobre otro tema diferente.

Todos estamos vinculados unos a otros por estos dos sistemas —por la red de la fraternidad y la jerarquía del deber— pero ambos sistemas fluyen en gran medida, y así cada uno de nosotros cumple con diversos papeles dentro de ambos.

Tercero, no es irrelevante el hecho de que la Sra. Blavatsky escribiera con letra inicial mayúscula el nombre de Maestro en este peldaño. La mayúscula sugiere que ella pensaba que el maestro en este caso no era un ser humano, sino el Yo Superior dentro de cada uno de nosotros. La Voz del Silencio (párrafo 221) dice: “Maestros hay muchos; Alma Maestra hay una sola, Alaya, el Alma universal. Vive en ese Maestro como su rayo en vosotros”.

Finalmente, el maestro a quien somos leales y con quien tenemos un sentido del deber no es un gurú terrenal, no es un profesor universitario, no es un líder de organización alguna, no es un maestro de alguna fraternidad, sino la Vida Una que mora en nosotros. Lo más que cualquier maestro humano puede hacer es conducirnos hacia el Maestro interno.

Apolonio le dio a Laertes un pequeño consejo: “Sé fidedigno con tu propio serʺ. Si redactamos un poco esas palabras, el mensaje es el octavo peldaño: “Por sobre todo, sé fiel a tu Yo Uno”. Nuestros egos internos son el Yo Uno, y ése es finalmente el único Maestro. Tener un leal sentido del deber hacia el Maestro es ser fieles a la parte interna de nuestra propia naturaleza, al Alma universal.

On_Line_Weblog_Filosofia_Perenne_Vajarayana

Obediencia_voluntaria_a_los_dictados_de_la_VERDAD_Vajarayana_BlogObediencia_Voluntaria_Vajarayana_Blog

C_Articulo_Puertas_de_Oro_Vajarayana_Webloguando tenemos un leal sentido del deber hacia el Maestro, ¿qué hacemos? ¿Qué sobreviene como un compromiso con el maestro de la Verdad, tanto si el maestro es un mortal o es el Alma universal? El noveno peldaño alude a ello: “voluntaria obediencia a los mandatos de la Verdad, toda vez que hayamos puesto nuestra confianza en el Maestro y creamos que él la posee”.

Habiendo encontrado al Maestro interno y estando convencidos de la realidad de la Verdad que mora dentro de nosotros, como para que le tengamos fe y podamos poner nuestra confianza en ello, debemos entonces actuar en forma consecuente. Cada idea tiene repercusiones sobre nuestra conducta. Una vez que hemos aceptado la Verdad de la Vida Una como una idea, tenemos que enfrentarnos con los dictados de la verdad que nos impulsan a la acción que se deriva de ello. Las ideas son lo más poderoso del mundo, porque nos impelen a actuar.

La obediencia a los mandatos de la Verdad no es algo que se requiera externamente. Nadie se nos encarama encima y nos dice: ʺ¡Usted tiene que obedecer!ʺ
Esta es una obediencia voluntaria que nace dentro de uno mismo, y surge como el resultado natural e inevitable de reconocer la Verdad. Cuando una planta se expone a la luz del sol, nadie tiene que decirle que crezca. El crecimiento es la respuesta natural de la planta a la luz. Con ʺnuestra obediencia a los dictados de la Verdadʺ ocurre algo similar.

Los escalones seis al nueve de Los Peldaños de Oro, definen nuestras relaciones con otras personas, tanto dentro de la red de la fraternidad como dentro de la jerarquía de deberes, y éstos se relacionan con las consecuencias de esas relaciones, nuestras responsabilidades como hermanos, unos con otros y como estudiantes, a los dictados morales implícitos en la verdad de la Unidad. Los últimos cuatro peldaños tratan en forma más explícita los dilemas morales y nuestras respuestas a los mismos.

On_Line_Weblog_Filosofia_Perenne_Vajarayana

Sufrimiento_animoso_de_la_injusticia_personal_Vajarayana_BlogValor_para_Soportar_las_Injusticias._Vajarayana_Blog

C_Articulo_Puertas_de_Oro_Vajarayana_Webloguáles son los mandatos de la Verdad? ¿Cuáles son las implicaciones prácticas para una conducta ética en cuanto a la Verdad de la Unidad? El peldaño número diez nos lo indica: “valor para soportar las injusticias personales”. Todas las personas experimentan en su vida situaciones que parecen ser injustas, y que sin duda lo son desde el punto de vista de la personalidad.

Sin embargo, cuando creemos que la vida es una y que un orden perfecto gobierna todas las cosas, debemos soportar con valor esas aparentes injusticias.

Este consejo es el mismo que Cristo dio a sus seguidores cuando les habló en la montaña (Mateo, 5.38-45):

“Ustedes han oído decir: ojo por ojo y diente por diente. Pero yo les digo que se resistan al mal, que cuando los golpeen en la mejilla derecha, vuelvan la cara y pongan la otra también. Y si alguien los demandara ante la ley y les quitara su abrigo, dénles también su túnica. Y si les invitan a caminar una milla, caminen dos.

Den cuanto les pidan, y no vuelvan la espalda a quienes les piden prestado. Ustedes han oído decir: Amen al prójimo y odien a sus enemigos. Pero yo les digo: Amen a sus enemigos, bendigan a quienes los maldicen, hagan el bien a quienes los odian, y oren por quienes los usan con desprecio y los persiguen, para que puedan ser hijos de Su Padre que está en el cielo, porque Él hace que su sol nazca en el mal y en el bien, y envía la lluvia sobre los justos y los injustos.”


A estos mandatos del Sermón del Monte se les denomina algunas veces “los consejos de perfección”, se dice que son una guía para la santidad y que no atan a persona común alguna en el mundo. Pero no hay nada de impráctico en ellos; por el contrario, pueden ser consejos muy prácticos. Se ha señalado que si lo único que hiciéramos fuese seguir la estricta justicia de “ojo por ojo”, el resultado sería un mundo de ciegos. Desde Thoreau hasta Gandhi y Martín Lutero King, la doctrina de la desobediencia civil, del satyagraha, o la resistencia pasiva —esa amorosa, pero firme renuencia a participar en el mal o a responder al mal con el mal —ha probado ser valiosa. No tenemos que creer que el concepto se haya aplicado siempre perfectamente para reconocer que funciona.

El impulso de nuestros egos es responder ante la injusticia, pero es más efectivo soportar el mal valientemente, que responder con el mal mismo. Como dice el Dhammapada, “El odio no cesa con el odio; el odio cesa con el amor —esta es una vieja regla”.

On_Line_Weblog_Filosofia_Perenne_Vajarayana

Declaracion_valiente_de_los_principios_Vajarayana_BlogEnergica_Declaracion_Vajarayana_Blog

U_Articulo_Puertas_de_Oro_Vajarayana_Weblogna respuesta pasiva al mal y a la injusticia puede tomarse como timidez o como una admisión del mal mismo. Para distinguir entre valor para soportar algo y cobardía, el próximo peldaño recomienda: “una enérgica declaración de principios”. Tenemos que salir al paso y que nos oigan.


Algunos de nosotros, para estar seguros, estamos demasiado dispuestos a explicar el motivo de nuestra acción y lo hacemos en cada oportunidad que tenemos. Pero hay una fina línea divisoria entre ʺuna valiente declaraciónʺ y una auto-justificación, de una moral farisaica y una auto-felicitación. Los que declaran constantemente sus principios no son héroes, sino aburridos.

Sin embargo, hay ocasiones cuando tenemos que hacer esta declaración. Los antiguos mártires cristianos que fueron cruelmente torturados y asesinados para entretener a las multitudes en la arena de Roma, iban a la muerte cantando salmos. Sus respuestas eran conocidas como “testimonios”, porque ellos eran perseguidos por sus respuestas, pero éstas servían al mismo tiempo como un testimonio de la Verdad que habían experimentado.

Pocos de nosotros nos vemos hoy día en una situación semejante, en la cual tengamos que hacer una valiente declaración de principios, pero hay otros contextos menos dramáticos en los que debemos hacerlo aunque aceptemos la injusticia, pero dejando clara nuestra postura. Si la declaración requiere un genuino valor, y si al hacerla nos concentramos en nuestros principios, lo más probable es que ésta sea tomada a bien. Pero si buscamos obtener algo personal al hacer esta declaración, o si lo hacemos para justificarnos, entonces probablemente sea mejor no decir nada.

On_Line_Weblog_Filosofia_Perenne_Vajarayana

Defensa_valerosa_de_los_que_son_injustamente_atacados_Vajarayana_BlogValiente_Defensa_Vajarayana_Blog

N_Articulo_Puertas_de_Oro_Vajarayana_Weblogo importa cómo contemplemos el mal y la injusticia según éstos nos afectan, debemos responder al mal y a la injusticia de una manera distinta. Cristo nos aconsejaba que si nos golpeaban en una mejilla, mejor pusiésemos la otra antes que atacar a nuestro enemigo.

Pero él no sugería en modo alguno que si una persona agresiva golpea a alguien que está a nuestro lado, nosotros debamos agarrarle la cabeza al pobre desafortunado y torcérsela para que el agresor pueda golpearlo por la otra parte también.

Tenemos que soportar el mal que se nos hace, pero no se nos pide que soportemos las desgracias de los demás. Por el contrario, se nos pide hacer “una valerosa defensa de quienes son injustamente atacados”. Lo que no hacemos por nosotros mismos, debemos hacerlo por los demás.

Los Peldaños de Oro no contemplan un total pacifismo como una ética ideal. En esto se hace eco del Bhagavad Gita, cuando Krishna le pide a Arjuna que luche por los derechos de sus hermanos y contra el engaño de sus primos. Arjuna está a punto de entrar en una guerra terriblemente destructiva, no en beneficio propio, sino por el bien de sus hermanos, porque se ha hecho un mal y hay que repararlo.

A Arjuna se le dice que luche sin preocuparse de las consecuencias, de quién saldrá victorioso o vencido, quién reinará o será asesinado. Tiene que luchar porque el orden de las cosas ha sido alterado y hay que restablecerlo, y sólo mediante la batalla de Kurukshetra el equilibrio volverá a reinar.

Finalmente, somos responsables unos de otros. Somos el que cuida de nuestro hermano. Debemos hacer por los demás lo que no debemos y no podemos hacer por nosotros mismos. Esa es la clave del altruismo.

On_Line_Weblog_Filosofia_Perenne_Vajarayana

Constante_mirada_al_ideal_de_la_evolucion_y_de_la_perfeccion_Vajarayana_BlogMirada_fija_en_el_Ideal_Vajarayana_Blog

U_Articulo_Puertas_de_Oro_Vajarayana_Weblogna incisiva pregunta nos queda. ¿Cuán lejos podemos llegar defendiendo a quienes son injustamente atacados? ¿Cuáles son los límites de la acción moral? ¿Se justifica mentir, o matar? El código moral más simple nos dice: ʺNo levantar falso testimonioʺ y ʺNo matarʺ.

Estos sencillos códigos morales a menudo resultan útiles, pero fallan al tratar de aplicarse a muchas de las situaciones en las que nos vemos a veces en la vida.

Si una mentira le hubiera salvado la vida a un judío escondido de la Gestapo, ¿sería incorrecto mentir? Si el matar a un terrorista que amenaza a todos dentro de un avión repleto de personas salva a los pasajeros, ¿es incorrecto matar? ¿Cómo distinguir entre una acción necesaria y una inmoral?

El último peldaño nos dice cómo obtener la respuesta a tales asuntos; “mirada siempre fija en el ideal de progreso humano que revela la ciencia secreta (Gupta-Vidya)” Todas nuestras acciones deben llevarse a cabo contemplando el ideal evolutivo. Lo que contribuye al mejoramiento humano es bueno; lo que no contribuye, es malo. Esa es la piedra angular para el toque final.

De seguro que algunas veces podríamos estar errados en lo que contribuye a la evolución —ser humanos es cometer errores. Sin embargo, mientras nuestra intención esté alineada con el ideal, mientras que nuestro móvil sea ayudar al progreso de la humanidad hacia la perfección, nuestro acto es moral.

Si nos preocupamos demasiado por los resultados de nuestras decisiones —de si están correctas o incorrectas— y nos tornamos incapaces de tomar libremente cualquier acción, hemos caído en el síndrome de Arjuna. No podemos sentarnos en el suelo de nuestro carruaje, desanimados ante cuál es la línea de acción correcta que debemos tomar. Como Krishna le dijo a Arjuna, los efectos de la acción no son asunto nuestro. No debemos preocuparnos por esto, sino por hacer lo que creemos correcto, lo que entendemos que contribuye a la evolución humana, y ahí termina nuestra responsabilidad.

Un punto adicional. La declaración preliminar dice que la verdad está abierta a todos, y el último paso dice que la base de la acción ética se deriva de ʺla ciencia secreta.ʺ Estas dos declaraciones no son contradictorias. La ciencia en cuestión es secreta, esotérica u oculta, no porque haya sido inscrita en el registro de propiedad literaria o de marca registrada, para ventas al por menor por parte de una logia de misteriosos adeptos, sino porque por su propia naturaleza es algo que no puede decirse ni escucharse, sino que cada individuo tiene que experimentarlo por sí mismo.

Lo que está abierto a todos es el tener esa experiencia, pero hasta que no la tengamos, esa ciencia seguirá siendo un secreto para nosotros.


Blog_Line_S_V

Conclusión.

Y así llegamos al final de Los Peldaños de Oro y sólo nos queda la conclusión.

“…estos son los peldaños de oro, por donde el aprendiz puede ascender hasta llegar al Templo de la Sabiduría Divina”.

E_Articulo_Puertas_de_Oro_Vajarayana_Weblogsto es, que la Sabiduría Divina sólo puede ser alcanzada por quienes viven una vida ética. Pero Los Peldaños de Oro no constituyen una lista de mandamientos que le dicen al mundo lo que debe pensar sobre la pena capital, el aborto, la homosexualidad, la resistencia pasiva, la vivisección, ni cualquiera de los demás asuntos sociales de nuestro tiempo.

Es una responsabilidad ineludible de cada persona individualmente, el hacer un juicio personal sobre esos difíciles asuntos morales que tenemos ante nosotros. Esto es consecuencia de la libertad individual.

Y el respeto a las decisiones que otros toman, incluso cuando nosotros mismos llegamos a decisiones diferentes, es la marca de una verdadera fraternidad.

Los Peldaños de Oro no eliminan la ambigüedad moral de nuestras vidas ni resuelven la crisis de conciencia que enfrentamos cada día, pero señalan el camino para nuestra participación colectiva en el mejoramiento de la sociedad y en levantar un poco el pesado karma del mundo.

On_Line_Weblog_Filosofia_Perenne_Vajarayana

Tal_es_la_Escala_de_Oro_Vajarayana_Blog.

Blog_Line_S_V

Artículo escrito por  John Algeo.

Referencias:

Blavatsky, Helena P. Collected Writings, ed. Boris de Zirkoff, vol. 12. Wheaton, IL: Theosophical Publishing House, 1980.

La Voz del Silencio, publicado por primera vez en 1892, y reimpreso varias veces (en diferentes idiomas).

_ Sankaracharya. Vivekachudamani. Muchas ediciones, incluyendo Viveka-Cudamani, ed. Mohini M. Chatterji (Adyar, Madras: Theosophical Publishing House, 1932,1973).

The Pinnacle of Indian Thought, ed. Ernest Wood (Wheaton, IL: Theosophical Publishing House, 1967). (Edición en inglés).

 

 

 

Blog_Line_S_V






Los Libros de Kiu-Te o los Tantras Budistas Tibetanos (II)

R_LOS_LIBROS_DE_KIU_TE_Vajarayana_Blog

H_Dzyan_Vajarayana P. Blavatsky, en su obra monumental: La Doctrina Secreta, describe a los Libros de Kiu-te como una serie de trabajos altamente ocultos, algunos de las cuales son públicos y otros secretos. Según se dice: los públicos están en las manos de cualquier monasterio tibetano Gelugpa; mientras que las obras secretas incluyen al Libro de Dzyan, del cual fueron traducidas algunas estancias para formar el núcleo de La Doctrina Secreta.

Se dice que El Libro de Dzyan es el primer volumen de los comentarios sobre los Libros secretos de Kiu-te y, al mismo tiempo, es un glosario de los Libros públicos de Kiu-te, los cuales son obras altamente ocultas, pues, toda la tradición budista tibetana las considera como la encarnación de las enseñanzas secretas del Buda.

 

[…] La Doctrina Secreta habla de siete folios secretos de Kiu-te y 14 volúmenes secretos de comentarios al respecto, el primero de los cuales es el Libro de Dzyan. […] Según se dice, ciertos grandes maestros como Aryasanga tuvieron acceso a estos libros y algunos escribieron comentarios citándolos.

Por ejemplo: el Bodhisattva Vajragarbha, en su única obra conocida, un comentario sobre el Hevajra Tantra, titulado: Hevajrapindarthatika, cita la versión más larga, ahora perdida, del Mula (Raíz) Hevajra Tantra. El Doctor L. Snellgrove observa:

“Los pasajes que este Bodhisattva cita no proceden de un tantra normal, por ser siempre explicativos y doctrinales y éste es el trabajo al cual él alude con frecuencia cuando busca el significado figurado de un pasaje.”

No proviene de un “tantra normal” porque estos casi nunca son explicativos, lo cual es muy significativo a la luz de la declaración en La Doctrina Secreta de que los 14 volúmenes secretos de Kiu-te son cometarios y anotaciones que incluyen un glosario de las homólogas obras públicas. Como dice el Bodhisattva Vajragarbha en su comentario: “Según se enseña, de esta breve versión se aprende el significado obvio; pero el significado real debe aprenderse del Mula Tantra.”

La Doctrina Secreta sostiene que: en un tiempo, una tradición-sabiduría universal era la herencia de toda la humanidad, sin embargo, gran parte ésta desapareció gradualmente de la vista pública al transcurrir del Kali-Yuga, la Edad Oscura. Aparentemente: se permitió que ciertas obras esotéricas circularan públicamente por ser su simbolismo impenetrable, impidiendo el uso a quienes no estaban preparados.

La Doctrina Secreta dice: “Los Brahmanas […] son obras preeminentemente ocultas y por eso se usan, intencionalmente, como velos. Se permitió que sobrevivieran para el uso y como propiedad pública sólo por ser absolutamente initeligibles a las masas. De otra manera hubieran desaparecido de la circulación desde los días de Akbar.”

H_P_BLAVATSKY_Vajarayana_Blog

Ex_Dzyan_Vajarayanan algunos casos las obras esotéricas fueron sintetizadas pero sus expresiones permanecían inalteradas, según dice Blavatsky: “Los Brhamanes […] sintetizaron, sin alterar una palabra, los textos de los Upanishads que, originalmente, contenían tres veces el material colectivo de los Vedas y los Brahmanas.”

Queda claro que las versiones breves de los Libros de Kiu-te ahora existentes son verdaderas obras esotéricas y que algunos de los comentarios existentes explican sus significados velados correctamente.

En esta coyuntura llamamos la atención al relato de Tson-kha-pa acerca de su sendero espiritual, en el cual logra alcanzar una etapa elevada de conciencia basándose en el Guhyasamaja Tantra como existe ahora en el Kanjur, penetrando su simbolismo recurriendo al comentario de Aryadeva: Charyamelapaka Pradipa, también existente en el Tanjur.

Este relato es la Narración Personal de Tson-kha-pa, conocida, también, como: Preparación Propicia: “Ahora bien, como guía para el Budado Completo existen: el Profundo Vehículo Diamante (Tantra, Kiu-te, rGyud) y el Vehículo Paramita (Sutra, Do-te, mDo). Es consabido que el sendero Mantra (Tantra) eclipsa al de la Paramita, así como el sol a la luna.

Algunos consideran que esto es verdadero, pero no tratan de descubrir lo que es el Vehículo Diamante, al paso que fingen ser sabios. Si de esta manera son sabios: ¿quiénes son los más tontos? Es muy sorprendente que alguien hiciera a un lado esta especie de sendero más elevado, tan difícil de encontrar.

Por lo tanto entré y me esforcé mucho en aquel Abismo que es el vehículo superior de Jina e incluso más raro que un Buda, que es el tesoro de los logros ocultos.

Los gloriosos Tantras Anuttara son lo máximo de toda la enseñanza bien expresada del Muni y entre ellos, el más profondo es Sri-Guhyasamaja-tantra. Eso es lo que dice el ilustre orador Nagarjuna. Lo esencial para el sendero en el Tantra Básico se presenta con el sello de seis alternativas y cuatro modos. Las seis alternativas son: el significado sugerido, el significado evidente, el lenguaje del crepúsculo, el lenguaje que no es del crepúsculo, la terminología estándar y la terminología acuñada. Los cuatro modos de explicación son: un significado constante, un significado compartido, un significado profuso y un significado último.

Según se dice: estos se conocen de la instrucción oral del guru, siguiendo el Tantra Explicativo. Al haber tomado ese método como esencial, por largo tiempo me he dedicado a las obras fundamentales como el Caryamelapaka que sintentiza lo esencial de la instrucción oral y los asuntos menores del ciclo Ario de Samaja. Entonces, el Tantra Básico fue esclarecido como una lámpara. Valiéndome de éste, me esforcé profundamente en los cinco grandes Tantras Explicativos y los buenos comentarios. Así obtuve todas las generalidades constitutivas esenciales de las dos etapas (de generación y de culminación) y en particular, lo esencial de esta última.”

[…] (Hay que aclarar) que los mismos Tantras Raíz contienen pasajes que, si interpretados literalmente, serían inmorales y obscenos. Esto se debe a que fueron escritos en el “lenguaje del crepúsculo”, una especie de código secreto y paradójico. Benoyotosh Bhattacharya notó este verso en el capítulo 16 del Tantra Guhyasamaja y lo citó en su introducción inglesa a su edición sánscrita del texto en 1931: “Deberías matar a los seres vivos, decir mentiras, tomar lo que no se te ha dado e ir con frecuencia con las mujeres.”

Los Tantras Explicativos del Kanjur y los comentarios voluminosos sobre los tantras, encontrados primariamente en el Tanjur, ignoran las interpretaciones absurdas adecuadas sólo para los insensatos, dando, entonces, unas explicaciones filosóficas de la terminología tántrica. Alex Wayman nota que el famoso comentario de Chadrakirti sobre el Guyasamaja, el Pradipoddyotana, no comenta sobre los versos citados por haberlos tratado en sus comentarios en el capítulo noveno.

De esa sección del Pradipoddyotana Wayman cita estos pasajes relevantes que muestran: “Matar a los seres vivos significa sólo verlos como vacíos; decir mentiras significa las operaciones del dharma consideradas como ilusorias; robar significa retirar en sí la sustancia divina de los Tathagatas; unirse libremente con las mujeres significa la trasformación imaginativa de las deidades del mandala en diosas.”

Algunos de los más grandes maestros religiosos indos y tibetanos practicaban y divulgaban los tantras, demostrando su verdadero sendero mediante sus vidas perfectamente impecables. India, Tíbet, su literatura explicativa y las vidas ejemplares de sus más grandes maestros, aclaran que los Tantras budistas no se enfocan en las burdas prácticas físicas sino en la experiencia meditativa interna.

A_SH_MANDALA_Vajarayana_BlogAvalokiteshvara Mandala.

“ Esta pintura representa la morada de  Avalokiteshvara, quien está simbolizado por una flor de loto en el centro del Mandala. Tara verde y la más sencilla forma de Avalokiteshvara de cuatro brazos están flotando en el cielo.

Cada parte del Mandala es profundamente significativo y debe ser fielmente registrado por el artista. El espacio de fondo que rodea al Mandala es único para cada cuadro en particular. Esta imagen incluye un pequeño monje rezando en la arena que fue elaborado por  A. Weber.

Copyright © Ella Brewer.

Blog_Line_S_V

Ex_Dzyan_Vajarayanantonces: los Libros de Kiu-te forman parte del Kanjur, al paso que sus comentarios se encuentran en el Tanjur. En unión, esto constituyen el Canon sagrado budista tibetano. Las traducciones tibetanas fueron reunidas en dos grandes colecciones: Kanjur, que contiene la palabra del Buda y Tanjur que contiene su explicación. Esta última consta de las obras de los grandes autores indos: Nagarjuna y Aryasanga.

En un artículo de Blavatsky (en el panfleto: “Enseñanzas Tibetanas”) leemos: “El Lama Tashi-lhunpo Rinpoche contesta a ciertas preguntas: ‘En nuestro sistema, toda descripción de los lugares es figurada, cada nombre y palabra es velado intencionalmente y antes de dar a un estudiante alguna instrucción ulterior, él debe estudiar la manera de descifrar, comprender y aprender el término secreto equivalente o el sinónimo para casi cada palabra de nuestro lenguaje religioso. El sistema hierático egipcio es un juego de niños si lo comparamos con la decriptación de nuestros enigmas sagrados. Incluso en los textos accesibles para las masas, cada frase tiene un significado dual: uno para el profano y el otro para quienes han recibido la clave de los archivos.”

[…] Según la tradición: Nagarjuna recibió los libros Prajnaparamita: “La Perfección de la Sabiduría” de los Nagas, que fueron sus custodios desde que Buda los enseñó. Pertenecen al segundo giro de la rueda del Dharma, resultando en la filosofía Madhyamika. El Avatamsaka, un único Sutra muy amplio, conocido como la “Guirnalda de Flores” en unión con Ratnakuta “La Joya Culminante”, están incluidos en el tercer giro de la rueda del Dharma, que resultó en la filosofía Yogacharya.

El próximo grupo, llamado “Sutra”, consiste en estos Sutras cuya clasificación no existe en otro lugar por tratar, variamente, de todos los tres giros de la rueda del Dharma. La división referente al Nirvana, relata el pasaje al Nirvana del Buda. El último grupo, los tantras, es, por supuesto, Kiu-te.

Anteriormente se ha mencionado Aryasanga en relación con la larga versión original de los Libros de Kiu-te que existían en lugares como Sambhala. Benoytosh Bhattacharya relata que: “Según las tradiciones tibetanas y chinas, Asanga introdujo los Tantras desde el cielo Tushita, donde aprendió el Sastra del Buda Maitreya.”

H. P. Blavatsky nos informa que el cielo Tushita significa, en este caso, Sambhala: “Chagpa-Thog-mad es el nombre tibetano de Aryasanga, el fundador de la Escuela Yogacharya o Narjolchodpa. Según se dice: el mismo Maitreya Buda, el Buda de la Sexta Raza, fue el instructor de este sabio e Iniciado en Tushita (una región celestial sobre la cual Maitreya preside), dando a Aryasanga los cinco libros Champaichhos-nga. Sin embargo, la Doctrina Secreta enseña que Aryasanga vino de Dejung o Shamballa, llamada la ‘fuente de la felicidad’ (‘la sabiduría adquirida’) y que algunos orientalistas declararon ser un lugar ‘fabuloso.’”

Los cinco libros mencionados no están incluidos en los Libros de Kiu-te, sino son los Cinco Famosos Tratados de Maitreya: Abhisamayalamkara, Sutralankara, Madhyantavibhaga, Dharmadharma tavibhaga y Ratnagotravibhaga (Uttara tantra), que se encuentran en la sección Sutra del tanjur.

Los tantras están divididos en cuatro grupos principales de los cuales el Anuttrarayoga Tantra se considera como la enseñanza sin paralelo para quienes tienen una naturaleza que tiende hacia las prácticas internas.

Los Libros de Kiu-te son divididos en “familias” místicas y existen seis familias: una para cada uno de los cinco Dhyani-Budas. Antes de considerar estas familias es necesario conocer la división general de los Tantras Anuttarayoga en la variedad “madre” y “padre.” Los Tantras madre tratan de las enseñanzas sobre la “sabiduría” trascendental (prajna) y los Tantras padre enseñan los “medios” (upaya), la compasión activa. Los textos del Kalachakra no son considerados ni padre ni madre por estar en una clase propia: “no dual” (advaya).

Cada una de estas familias es una especie de corriente subterránea que une cosas diversas, dándoles una aplicación más universal que simplemente la clasificación a estas escrituras.

Estas familias aparecen por primera vez en la literatura en eso que se considera ser el más antiguo de los Tantras Anuttarayoga: Guhyasamaja. Su capítulo de apertura relata, en términos simbólicos, la emanación del universo de la fuente primordial a lo largo de cinco líneas fundamentales de evolución. A la fuente primordial se le dan varios nombres que, según el comentador Chandrakirti, todos significan Vajradhara y las cinco líneas de evolución son las familias de Dhyani-Buda.

Es posible relacionar las familias místicas de los cinco Dhyani-Budas y Vajradhara, con los siete rayos aludidos en la literatura oculta moderna. T. Subba Row dice: “En la jerarquía de adeptos existen siempre siete clases que corresponden a los siete rayos del Logos. Dos clases de estos Adeptos son tan misteriosas y sus representantes en la tierra tan raros, que raramente se mencionan.” Esto podría explicar porque se representan sólo 5 Dhyani Budas en lugar de siete.

En lo referente a Vajradhara, Blavatsky dice: “Vajradhar, también Vajrasattva, es el regente o Presidente de todos los Dhyan Chohans o Dhyani-Budas, el Buda Supremo, en síntesis: el Logos del Budismo.”

Buddha_T_KBBlog_Line_S_V

A_Dzyan_Vajarayanahora bien, es evidente el valor de la clasificación de Budon de los tantras budistas en familias místicas de Dhyani-Budas, en otras palabras, en los rayos de sus tipos. Cada persona debe seguir “su estrella” en su camino hacia casa y éste será diferente para cada una de las siete clases de humanidad.

Por lo tanto, los Tantras Budistas, los manuales ocultos del Tíbet, han sido clasificados según estos varios senderos, permitiendo que cada persona encuentre, más fácilmente, las enseñanzas más apropiadas para su propio camino.

Hace mucho tiempo que las Escuelas de los Misterios empezaron a desaparecer en Egipto, en Grecia y eventualmente en India hasta que, al final, Tíbet se convirtió en el último lugar del globo donde podían existir con el reconocimiento público. Después de haber completado con éxito el curso de casi 20 años de entrenamiento dado en los monasterios, era posible entrar en las Escuelas de los Misterios que eran los Colegio Tántricos del Tíbet, donde los Libros de Kiu-te eran el curso específico de estudio.

El sendero hacia los misterios nunca fue un secreto por ser, en primer lugar: el camino del altruismo, del servicio incondicional a los otros. En unión con esto es necesario entrenar la mente, equiparándola con el conocimiento necesario, el cual provee una estructura simbólica sobre la cual es posible construir las enseñanzas de una Escuela de los Misterios particular.

Los cinco libros de estudio profundo en los monasterios tibetanos tocan 5 aspectos importantes:

1. La Lógica, Pramanavarttika de Dharmakirti, la cual difiere de la lógica occidental en su propósito que consiste en aprender la verdad espiritual a través de medios lógicos. Por eso se desarrolla ampliamente el arte deductivo: razonando de lo universal al particular.

2. La Perfección de la Sabiduría, Abhisamayalamkara de Maitreya, que sistematiza las enseñanzas de Prajnaparamita.

3. El Camino del Medio, Madhyamakavatara de Chandrakirti, basado en el Mulamadhyamaka-karika de Nagarjuna.

4. La Disciplina: Vinayasutra de Gynaprabha.

5. La Metafísica: Abhidharmakosa de Vasubandhu.

Cuando se estudian estos antiguos textos esotéricos, los términos no deberían ser interpretados en su significado literal de los idiomas occidentales. Por ejemplo: la “ofrenda” puede ser interna, externa o secreta y sólo la primera incluiría una ofrenda física real como flores e incienso. Incluso éstas se entienden, simbólicamente, como representaciones de conceptos abstractos tales como la meditación y la ética.

Queda evidente que los obstáculos para una comunicación significativa sobre estos temas es casi insuperable, dado que en el pensamiento occidental todavía no se ha construido una estructura conceptual necesaria, cuya consecuencia natural es que los idiomas occidentales carecen de una terminología correspondiente. El problema conceptual y lingüístico se refleja exactamente en entender el uso de los manuales ocultos del Tíbet que presuponen un entendimiento de las operaciones internas de la constitución humana. En occidente, los reinos invisibles han sido explorados tan poco que no se tiene idea de lo que existe ahí, por eso toda tentativa de usar nuestro idioma en estas aplicaciones resulta ser inadecuada.

Además de los Colegios Tántricos, como los de Tashi-lhunpo, existen, todavía, algunas Escuelas de los Misterios de los Gelugpas más elevadas, accesibles después de haber completado el curso en los Colegios Tántricos y por invitación del abad.

Estos son los Colegios del Kalachakra que entrenan en el cenit del esfuerzo místico, la práctica del Kalachakra Tantra sin paralelo.

Monastery_Above_ShigatseMonasterio encima de Shigatse

Copyright © Katarina StefanovićBlog_Line_S_V

Según dice La Doctrina Secreta: “El Kalachakra Tantra es la obra más importante en la división Gyut (rGyud) del Kanjur, la división del conocimiento místico. Uno de los grandes Maestros del Kalachakra es Dol-po-pa. De entre los Libros de Kiu-te, sólo el Kalachakra vino de Sambhala, en el Norte. Por eso se le conoce, principalmente, como la Enseñanza de Sambhala.

El término Kalachakra significa la Rueda (chakra) del Tiempo (Kala) o el Círculo infinito de la Duración, por eso es adecuado que el primer tema tratado en el Kalachakra Tantra sea la cosmología, así como en la Doctrina Secreta de Blavatsky. Dado que la doctrina fundamental del Kalachakra es la correspondencia entre el macrocosmos y el microcosmos, la sección posterior trata del cosmos dentro del ser humano. Estas dos secciones resultaron en sistemas de astrología y medicina esotéricas.

La tercera sección es sobre la Iniciación, incluyendo el Yoga Kalachakra de seis miembros. Luego hay una sección llamada “Sadhana” una especie de práctica religiosa común a los Tantras a la cual H.P.Blavatsky alude en el artículo “Ocultismo Práctico” con el nombre tibetano de Dubjed. El libro termina con una sección llamada “Jnana” que significa “conocimiento” o “sabiduría.”

El ideal del Bodhisattva del Budismo Mahayano es la renuncia a la propia liberación hasta que todos los seres conscientes se hayan liberado. Por lo tanto, los medios (upaya) en el sendero tántrico budista se describe como una compasión activa en lugar de ser meramente empática. Este sendero de altruismo está representado por La Voz del Silencio.

Entonces, cuando se entiendan correctamente los Tantras Budistas, los Libros de Kiu-te, se constatará que son entre los tratados más altamente ocultos que expresan la Sabiduría Perenne. En particular, las Enseñanzas de Sambhala se presentan en el Kalachakra y el camino hacia Sambhala se encuentra sólo siguiendo la senda del altruismo mostrada en La Voz del Silencio.

El término Dzyan, que se escribe también “Dhyan”, “Jnana” (sabiduría y conocimiento), “Dan” “Janna” tiene varios sentidos:

1._ Reformarse por medio de la meditación y el conocimiento.

2._ Conocimiento a través de la meditación.

3._ Conocimiento, sabiduría.

4._ Una corrupción del sánscrito Dhyan y Jnana: sabiduría, conocimiento divino.

5._ “Gnana-Vidya” es sinónimo de “Dzyan.”

En síntesis: “Dzyan” es una corrupción tibetana de una palabra sánscrita que es “dhyana” (meditación) o “jnana” (conocimiento, sabiduría), puesto que ambos términos son aplicables.

Blog_Line_S_V

Blog_Line_Bk_VNueva_Luz_sobre_DZYAN_Book_Vajarayana_Weblog

Nueva_luz_sobre_el_Libro_de_Dzyan_blog

D_Dzyan_Vajarayanaesde la identificación positiva de los libros de Kiu-te con los tantras budistas tibetanos (rgyud-sde), estuve sospechando, hace ya mucho tiempo, que el Libro de Dzyan, del cual se tradujeron las estancias en “La Doctrina Secreta”, pudiera ser el Mula (Raíz) Kalachakra Tantra.

Esto, por varias razones:

1)_ El Kalachakra Tantra Laghu (abreviado) y sus textos asociados, siempre son los primeros entre los Libros de Kiu-te, en cualquier edición de la Palabra del Buda, el Kangyur. De manera análoga: H.P.Blavatsky declara que el Libro de Dzyan “es el primer volumen de los Comentarios (también ellos secretos), sobre los siete folios secretos de Kiu-te y un Glosario de las obras públicas homólogas.”(1)

Hay que agregar que los mula tantras perdidos son, en realidad, explicativos y doctrinales, según notó D.L. Snellgrove basándose en las citaciones del perdido Mula Hevajra Tantra.

2)_ La enseñanza del Kalachakra se considera como el campo especial del Panchen Lama y de su monasterio, Tashi-lhunpo, situado cerca de Shigatse, lo cual hace de esta área el mayor centro para los estudios del Kalachakra en Tíbet. También se sabe que ahí moraban los Mahatmas que dieron a H.P. Blavatsky gran parte del material de “La Doctrina Secreta.”

3)_ Según la tradición indo-tibetana, la doctrina Kalachakra provino directamente de Shambhala, como se sabe de “La Enseñanza de Shambala.” En la literatura teosófica leemos que Shambala es la fuente de la Enseñanza de la Sabiduría Perenne, de la cual “La Doctrina Secreta” es una porción directa.

4)_ El génesis del sistema de los mundos y sus habitantes es el tema de la primera sección del Kalachakra Tantra, la única sección que se puede considerar abiertamente. De manera análoga: la cosmogénesis y la antropogénesis constituyen el tópico de “La Doctrina Secreta.” Las enseñanzas cosmológicas no tienen el mismo lugar en los otros libros de Kiu-te, como el Tantra Chakrasamvara, el Tantra Guhyasamaja, etc.

5)_ Como mostré en otra ocasión, el término “Dzyan” es una traducción fonética del sánscrito “jnana”, que significa sabiduría, el resultado de dhyana o meditación. “Jnana” es, también, el título de la quinta y última sección del Kalachakra Tantra, su parte más esotérica.

Al año siguiente noté que: la referencia de “La Doctrina Secreta” al “libro de Dzyan (11)” sobre los dvipas, en realidad no se refiere a estancia alguna con ese número en “La Doctrina Secreta”, sino a la cadena de globos de nuestro planeta, llamados dvipas (exotéricamente: islas o continentes) y su colocación dentro de los planos de existencia indicados por las direcciones de la brújula.

Astrological_Diagram_of_Tibetan_BAntiguo diagrama Astrológico del Budismo Tibetano

Blog_Line_S_V

Naturalmente me pregunté si es que podía referirse al Kalachakra Tantra. Dado que el Laghu Kalachakra Tantra existente había sido publicado en India en 1966 en el original sánscrito junto a sus traducciones tibetanas y mogólicas, fue fácil comparar este asunto con su verso 11. He aquí la traducción al inglés de la primera sección:

Desde el final del aire hasta el confín del aire; sobre la superficie sólida de la Tierra se encuentran dvipas, montañas y océanos; mitad de cuatro, 200.000; el anillo de fuego y aire es de 200.000 leguas. En el medio está Meru, arriba del cual giran el día y la noche y el zodiaco junto a las estrellas. En seis zonas, dos veces 200.000, nacen los tres mundos de la unión del tiempo.

Es evidente que: esta clase de libros nunca se podía entender sin un comentario oral o escrito.

P_E_T_A_T_

Blog_Line_S_V

Ex_Dzyan_Vajarayanaxiste un gran comentario del Kalachakra escrito por Pundarika, el segundo Rey Kalki de Shambhala. En Tíbet es tan altamente considerado, que tiene la distinción de ser el único comentario incluido en una edición de la Palabra del Buda, el Kangyur. Naturalmente, todos estos comentarios pertenecen a la porción explicativa del canon budista tibetano, el Tengyur. Se titula Vimalaprabha: “Luz Inmaculada” y fue escrito, originalmente, en sánscrito, que, según se dice, era el lenguaje de Shambhala. Ahora existen ocho manuscritos de esta obra en el original sánscrito.

Y aquí, por primera vez, usando microfilms de tres de estos y una comparación con las traducciones tibetanas, se edita el texto sánscrito de tres versos, comenzando con el 11. “Ahora se declara la medida horizontal (de este sistema del mundo).

Desde el fin del aire (vayu) hasta el confín del aire, son 400.000 leguas; desde una extremidad del (reino del) aire a la otra, desde el Oriente hasta el fin del anillo del aire en Occidente y, análogamente, desde el Sur al final del Norte.

En la superficie sólida de la Tierra (dharani), se encuentran dvipas, montañas y océanos. De ahí, dentro del mandala del aire se halla el del fuego en forma de anillo. De manera análoga: dentro del anillo del fuego está el del agua y dentro de éste hay el anillo de la tierra (prthvi). Ahora bien, ésta es la superficie sólida de la Tierra, sobre la cual están seis dvipas, seis montañas y seis océanos. Junto al anillo del agua, como séptimo, existen siete océanos; junto a Jambudvipa, como séptimo, existen siete dvipas; junto a la montaña-Vajra, existen siete montañas. La montaña-Vajra es el fuego submarino. Está ubicado por debajo del final del agua del océano salado en la división horizontal. El océano salado está situado al final de la tierra, Gran Jambudvipa, en todas las direcciones (alrededor de ella) y por debajo de ella.

De una extremidad del océano salado a la otra se calcula la mitad de 400.000 leguas. La mitad de cuatro, 200.000: del medio del Meru hasta el final del anillo del océano salado hacia el Sur y el Norte, hay 200.000 leguas; 100.000 hacia el Sur y 100.000 hacia el Norte. Lo mismo en el caso del Este y el Oeste, el Noroeste y el Sudeste, el Suroeste y el Nordeste.

El anillo del fuego y del aire es 200.000 leguas: desde el anillo del océano salado, cruzando el anillo del fuego y del aire hasta el Sur y el Norte, hay 200.000 leguas; 100.000 hacia el Sur y 100.000 hacia el Norte y también en todas las direcciones. En el medio está el Meru, sobre el cual giran el día y la noche, el zodiaco junto a las estrellas: en el medio está el Meru. ¿Qué es ese Meru? Es eso sobre el cual giran el zodiaco, los doce rayos, junto a las estrellas, la multitud infinita de estrellas, el día y la noche.

¿Cuál es la palabra apropiada aquí? ¿Existe otro Meru al cual este discurso podría referirse? Esto se afirmará. Ahora bien, Mandara se entiende, también, como el nombre Meru. Por lo tanto, a fin de hacer una distinción de Mandara, este Meru es la palabra apropiada.

En seis zonas, dos veces 200.000: se está expresando en series (dos por dos), arriba y abajo, en Oriente y en Occidente, en el Sur y en el Norte; en seis zonas, desde el medio del anillo de la tierra dos veces 200.000 leguas.

Todos los tres mundos son el cielo (svarga), el mundo de los mortales (martya) y el mundo del infierno (patala.) Todos los tres mundos nacen de la unión del tiempo: nacen por medio del poder de destrucción y de origen del tiempo, de la unión del tiempo de los vientos samdharana, manthana y samsthana (2) para el propósito de reunir los frutos de las acciones buenas y malas de los seres conscientes.”

M_D_B_M_V“Oh Tú, sustentador del universo,
De Quien todas las cosas proceden,
A Quien todas las cosas retornan,
Revélanos el rostro del verdadero Sol Espiritual,
Oculto por un disco de Luz dorada,
Para que conozcamos la Verdad,
y cumplamos con todo nuestro deber,
Mientras nos encaminamos hacia Tus sagrados pies.”


El Gayatri Mántram

Blog_Line_S_V

Desde la extremidad del aire hasta el confín del Meru, los infiernos y la Ciudad de las Serpientes, se extienden 200.000 leguas. La medida del Meru es 100.000; de la morada de la hueste de planetas, el cuello es 25.000 leguas, la cara, 50.000 y el lugar fijo de la Estrella Polar es 25. Fuera de esto existe el espacio solo, desprovisto de los tres mundos, sin cualidades ni elementos.

“Desde la extremidad del aire hasta el confín del Meru: Por debajo de los mandalas de la tierra, del agua y del fuego, se halla el mandala del aire en el reino de akasha. Desde la extremidad de aquel mandala del aire, hasta el Meru, están siete infiernos (narakas) y el octavo, la Ciudad de las Serpientes.

Entre los infiernos y la Ciudad de las Serpientes hay 200.000 leguas (de abajo arriba). Aquí, el mandala del aire mide 50.0000 leguas de alto. Ahí están dos infiernos, el Soplar del Gran Viento y la Gran Oscuridad, cada uno tiene una división de 25.000 leguas de abajo arriba. Su medida horizontal, la anchura, es la medida del anillo de la tierra. De manera análoga: en el anillo del fuego se encuentran dos infiernos. Uno es el infierno de Fuego (agni), sobre el cual está el infierno del Humo Caliente.

También en el anillo del agua existen dos infiernos, el Agua Fangosa, una mezcla de agua y fango y el Agua Arenosa, una mezcla de agua y arena. Estos son muy fríos.

En el anillo de la tierra está el infierno de Agua de Cascajo, mide 25.000 leguas de alto. Sobre éste se halla la Ciudad de las Serpientes, extendiéndose 25.000 leguas de abajo arriba. Ahora bien, esa medida es doble. Mitad es el mundo demoniaco (asura) y mitad es el de las serpientes (naga).

De manera análoga: el cuerpo, desde las plantas de los pies hasta la cintura, es la medida de dos manos. Ahora bien, al haber hecho ocho divisiones de esas dos manos, cada división debe conocerse como en una serie de infiernos y en la Ciudad de las Serpientes.

La medida del Meru es 100.000: Desde ese mandala de la tierra, la medida del Meru, de abajo arriba, es 100.000 leguas. En el cuerpo, es una mano de la cintura hasta la base del cuello. Ahí es donde gira la hueste de planetas. De esa morada de la hueste de planetas, el cuello de Meru es de 25.000 leguas hacia arriba. En el cuerpo es la medida de seis dedos.

De ahí, la cara es 50.000 leguas, la cara del Meru, del cuello hasta el final de la frente. En el cuerpo es 12 dedos. De ahí, el lugar fijo de la estrella Polar, la corona, es 25.000 leguas hacia arriba. En el cuerpo, la medida es seis dedos desde la frente hasta el lugar del moño alto.

Fuera de esto existe el espacio (sunyata) solo, (no compuesto), desprovisto de los tres mundos, sin cualidades y sin elementos: El mundo que será explicado. Fuera y abajo del mandala del aire y sobre la corona, existe el espacio solo. La forma de un único átomo último (parama-anu) es el sistema del mundo quíntuple. El espacio solo (se explicará) y no hay que entenderlo como el akasha omnipenetrante.

Por lo tanto: 400.000 leguas es la medida del sistema de mundos. En el cuerpo es de cuatro manos. Una mano consiste de la medida de 24 dedos.”

Desde el tiempo, en los espacios, el aire, el fuego, el agua, la tierra, dvipas, las montañas, los océanos, las constelaciones, la luna, el sol, la hueste de estrellas y de planetas, los Rishis, los dioses, los elementales, las serpientes, los animales, los cuatro modos de nacimiento, la Tierra múltiple y los infiernos, los seres humanos e infernales, nacen en el medio del espacio, como la sal en el agua y el nacido del huevo en el medio del huevo.

“Hay que conocer el origen y la cesación del sistema de mundos (loka-dhatu) y el tiempo de su periódica destrucción y creación.

Después de su destrucción periódica, ahora vamos a explicar (su recreación) a través del poder del tiempo de origen en los espacios (zunyas). Los espacios, en referencia con los mundos, son establecidos por medio de los átomos últimos, más allá del alcance de los sentidos como la vista, etc. La tierra, el agua, el fuego, el aire y el gusto son sus sustancias que poseen, inherente y respectivamente, cinco, cuatro, tres, dos y una cualidad (guna). La sexta cualidad es el dharmadhatu omnipenetrante. Así se explican los espacios.

Entre estos átomos últimos de espacio, nacidos a través del poder del tiempo de origen, se explicarán los del aire. Entre estos átomos últimos, en el medio del espacio, primero hay los átomos últimos del aire, envueltos los unos en los otros. De esta unión procede la facilidad de movimiento. Así se explica el aire.

De manera análoga: los cinco átomos últimos están envueltos por los átomos últimos de aire y su conjunción con los del aire, produce el relámpago. Así se explica el fuego.

De igual forma: los átomos últimos de agua están envueltos por los átomos últimos de aire y fuego, su unión con estos, produce la lluvia. Así se explica el agua.

Análogamente: los átomos últimos de la tierra están envueltos por los átomos últimos del aire, el fuego y el agua, su conjunción causa la aparición del arco iris en el cielo. Así se explica la tierra.

Los átomos últimos del gusto son omnipenetrantes. Así, en los cinco espacios se encuentran el aire, el fuego, el agua y la tierra.

Por medio de la fuerza de los vientos samdharana, manthana y samsthana proceden los dvipas, las montañas y los océanos. Existen siete dvipas, siete montañas y siete océanos.

A_R_M_M_V_3_Representación simbólica del monte Meru (canvan de origen tibetano)

Blog_Line_S_V

Las constelaciones, la luna, el sol, la hueste de estrellas y planetas y los Rishis: Hay 27 constelaciones (naksatras o las mansiones de la luna). Sus asociados son infinitos. La luna y el sol son esféricos. La hueste de estrellas y planetas, Marte tiene forma de estrella. Los Rishis son siete estrellas (la Osa Mayor.)

Dioses, elementales y serpientes. Los dioses (devas) son los habitantes de los cielos, comenzando con el cielo de los reyes guardianes de los cuatro cuartos (el cielo inferior.) Los elementales (bhutas), son Aparajita (los Invencibles), los fantasmas, etc. Las serpientes (nagas) son Ananta (“Infinito”, otro nombre de Sesha, el rey de los nagas.)

Animales de los cuatro modos de nacimientos: Los nacidos del huevo, es decir: Garuda, el rey mítico de las aves, etc., proceden de la matriz del aire. Los nacidos del útero, Gajendra, “Señor de los Elefantes”, etc., provienen de la matriz del fuego. Los nacidos del sudor, los gusanos, las mariposas, las hormigas, etc., proceden de la matriz del agua. Los autoproducidos (los sin padres), es decir: las árboles, etc., proceden de la matriz de la tierra. También los grandes autoproducidos, provienen de la matriz del gusto.

La múltiple Tierra y los múltiples infiernos (tala): la Tierra, (que aquí se escribe mahi, debido a la métrica, en lugar del normal mahi), es la interpretación encontrada en el texto (el verso cuyo comentario se está dando es del Kalachakra Tantra). Esa Tierra es múltiple. La Tierra múltiple será explicada. Consiste de siete dvipas y doce divisiones. Sus submundos son los múltiples submundos de la Tierra que consisten del mundo de las serpientes y el mundo infernal septenario.

En ese submundo, sobre la múltiple Tierra, viven los humanos y en el submundo, en el infierno (naraka), viven los seres infernales. El mundo y ca (en el renglón que se está comentando son los seres humanos e infernales) significa conjunción.

Nacidos en el medio del espacio, como la sal en el agua y los nacidos del huevo en el medio del huevo: aquí se presenta una analogía: el surgimiento de las (plantas, los minerales, etc.) inmóviles, es análogo a la sal y el surgimiento de los (animales, los humanos, etc.,) móviles, es análogo al huevo. La palabra y, (ca), es una conjunción. Como los átomos últimos de agua salada se convierten en sal dura por medio del contacto con la luz del sol, así el Meru, etc., (aunque sea sólido, puede surgir en algo no sólido: el espacio).

Así se conocen los inmóviles. Como los átomos últimos del fluido seminal en el medio de un huevo se convierten en las partes corporales: la cara, el tronco, etc., así hay que conocer los seres móviles, (los seres pueden surgir, aparentemente, en el espacio sin vida.)

El origen de este sistema de mundos se explicará, detalladamente, en la quinta sección (la última sección del Kalachakra Tantra.)” (3)

 

Blog_Line_S_V

“¿Y qué si todo de la animada naturaleza
son sólo orgánicas arpas de diversas hechuras,
que vibran en pensamiento, cuando sobre ellas barre,
plástica y vasta, una brisa intelectual,
a la vez el Alma de cada uno, y Dios de Todo?”

 Coleridge.

Kalachakra_L_H_7_Vajarayana_Blog

Line_Break_Weblog_Vajra_

 

 

Un Resumen de “Los Libros de Kiu-Te o los Tantras Budistas Tibetanos”

“Nueva luz sobre el Libro de Dzyan.”

 

Autor: David Reigle.

Break_L_Weblog_

Notas de:  “ Nueva luz sobre el Libro de Dzyan.”

(1)._ Artículo titulado: “Los Libros Secretos de Lam-Rin y de Dzyan.” Publicado en el sexto volumen de “La Doctrina Secreta en Español.”

(2)._ Samdharana significa: “mantener unido”, sostener la vida (como en un útero); manathana significa: agitar o frotar (atizar el fuego mediante fricción); samsthana significa: “estar junto”, dar forma.

(3)._ Todo lo anterior es un artículo por David Reigle, extraído del libro: “Los Libros Secretos de Blavatsky.”

Break_L_Weblog_

Artículos relacionados:

1 .  Old Civilizations (Español)

2 .  Los archivos Berzin (Español, Inglés)

3 . Libreria digital & Museo de estudios Budistas (Inglés)


Break_L_Weblog_

Continuará…

C_Sutras_V_T_Vpng

Blog_Line_Bk_V


El Monte Meru de acuerdo con el Abidharmakosha

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Line_Break_Weblog_Vajra_

 


Enero


1.- El primer deber que se enseña en el Sendero es el de
cumplir resueltamente nuestro propio deber con todo
lo que ello comporte.

2.- El corazón que sigue a los sentidos errantes
desorienta su juicio como una barca arrastrada por el
viento sobre las aguas.

3.- Aquel que se libera de todos los deseos y vive sin
apegos ni egoísmo alcanza la felicidad.

4.- Al nacer, todos los hombres llevan un hacha en la
boca. Y con ella el tonto se corta cuando dice palabras
necias.

5.- Así como todos los recipientes de barro hechos por el
ceramista acaban rompiéndose, también ocurre así con
la vida de los mortales.

6.- Los hombres sabios son portadores de luz

7.- Una vida justa, una vida religiosa, esta es la mejor
joya.

8.- Después de haber probado la dulzura de la ilusión y
de la tranquilidad, uno se libera del miedo y del
pecado y bebe de la dulzura de Dhamma (la ley).

9.- La falsa amistad es como una planta parasita, mata al
árbol al que abraza.

10.- ¡Arranca el amor por el yo, como si fuera un loto de
otoño, con tu mano! Ama el camino de la paz.

11.- Los hombres que no han observado una disciplina
correcta ni han conseguido tesoros en su juventud,
perecen como las garzas viejas en un lago sin peces.

12.- Como la abeja que recoge el néctar y se va sin dañar
a la flor, ni a su color ni a su perfume, así vive un
hombre Sabio en su ciudad.

13.- La lluvia no puede entrar en una casa con un buen
tejado y tampoco entra la pasión en una mente limpia.

14.- Quien tiene demasiados amigos tiene los mismos
candidatos para enemigos.

15.- Solo es sabio el hombre que tiene el control de si
mismo.

16.- Busca el refugio en tu alma ¡ten allí tu Paraíso!
¡Desprecia a los que buscan la virtud por sus dones!

17.- Toda nuestra dignidad se basa en el pensamiento,
por eso hemos de intentar pensar bien; porque ese es
el principio de la moral.

18.- Los halagos son una moneda falsa que circula
solamente por nuestra vanidad.

19.- La estrechez de mente nos hace tozudos; no nos es
fácil creer en lo que esta mas allá de lo que vemos.

20.- El alma madura a base de lágrimas.

21.- Es verdad, canta el poeta,
Que la corona de espinas del dolor
Se lleva al recordar cosas mejores.

22.- El almizcle es almizcle por su propia fragancia y no
porque el perfumista le llame perfume.

23.- No todos los que están dispuestos a batallar están
tan dispuestos a negociar.

24.- No todas las formas graciosas contienen una
disposición graciosa.

25.- Si todas las piedras se convirtieran en rubíes
valiosísimos, entonces las piedras y los rubíes tendrían
igual valor.

26.- Todo hombre piensa que su sabiduría es perfecta y
toda madre que su hijo es hermoso.

27.- Aunque la sabiduría desapareciera de repente del
universo, nadie creería ser un necio.

28.- Un estomago pequeño puede llenarse del todo,
pero una mente pequeña no, ni siquiera con toda la
riqueza del mundo.

29.- Aquel que descuida el deber que tiene con su
conciencia, descuidara también la deuda que tiene con
el vecino.

30.- Un óbolo encima de otro van haciendo un gran
montón; el montón del granero se ha hecho con los
pequeños granos.

31.- Aquel que no prueba tu pan mientras vives, no
mencionara tampoco tu nombre cuando hayas muerto.

 

 

 

 


Apuntes de un Apéndice Editorial

Subba Row, en su artículo: “Las Enseñanzas Esotéricas Aria-Arhats sobre el Principio Septenario del Ser Humano”, impreso en el “Theosophist” de Enero de 1882, enuncio ciertas declaraciones; acerca de las cuales H. P. B. agregó unos comentarios titulados: “Apuntes de un Apéndice Editorial”, que insertó al final del artículo mencionado. A cada uno de estos cinco apuntes de H. P. B. lo antecede, entre paréntesis, la declaración de Subba Row a la cual se refiere.





[Subba Row: ahora bien, es extremadamente difícil determinar si los tibetanos derivaron su doctrina de los antiguos Rishis de la India o si los brahamanes antiguos aprendieron su ciencia oculta de los adeptos del Tíbet o, también, si los adeptos de ambos países profesaron, originalmente, la misma doctrina, derivándola de una fuente común. ]


n esta coyuntura, vale la pena encauzar la atención del lector al hecho de que: el país que los chinos llaman “Si-dzang” y los geógrafos occidentales, Tíbet, es mencionado en los libros más antiguos preservados en la provincia de Fo-kien (el centro principal de los aborígenes chinos), como el gran asiento de aprendizaje oculto de las eras arcaicas.

Según estos archivos, ahí habitaron los “Maestros de Luz”, los “Hijos de la Sabiduría” y los “Hermanos del Sol.” Según se estima, el Emperador Yu el “Magno” (2207 A. de C.) un místico piadoso, obtuvo de Sidzang su sabiduría oculta y el sistema de teocracia que estableció, la autoridad temporal.

Este sistema era idéntico al que encontramos entre los egipcios y los caldeos antiguos y sabemos que existía en el período brahmánico indo y ahora es vigente en el Tíbet; es decir: todo el saber y el poder, tanto temporal como la sabiduría secreta, se concentraban dentro de la jerarquía de sacerdotes y estaban circunscritos a su casta.

Actualmente, ningún etnógrafo puede contestar, correctamente, a la interrogante: ¿Quiénes eran los aborígenes del Tíbet? Todo lo que sabemos de ellos es que practican la religión Bhon, su secta precede y se opone al budismo y se aglomeran, principalmente, en la provincia de Kam. Aun esto justificaría la suposición de que son los descendientes muy degenerados de antepasados poderosos y sabios.

Su tipo étnico muestra que no son turanios puros y, según algunas declaraciones, sus ritos, ahora los de la hechicería, de los encantamientos y del culto de la naturaleza, son más el eco de los ritos babilonios, como se observa en los archivos preservados de los cilindros exhumados, que de de las practicas religiosas de la secta china Tao-sse, (una religión basada en la razón pura y la espiritualidad).

Por lo general, casi no se hace distinción entre los Bhons y las dos sectas budistas rivales de los casquetes Amarillos y Rojos, aun por parte de los misioneros de Kyelang que se entremezclan con esta gente en las fronteras del Lahoul británico; aunque deberían tener más discernimiento.


Los Casquetes rojos Rojos se han opuesto a la reforma de Tzong-ka-pa desde el principio, adhiriéndose siempre al antiguo budismo que ahora se ha entreverado con las prácticas bhons. Si nuestros orientalistas tuviesen más conocimiento acerca de ellos y compararan el antiguo culto de Bel o Baal babilonio con los ritos de los bhons, descubrirían un nexo innegable entre los dos. Aquí no viene al caso empezar una argumentación para probar que el origen de los aborígenes del Tíbet esta relacionado con una de las tres grandes razas que se sucedieron en Babilonia, ya sea que las llamemos akadios (términos inventados por F. Lenormant) o los turianos primitivos caldeos y asirios. A pesar de todo, es plausible llamar caldeo-tibetana a la doctrina esotérica trans-himalayica.

Además, al tener presente que los Vedas procedieron, según todas las tradiciones, del lago Manssorowa, en Tíbet y que los mismos brahmines venían del norte lejano, estamos justificados a considerar a las doctrinas esotéricas de todas las poblaciones que las tuvieron o aún las tienen, como procedentes de la misma única fuente. Por ende podemos llamarla: la doctrina “Aria-Caldea-Tibetana” o la Religión SABIDURÍA Universal.

“Busquen la Palabra Perdida entre los hierofantes de la Tartaria, la China y el Tíbet”, aconsejaba Swedenborg, el vidente.

Monasterio budista sobre Shigatsé.

El mayor monasterio Gelugpa en la región de Tsang se encuentra en Shigatsé, la segunda ciudad del Tíbet. Aquí se ubica el monasterio Tashilumpo, la sede tradicional del Panchen Lama, el segundo más alto linaje tulku del rango en la jerarquía budista tibetana Gelugpa, después de el Dalai Lama y fue creada por Gedun Drup, un discípulo de Tsongkhapa, el fundador de la secta Gelungpa. (Gedun Drup más tarde fue reconocido como el primer Dalai Lama.)

El monasterio fue construido antes del 1447 y ampliado continuamente por el Panchen Lama. La escuela Ngagpa (Colegio Tántrico), una de sus cuatro universidades monásticas, fue la residencia permanente de los Panchen Lamas. La imagen más impresionante que se puede ver en el interior de este monasterio es la estatua del gigante Maitreya (el futuro Buda) construido por el 9 º Panchen Lama en 1914, y tardando cuatro años en su construcción.


Mapa con la ubicación de Shigatsé o Xigazê, situado en el Tíbet central, es el centro de una pequeña pero densamente poblada planicie fluvial cerca del río Yarlung Zangbo (Brahmaputra).





[Subba Row: su aserción en “Isis sin Velo”, según la cual el sánscrito era el idioma de los habitantes de dicho continente (Atlántida), puede inducirnos a suponer que, probablemente, los Vedas se originaron ahí; ¿dónde más podría ser el lugar nativo del esoterismo ario?]


osotros decimos que no es necesariamente así. Los Vedas, el brahmanismo y el sánscrito fueron importados a lo que hoy consideramos la India. Jamás fueron oriundos de ahí. Hubo un tiempo en que las naciones antiguas occidentales incluían, bajo el nombre genérico de India, a muchos países asiáticos que ahora tienen otros nombres. Existía una India superior, inferior y occidental aun durante el periodo relativamente reciente de Alejandro y, en algunos clásicos antiguos, a la Persia o Irán, se le llama India occidental. Ellos consideraban que los países cuyos nombres eran Tíbet, Mongolia y Gran Tartaria eran parte de la India.

Por lo tanto: cuando decimos que la India ha civilizado al mundo y había sido el Alma Madre de las civilizaciones, las artes y las ciencias de todas las naciones (incluyendo Babilonia y, quizá, también Egipto, nos referimos a la India arcaica y prehistórica. La India del período en el que el gran desierto de Gobi era un mar y la “Atlántida” perdida formaba parte de un continente ininterrumpido que empezaba en los himalayas, extendiéndose a lo largo de la India del sur, Ceilán, Java hasta la lejana Tanzania.

Rishis, los “videntes” de la antigua India.

Fueron los progenitores de los linajes tántricos que floreció en el Tíbet a partir del siglo séptimo. Con barba y pelo largo y vestido con pieles de animales o envolturas, estos adeptos del sendero tántrico representan un estado liberado más allá de las normas sociales y no comprometido por las posesiones materiales. En varias de las figuras se les ve usando el “cinturón de la meditación” que se cruzan en sus hombros.


En el camino del Dzogchen, la mente se ve directamente en su naturaleza esencial, reconociendo en ella que no es diferente de la mente de Buda.





[Subba Row: …los antiguos adeptos de la India aprendieron el conocimiento de los poderes ocultos de la naturaleza que poseían los habitantes de la Atlántida perdida y lo integraron a la doctrina esotérica que los residentes de la Isla sagrada enseñaban.]


ara dirimir estas cuestiones tan debatidas, se debe examinar y estudiar los sagrados anales históricos chinos, un pueblo cuyo origen se remonta casi a 4600 años (2697 A. de C.) Se debería confiar en los archivos de esta población tan meticulosa; ya que anticiparon, conocían y usaban, millares de años antes de que los europeos volvieran a descubrirlas, algunas de las invenciones europeas más importantes, de las cuales la ciencia moderna tanto se ufana, véase: la brújula, la pólvora, la porcelana, el papel, la estampa, etc.

A partir de Lao-tze, hasta Hiouen-Thsang, su literatura está salpicada de alusiones y referencias a esa isla y a la sabiduría de los adeptos himaláyicos. En: “La Cadena de las Escrituras Budistas de los Chinos”, escrito por el Rev. Samuel Beal, se encuentra un capitulo sobre “La Escuela Budista Tian-Ta’I”, que nuestros opositores deberían leer.

El autor traduce las reglas de la escuela y secta china más celebrada y sagrada, fundada por Chin-che-Khae, llamado Che-chay (el sabio), en el año 575 de nuestra era. Sin embargo, el autor y traductor pone, justamente, un signo de interrogación al final de la siguiente frase: “Eso que se refiere al atuendo (inconsútil) de los Grandes Maestros de las Montañas Nevadas, la escuela de los Haimavatas” (pag. 256) Los datos estadísticos de la escuela de los “Haimavatas” o de nuestra Hermandad Himaláyica, no son localizables en los archivos Generales del Censo de la India. Además, Beal traduce una regla que se refiere a: “los grandes instructores del orden superior, los cuales viven en las anfractuosidades de las montañas, remotas para los seres humanos”, los Aranyakas o ermitaños.

Así, con respecto a las tradiciones referentes a esta isla y aparte de los archivos que para (ellos) son históricos y se preservan en los Libros Sagrados chinos y tibetanos, la leyenda sigue vigente entre las poblaciones del Tíbet. La hermosa isla ya desapareció, sin embargo, el país donde en un tiempo prospero aun existe y el lugar es consabido por algunos de los “grandes maestros de las montañas nevadas”, a pesar de que el tremendo cataclismo dejó la topografía del territorio alterada e imbricada. Según se cree, cada séptimo año, estos maestros se reúnen en Sham-cha-lo, la “tierra feliz” y la creencia general la sitúa en la parte norte occidental del Tíbet.

Algunos la colocan en las regiones centrales inexploradas, inaccesibles hasta para las intrépidas tribus nómadas; mientras otros la ponen en el sur y en el norte, entre la cadena de las montañas Gangdisri y el margen septentrional del desierto de Gobi, mientras al occidente y oriente hay las regiones más pobladas de Khoondooz y Kashmir, de Gya-Pheling (la India británica) y la China, proporcionando a la mente curiosa una latitud muy amplia para ubicarla. Otros más la sitúan entre Namur Nur y las montañas Kuen-Lun; sin embargo, todos creen, firmemente, en Scham-bha-la y hablan de ella como una tierra fértil y maravillosa. En un tiempo era una isla, mientras hoy es un oasis de belleza sin paralelo; el lugar donde se congregan los herederos de la sabiduría esotérica de los habitantes similares a los dioses de la Isla legendaria.

En relación con la leyenda arcaica del Mar Asiático y el Continente Atlántico, no es, quizá, provechoso notar un hecho que todos los geólogos modernos conocen, que las vertientes himaláyicas proporcionan una prueba geográfica que la sustancia de estas cumbres elevadas, en un tiempo era parte de un estrato oceánico.

Canción de Shambhala”  Nicholas Roerich (1943)

Tempera on canvas. 79 x 137 cm. Museo Estatal de Arte Oriental, Moscú.




[Subba Row: Según usted, en casos donde las tendencias mentales de un ser humano son completamente materiales y todas las aspiraciones y los pensamientos espirituales están ausentes de su mente, el séptimo principio lo deja antes de la muerte o en el momento del fallecimiento y el sexto principio desaparece con el séptimo. Aquí, la mera proposición de que las tendencias mentales del individuo en cuestión son completamente materiales, sobreentiende la aserción de que en él no hay inteligencia espiritual o Ego espiritual. Usted hubiera debido decir que cada vez que la inteligencia espiritual cesa de existir en cualquier individuo particular, el séptimo principio deja de existir completamente para el individuo en cuestión. Es obvio que no va a ningún lugar; ya que jamás puede haber algo análogo a un cambio de posición en el caso de Brahamam.]


s cierto, desde el punto de vista del Esoterismo ario y de los Upanishads; pero hay una divergencia en el caso de la doctrina esotérica Arhat o tibetana. Según nuestro conocimiento, este es el único punto en la que las dos enseñanzas discrepan. Sin embargo, la diferencia es muy insignificante; ya que estriba sólo en los dos distintos métodos de considerar la misma cosa desde dos aspectos diferentes.

Ya indicamos que: según nosotros, la diferencia entre la filosofía budista y vedanta consiste en que la primera era un tipo de Vedantismo Racionalista y la segunda puede considerarse como Budismo Trascendental. Si el esoterismo ario atribuye el término jivatama al séptimo principio, el espíritu puro e inherentemente inconsciente, es porque la filosofía Vedanta, al postular tres clases de existencias (1) paramarthika (la verdadera y única real), (2) vyavaharika (la practica) y (3) pratibhasika (la vida aparente o ilusoria), considera la primera vida o jiva la unica verdaderamente existente.


Bramha o el Ser de un individuo, es su único representante en el universo, siendo la Vida universal completa, mientras las otras dos son sólo sus “apariencias fenoménicas”, imaginadas y creadas por la ignorancia y por las ilusiones totales que nuestros sentidos ciegos nos sugieren. En cambio: los budistas niegan, ya sea la realidad subjetiva u objetiva, incluyendo la Existencia del Ser uno. Buda declara que no hay Creador ni ser Absoluto. El racionalismo budista se había percatado de la dificultad insuperable para admitir una conciencia absoluta; ya que, en las palabras de Flint: “Dondequiera que hay conciencia, hay relación y dondequiera que hay relación, hay dualismo.


La vida Una es “Mukta” (absoluta e incondicionada), sin nexo con nada y nadie o es “Baddha” (vinculada y condicionada); entonces no se le puede llamar el Absoluto. Además: la condicionada necesita otra deidad tan poderosa como la primera para explicar todo el mal en este mundo. Por lo tanto: la doctrina secreta Arahat, acerca de la cosmogonía, admite sólo un absoluto, indestructible, eterno y una Incosciencia increada (por traducirla de alguna forma), de un elemento (por falta de un mejor término), absolutamente independiente de cualquier otra cosa en el universo. Un algo omnipresente o ubicuo, una Presencia que siempre ha sido, es y será; ya sea que haya un Dios, dioses o nadie y a pesar de que haya un universo o ningún universo; ya que existe durante los ciclos eternos de los Maha Yugas, los Pralayas y los períodos de Manvantara.


Este es el Espacio, el campo para la operación de las Fuerzas eternas y de la Ley natural, la base (como lo define justamente nuestro corresponsal) sobre la cual tienen lugar las eternas intercorrelaciones de Akasa-Prakriti, guiadas por las pulsaciones regulares e inconscientes de Sakti, el aliento o poder de una deidad consciente, según los teístas y la energía eterna de una Ley perenne e inconsciente, según los budistas. Entonces: el Espacio o “Fan, Bar-nang” (Maha Sunyata) o como lo define Lao-tze: “Vacío”, es la naturaleza del Absoluto budista. (véase: “La Alabanza Al Abismo”, de Confucio). Por lo tanto: Los Arahats jamás podrían atribuir la palabra jiva, al Séptimo Principio; ya que es sólo mediante su correlación o contacto con la materia que Fohat (la energía activa budista) puede desarrollar la vida consciente activa.

Con respecto a la pregunta: “¿Cómo puede la Inconsciencia generar la conciencia?”, contestaremos: “Fue la semilla que generó a un Bacon o a un Newton autoconscientes?”





[Subba Row: Por lo general, nuestros filósofos atribuyen el término Jivatma al séptimo principio cuando se le distingue de Paramatma o Parabrahamam.]


sí, el Parabrahmam impersonal es fundido o separado en un “jivatma” personal o el dios personal de toda criatura humana. Nuevamente, ésta es una diferencia precisada por la creencia brahmánica en un Dios, ya sea personal o impersonal; mientras los Arahats budistas, rechazando tal idea completamente, no reconocen otra deidad separada del ser humano.

En el caso de nuestros lectores europeos, quizá engañados por la similaridad fonética, no deben pensar que el nombre “Brahmán” es idéntico, en esta coyuntura, con Brahma o Iswara, el Dios personal. Los “Upanishads”, las escrituras vedantas, no hacen mención de tal Dios y uno buscaría en vano, en ellas, algunas alusión a una deidad consciente. Brahmam o Parabrahm, el Absoluto de los vedantinos, es neutro e inconsciente, inconexo con el Brahma masculino de la Tríada hindú o Trimurti. Según la creencia correcta de algunos orientalistas, el nombre deriva del verbo “Brih”, crecer o incrementar y ser, en este caso, la fuerza universal expansiva de la naturaleza, el principio o poder vivificante y espiritual que penetra el universo y que, en su colectividad, es la Absoluteza una, la Vida una y la única Realidad.

Continuará



Lámpara Inextinguible

Lámpara Inextinguible,

Encendida en el Inmemorial

Río del Misterio.


Luz cálida en la fría noche

del oscuro tiempo.


Mensajera de la memoria,

Ofrenda pura del Inmortal

Recuerdo.


Gracias por el Altar de Gloria

y el Honor del Reencuentro;


Por permanecer despierta,

por velar sin tregua

trazando el rumbo.


Gracias por Vencer

en el campo de los derrotados,

por la Buena Nueva,

Por mantener el Viejo Pacto.


Gratitud por más de un siglo

de Sueños y Peregrinajes.


Gloria eterna a los Maestros y Guardianes.


En la cima de esa Vieja Montaña

un nuevo Loto Blanco se abre.



L. A. V.

FireLamp

 

 

 

 

 

 

 

 

Line_Apuntes_Blog_Vajarayana


El libro de las “Estancias del Dzyan”: Una realidad (I)

Escrito de: Mª Paz de Benito Alvarado

portalshang.jpg

El libro de las Estancias del Dzyan: Una realidad (I)



El año pasado [1990] se celebró en todo el mundo el 390 aniversario de la muerte de Giordano Bruno, figura histórica indiscutible. En su tiempo conocido en toda Europa como filósofo y científico, poeta y teólogo, fue quemado en la hoguera por no abjurar de sus ideas. Bruno formuló una visión global del mundo 400 años antes de que la ciencia volviera a descubrir el enorme valor de su obra. En especial a través de la mecánica cuántica ha sido posible comprender la exactitud de sus deducciones.


giordanob1.jpg

Blog_Line_S_V

Sin embargo, el “fenómeno Bruno” sigue siendo entre ciertos grupos fanatizados un ejemplo claro de “herejía e influencia demoníaca”, tal y como lo pudimos comprobar en 1991 en diferentes ciudades austriacas: en nuestras acciones de recogida de firmas para dedicar una plaza pública a Giordano, varios paseantes nos hicieron saber que “si hoy existieran las hogueras, ellos le harían quemar de nuevo”.

Si bien estos casos son extremos, no se puede negar la reticencia de ciertos círculos de poderosa influencia pública, en teoría serios, para aceptar estos errores históricos y corregir la imagen de figuras hoy completamente rehabilitadas. Un coetáneo de Bruno puede servirnos también de ejemplo: el médico Paracelso, del que también en el año 92 se celebrará su aniversario.

Quizás fue su actuación más diplomática, lo que le valió no ser llevado también a la hoguera.

El caso de Helena Petrovna Blavatsky es un ejemplo más, quizás uno de los más dolorosos por tener lugar ya en nuestro tiempo, y seguir siendo una de las figuras más calumniadas en las páginas de tantos y tantos escritos. Ya Platón en su obra La República dijo que una calumnia pública representa un perjuicio más grave que el haber sido condenado a muerte por las propias ideas.



helenapbupasika.jpg

Blog_Line_S_V

El 8 de Mayo de 1991 se cumplirán 100 años desde que H.P.B. (como era llamada por sus discípulos) abandonara su encarnación física. Desde hace un siglo se siguen escribiendo artículos, enciclopedias, libros y demás obras de consulta en los que únicamente se lee la versión tendenciosa (por otra parte siempre la misma, dando la sensación de que los unos plagian a los otros) que ofrecieron determinadas instituciones (1), contrarias a los postulados de Blavatsky. Con ello se demuestra una falta de investigación y seriedad científica sorprendente. Esas calumnias fueron ya en su tiempo rechazadas por medios legales, cosa que no se menciona generalmente.

La principal “piedra de escándalo” sin embargo fueron una serie de textos provenientes del Tíbet, que H.P.B. tradujo y utilizó como base para sus estudios comparativos de las religiones y doctrinas de la Filosofía Natural, así como para demostrar el origen común de una ciencia de carácter mistérico en los albores de la Humanidad. El problema se cifró en que H.P.B. no trajo de Oriente ningún pliego original y por lo tanto no se podía aceptar la existencia real de estos textos arcaicos.

Estos textos fueron descritos por H.P.B. en su obra “La Doctrina Secreta” en la sección(2) titulada “Los libros Secretos de Lam-Rim y Dzyan” de la siguiente manera (3): “El Libro del Dzyan derivado de la palabra sánscrita dhyân (meditación mística) (4) es el primer volumen de los Comentarios a los siete volúmenes secretos de Kiu-te, y un glosario de las obras accesibles públicamente del mismo título. En poder de los lamas gelugpas del Tíbet, en la biblioteca de cualquier monasterio, hay treinta y cinco volúmenes de Kiu-te para uso profano (exotérico); y también catorce libros de los comentarios y anotaciones sobre lo mismo, por los instructores iniciados. En rigor, aquellos treinta y cinco libros deberían titularse Versión Popular de la Doctrina Secreta, pues están llenos de mitos, velos y errores. Por otra parte, los catorce tomos de Comentarios con sus citas, anotaciones y un extenso glosario de términos ocultos, todo ello desarrollos de la pequeña obra esotérica titulada: Libro de la Sabiduría Secreta del Mundo, constituye un verdadero digesto de todas las ciencias ocultas…”

Si bien todo esto lo sabemos desde el fin del siglo pasado, la identidad de los libros públicos del Kiu-te ha constituido un enigma por largo tiempo, excepto quizás para unos pocos que, haciendo gala de un verdadero espíritu de búsqueda, se molestaron en investigar realmente las fuentes y pistas dadas por H.P.B. De ahí que se tachara a estos libros de puras invenciones fantásticas de H.P.B., y por consecuencia todo lo demás en su voluminosa obra “La Doctrina Secreta” .La gran mayoría de los especialistas de Occidente han negado la existencia de libros bajo este nombre. En cierta clase de literatura se puede leer incluso que los monjes tibetanos no conocen estos libros, pero esos autores, a nuestro parecer, o son poco serios, o bien han recogido sus informaciones de santones sin erudición suficiente, ya que simplemente el periodo de estudios en cualquier monasterio de monjes gelugpas dura 20 años (5).

Pero tras el análisis detallado de los datos que ella misma menciona en sus referencias, estos libros han podido ser finalmente identificados. Tal y como ella dijo, han sido encontrados en la biblioteca de cada monasterio gelugpa del Tíbet, así como en otros pertenecientes a diversas sectas, como por ejemplo los Kargyupda, Nyingmapa y Sakyapa (6). La constatación no deja lugar a dudas: se trata de obras realmente ocultas, que la más pura tradición tibetana y budista considera como las doctrinas secretas de Buddha por excelencia. Como veremos a lo largo de este trabajo, fue entre otras cosas la transcripción de los fonemas, es decir, la forma que utilizó o eligió H.P.B. para reflejar con el alfabeto occidental la fonética de los vocablos en lenguas tan antiguas, lo que impidió a lo largo de este tiempo poder identificar los mismos textos. Tenemos que hacer notar, sin embargo, que no fue H.P.B. la que se “inventó” estás transcripciones. Como veremos más abajo las tomó de otros viajeros anteriores a ella.

Personalidades tan reconocidas en el mundo de la investigación antropológica y en los estudios comparativos de las simbologías antiguas como Mircea Elíade aceptan los datos de H.P.B. y valoran sus estudios. Obras tan serias como la enciclopedia titulada “Arqueología en texto e imágenes” (Munich, 1975) aceptan las fuentes mencionadas en la Doctrina Secreta y las citan sin ningún género de reticencias. Veamos lo que se dice en el primer párrafo de la pág. 1 del 5º volumen de esta obra, bajo el título de “El surgimiento de la humanidad” (7).
“Tanto en tiempos históricos como prehistóricos existieron y existen diferentes ideas y teorías sobre el origen(o creación), así como sobre la antigüedad del universo, de la tierra y del hombre.

En el “Libro del Dzyan”, una compilación de las tesis quizá mas antiguas que nos sean conocidas, encontramos ya una cosmogonía madurada hasta el más mínimo detalle y una teoría de la evolución que se refiere no sólo a una, sino a cinco “humanidades”, las llamadas “razas”, que se desarrollaron cíclicamente. Estas tesis, de las que se piensa serían más antiguas que los Vedas y que posiblemente fuera religión extendida en todo el mundo prehistórico, se reflejan más tarde en la religión hindú, zoroastriana, islámica, judía y cristiana, si bien bajo una forma diferente y expresadas en un lenguaje cargado de imágenes mitólogicas.


monjerecitando.jpg
Monje recitando los textos sagrados

Blog_Line_S_V


Las “Estancias” (tesis o dogmas del Dzyan) postulan lo siguiente en relación al hombre:
1) Un origen poli genético
2) Diferentes formas de reproducción
3) Una evolución animal (por lo menos en lo referente a los mamíferos) que siguió a la de los hombres, en lugar de precederla, tal y como postula nuestra ciencia moderna.

Los períodos de tiempo para la evolución del hombre que se dan en las Estancias se remontan a muchos más millones de años atrás, en correlación a nuestras ideas actuales, y son tan inaceptables para la ciencia como la hipótesis de cinco humanidades (o “Razas Raíces”), cuando no la de que los animales hayan surgido después del hombre. Sin embargo es interesante el que se den, visto en detalle, una serie de parecidos sorprendentes entre algunas de esas tesis y las hipótesis de la biología moderna. (…)

P. Blavatsky, la primera comentadora de las estancias (las estancias fueron interpretadas de nuevo por el Dr. F. Hartmann a principios de siglo y en el año 1958 por el Dr. Viktor Eckert), escribió en 1888 al respecto: “Esto debe parecer al lector ridículamente absurdo. Sin embargo, está estrictamente en las líneas de la analogía evolucionaría, que la Ciencia percibe en el desarrollo de las especies animales vivientes. Primero la procreación semejante al Móneron, por “división propia”; después de unas cuantas etapas, la ovípara, como en el caso de los reptiles, a los que siguen los pájaros; después finalmente, los mamíferos con sus modos ovovivíparos de producir pequeñuelos…” (8).

En otro volumen de la misma enciclopedia escribe Philip Rawson (9):
“Tanto (William Batler) Yeats como (Hermann) Hesse fueron sobre todo influenciados por la obra de la teósofa rusa Helena Petrovna Blavatsky (1831-91), que anteriormente a ellos había propagado con gran ahínco una propia interpretación del pensamiento indo. El movimiento iniciado por ella jugó un papel importante tanto en la política de la India como en la vida cultural de Europa…”

Ya dentro de la voluminosa obra “La Doctrina Secreta” intentó dar H.P.B. dar al lector algunas pruebas de la existencia de estos libros. Así, por ejemplo cita al monje capuchino Orazio della Penna, misionero en el Tíbet de principios del siglo XVIII. En la sección ya citada de “La Doctrina Secreta” encontramos una nota a pie de página (10) con los siguientes datos:

“El monje italiano della Penna se mofa en sus Memorias (véase la obre Tíbet, por Markham, pág. 309 y ss.) de ciertas afirmaciones contenidas en los Libros de Kiu-te, y al efecto cita “la gran montaña de 160.000 leguas de altura” (una legua tibetana tiene 5 millas) en la cordillera de los Himalayas. Y dice el monje: “Según sus creencias, en el occidente del mundo hay un paraíso en donde un santo llamado Ho pahme que significa santo de esplendor e infinita luz. Este santo tiene varios discípulos, todos los cuales son Chang-chub”, esto es “espíritus que por su perfección no necesitan santidad y educan a los lamas renacidos ayudándoles a vivir”. De eso se infiere que los que della Penna llama Chang-chub, y cuyo verdadero nombre Yang-chhub ( presumiblemente considerados “muertos”) son ni más ni menos que boddhisatvas vivientes, conocidos algunos por “los hermanos” (Bhante)…”

El monje Orazio della Penna (11) extrajo pasajes de textos antiguos con la intención de demostrar con ello lo absurdo de esas doctrinas orientales. Esos datos fueron por otra parte comentados por el Chohan Lama en un artículo aparecido bajo el título de “Enseñanzas tibetanas” (12), antes de que sus informaciones fueran utilizadas para la nota citada de “La Doctrina Secreta” (13)en el párrafo anterior. Este artículo, que explicaba el significado de la gran montaña “de 160.000 leguas de altura”, indicaba que los mencionados datos estaban extraídos del Kanjur, una parte del Canon Budista Tibetano. De modo que existe una relación entre los libros Kiu-te y el Kanjur. Pero, ya que el Kanjur se compone, según sea la edición, de 100 o más capítulos extensísimos, esta información demostró ser insuficiente.

La citada nota de “La Doctrina Secreta”indica la fuente de estos datos, “la obra Tíbet, por Markham, pág. 309 y ss.”

De investigaciones posteriores resultó que no existía ningún libro con el título “Tíbet”, de ninguna persona llamada Markham. Pero sin embargo Sir Clemens Robert Markham, famoso geógrafo y viajero (1830-1916), había publicado un libro bajo el título “Narraciones de la Misión de George Bogle al Tíbet” y “El viaje de Thomas Manning a Lhasa” (14), que apareció en Londres en 1876, con una segunda edición en 1879. en este libro se encuentra efectivamente en la página 309 y ss. Un anexo que lleva el título “Breves explicaciones sobre el Reino del Tíbet”, escrito por della Penna en 1730. en la pág. 328 de este anexo se encuentra la historia de la gran montaña de 160.000 leguas, extraída de Kanjur (o bien: bKa-gyur, en transcripción fonética), y que él deletrea “K´hagiur” en la pág. 334 se lee la información sobre los libros de Kiu-te.

palaciopotala.jpg
El Potala: Residencia del Dalai  Lama en Tíbet

Blog_Line_S_V


Della Penna escribe:
“Ese Shakia Thupba reestableció las leyes, de las que se dice que habían decaído, y de las que ahora se dice que están recopiladas en 106 volúmenes, en los que los discípulos de Shakia Thupba escribieron, después de su muerte, el contenido total de la enseñanza tal y como la habían oído de la boca de su maestro.

Estos libros se dividen en dos categorías de leyes. Una contiente 60 volumennes, llamadas Leyes de Dote, y otra categoría se compone de 38 volúmenes, llamados Khiute.”

Shakia Thupba, o más correctamente Sykya Thup-pa es naturalmente Gautama Buddha y sus leyes las del Kanjur. Es fácil notar que las dos categorías a las que se refiere della Penna, Dote y Khiute, son respectivamente el mDo-sde y el rGud-sde, es decir: la parte (sde) de los Sutras (mDo) y la del Tantra (rGud) de la palabra del Buddha, o sea del Kanjur.

El número de volúmenes mencionados por della Penna hemos de considerarlo como poco fiable, pues (dicho aparte: ¡69 y 38 no suman 106!) en las enumeraciones de della Penna existen otras varias discrepancias (por ej. dice en otro lugar que los volúmenes del Khiute son 36, etc.). El número real de volúmenes de cada una de las categorías, que se encuentran en las bien conocidas ediciones del Kanjur, se resumen en la siguiente tabla:

tablaedicionkt.jpg

Blog_Line_S_V

La Doctrina Secreta” habla de 7 textos (folios) secretos del Kiu-te, así como de 14 volúmenes de comentarios a los mismos, de los cuales el primero es “Libros del Dzyan”. Hay motivos para creer según dice David Reigle que citas provenientes de esos 14 Volúmenes Secretos de Comentarios se pueden leer también en determinados comentarios accesibles, que se encontraron en el Tanjur (transcripción moderna: bsTan-gjur, también Bstan-hgyur), otra de las más importantes compilaciones de partes del Canon Buddhista Tibetano.

Una tradición muy extendida habla de versiones originales de los libros Kiu-te. Esta tradición fue ya incluso anotada en el siglo XIV por Budon (Bu-ston, 1290-1364) en su “Historia del Buddhismo” (Chos-´byun) y más tarde recordada en los comentarios al Kiu-te (rGyud-sde) por él mismo. Aunque estas versiones originales no pueden ser encontradas entre los textos conocidos en India y Tíbet, sí se pueden contar entre los existentes en lugares como Sambhala, etc. Determinados sabios, como Aryasanga, habrían tenido acceso a estos textos y algunos de ellos escribieron comentarios en los que citan esos libros. Un ejemplo de ello son las citas contenidas en la única obra conocida del Bodhisatva Vajragarbha. El Dr. L. Snellgrove observa:
“Los pasajes, que él realmente cita, no provienen de ningún Tantra normal; son siempre explicativos y dogmáticos, y él se refiere con frecuencia a esa obra cuando busca un significado figurativo del pasaje”.
No provienen de “ningún Tantra normal” porque éstos no son generalmente explicativos. Es característico teniendo en cuenta las aseveraciones de H.P.B. en “La Doctrina Secreta” el que los 14 Volúmenes Secretos sean Comentarios y Anotaciones del Kiu-te, así como que contengan un glosario sobre volúmenes profanos del mismo nombre. Tal y como el Bodhisattva Vajragarbha constata en su comentario:
“De la manera en que se enseña la versión abreviada sólo se puede entender el significado obvio (neyartha); el verdadero significado (nitartha) se enseña a través del Mula Tantra.”
Está claro que las versiones abreviadas de los libros Kiu-te de que disponemos actualmente son obras esotéricas, y que determinados comentarios existentes explican correctamente su significado.

ruedadharma.jpg

Blog_Line_S_V

Simplemente el hecho de que los manuscritos originales de todos los escritos de H.P. Blavatsky se conserven en el British Museum, en una cámara hermética extraordinariamente acondicionada con todos los adelantos técnicos, a la que sólo se tiene acceso con un permiso especial, nos hace pensar que sus obras son consideradas de verdadera importancia. En esta última década han venido apareciendo estudios realmente exhaustivos basados en estos libros, como por ejemplo “El hombre como medida de todas las cosas: Comentarios sobre las Estancias del Dzyan” por Sri Krishna Prem y Sri Madhava Hashish, publicado por la editorial francesa Rocher, en el año 1980.

La misma H.P.B. parece prever en sus obras este desarrollo. Así leemos por ejemplo:
“Y si Troya fue negada y considerada como un mito; la existencia de Herculano y de Pompeya declaradas ficción; si se han reído de los viajes de Marco Polo y los han llamado fábulas, tan absurdas como los cuentos del Barón Münchhausen, ¿por qué había de ser mejor tratada la escritora de Isis sin Velo y de La Doctrina Secreta? (…)”

“Ningún incrédulo que considere como una sofisticación La Doctrina Secreta está obligado, ni se le pide, que dé crédito a nuestras afirmaciones, las cuales han sido ya proclamadas como tal por cierto periodista americano muy hábil, aún antes de que la obra entrase en prensa.”

“Tampoco, después de todo, es necesario que nadie crea en las Ciencias Ocultas y en las Enseñanzas Antiguas, antes de que sepa algo de su propia Alma o crea siquiera en ella. Ninguna gran verdad ha sido jamás aceptada a priori, y generalmente ha transcurrido un siglo o dos antes de que haya empezado a vislumbrarse en la conciencia humana como una verdad posible (…). Las verdades de hoy son las falsedades y errores de ayer, y viceversa. Sólo en el siglo XX será cuando algunas partes, si no el todo de la obra presente, serán vindicadas.”

Lo demostrado en este trabajo parece haber sido pensado ya hace un siglo, como lo demuestran las siguientes palabras en otra parte de “La DoctrinaSecreta”:

“A la verdad, lo que se da a luz en estos volúmenes, ha sido entresacado así de enseñanzas orales como escritas. Esta presentación primera de las doctrinas esotéricas está basada sobre Estancias que constituyen los anales de un pueblo que la etnología desconoce. Están escritas aquellas, según se afirma, en una lengua que se halla ausente del catálogo de los lenguajes y dialectos que conoce la filología; se asegura que han surgido de una fuente que la ciencia repudia: esto es, el Ocultismo; y finalmente son ofrecidas al público por el intermedio de una persona desacreditada sin cesar ante el mundo por todos cuantos odian las verdades venidas a deshora, o por los que tienen alguna preocupación particular que defender. Así es que el repudio de estas enseñanzas es cosa de esperarse, y aún debe esperarse de antemano. Ninguno de los que se llaman a sí mismos eruditos en cualquiera de las ramas de la ciencia exacta, se permitirá mirar estas enseñanzas seriamente. Durante este sigo (el XIX) serán escarnecidas y rechazadas a priori; pero en este siglo únicamente, porque en el siglo XX de nuestra Era, comenzarán a conocer los eruditos que la Doctrina Secreta no ha sido ni inventada ni exagerada, sino por el contrario, tan sólo bosquejada; y finalmente, que sus enseñanzas son anteriores a los Vedas. No es esto una pretensión de profetizar, sino la sencilla afirmación fundada en el conocimiento de los hechos. En cada siglo tiene lugar una tentativa para demostrar al mundo que el Ocultismo no es una superstición vana. Una vez que la puerta quede algo entreabierta, se ira abriendo más y más en los siglos sucesivos. Los tiempos son a propósito para conocimientos más serios que los hasta la fecha permitidos, si bien tienen todavía que ser muy limitados.”


banderasplegarias.jpg
Banderas para las plegarias al viento en las cercanías de Lhasa

Blog_Line_S_V


En otro pasaje leemos:
“…cuando llegue el tiempo para el impulso del siglo XX… (se) encontrará una gran comunidad unida de hombres que estarán preparados para dar la bienvenida a los nuevos portadores de las antorchas de la verdad…(este próximo impulso) Encontrará la mente del hombre capacitada para recibir su mensaje, y una forma de expresión apropiada, en la cual él podrá vestir la nueva verdad que viene a traer , así como una Organización que esperará su llegada y que podrá barrer los obstáculos y dificultades puramente materiales y mecánicos de su camino. Calcúlese cuánto podrá alcanzar aquél, a quien le hayan sido dadas tan favorables posibilidades…”

Lo que posiblemente se completa con las siguientes palabras extraídas así mismo de diferentes pasajes de La Doctrina Secreta:
“…el ocultismo triunfará antes de que nuestra era alcance el “triple septenario de Shani (Saturno)” del ciclo occidental, en Europa; o sea antes de terminar el siglo XXI”.

“Verdaderamente, el barbecho del remoto pasado no está muerto; tan sólo reposa. El esqueleto de los sagrados robles druídicos aún puede retoñar de sus ramas secas y renacer a nueva vida, como brotó «hermosa cosecha» del puñado de trigo hallado en el sarcófago de una momia cuatrimilenaria. ¿Y por qué no? La verdad es mucho más extraordinaria que la ficción. Cualquier día puede vindicarse inopinadamente y humillar la arrogante presunción de nuestra época, probando que la Fraternidad Secreta no se extinguió con los filaleteos de la última escuela ecléctica; que todavía florece la Gnosis en la tierra, y que son muchos sus discípulos, aunque permanezcan ignorados. Todo esto puede llevarlo a cabo uno o varios de los Grandes Maestros que visitan Europa, poniendo en evidencia a su vez a los presuntuosos difamadores y detractores de la Magia.”

“Entre los mandamientos de Tsong Kha-pa hay uno que ordena a los arhats hacer un esfuerzo cada siglo, en cierto periodo del ciclo, para iluminar al mundo, incluso a los “bárbaros blancos”. Hasta hoy ninguna de tales tentativas ha tenido buen éxito. Los fracasos sucedieron a los fracasos. ¿Trataremos de explicarlo a la luz de cierta profecía? Dícese que hasta que Pban-chhen-rinpochhe (la gran joya de la Sabiduría) consienta renacer en el país de los P´helings (occidentales) como conquistador espiritual (Chom-denda) y disipe los errores y la ignorancia de los tiempos, de poco servirá el intento de extirpar los prejuicios de los habitantes de P´helingpa (Europa), porque los hijos de ésta no escucharán a nadie.

Otra profecía declara que la Doctrina Secreta se conservará en toda su pureza en Bhod-yul (Tíbet) sólo mientras los extranjeros no invadan el país. Las mismas visitas de los europeos, aunque amistosas, serían mortales para los tibetanos. Este es el verdadero motivo del exclusivismo del Tíbet.”

Sólo queda preguntarnos si esos esfuerzos e impulsos podrán despertar definitivamente el sentido de la responsabilidad, que el Occidente ha contraído automáticamente al hacerse depositario de tantos y tantos textos rescatados del Oriente, tras las terribles invasiones de los últimos tiempos.

¡Dios lo quiera!

Mª Paz de Benito Alvarado


ruedadelasoraciones.jpgLama peregrino caminando junto a las “ruedas de las oraciones”

Blog_Line_S_V



Información ofrecida por la
Asociación Cultural Nueva Acrópolis – Málaga


Continuará…

Libros_de_Kiu_Te_o_los_Tantras_Budistas_Tibetanos_BlogBlog_Line_S_V

NOTAS:

(1)
“En sus libros había exaltado la validez de las antiguas Iniciaciones Mistéricas de todos los pueblos, pero combatía ferozmente sus deformaciones y sus cleros, desde los hindúes hasta los cristianos y judíos, a la vez que ridiculizaba la ciencia materialista y el positivismo ateo, tanto como el entonces muy de moda Espiritismo. Si sumamos a esto el hecho de que H.P.B. carecía de lo que hoy llamaríamos “don de relaciones publicas”, que se había enfrentado a la Masonería, y que despreciaba defenderse ante cualquier ataque de manera racional y accesible veremos que tenia en su contra muy poderosos enemigos (…) La Sociedad de Estudios Psíquicos de Londres y mas tarde René
Guenon lograron pulverizar su imagen y afirmaban, entre otras cosas, que el libro de Dzyan no existía…”
(Profesor Jorge A. Livraga, articulo aparecido en 1979: “Las Estancias del Dzyan existen”)

(2)
Sección XLVII del volumen VI de la edición española. Por lo demás, la mayoría de las citas de esta obra se acortaran en las próximas notas con las siglas: D. S.

(3)
Los caracteres en negrita reflejan aquellas partes o palabras en el texto que no se encuentran publicado en el volumen V y VI de la edición española de la D. S. y que fueron compilados por la Dra. Annie Bessant partiendo de manuscritos y apuntes dejados por H. P .B., y por lo tanto publicados post mortem. El texto que se emplea ahora es el de los manuscritos originales que la Dra. A. Bessant utilizo para su compilación, recuperados por el Sr. Boris Zirkoff y publicados en el año 1985 ( The Theosophical Publishing House, Wheaton, Illinois, USA, en colaboración con las sociedades de Madras y Londres) bajo el titulo “ Collected Writings”. (Véase Bibliografía)

(4)
David Reigle, autor del libro “The books of Kiute or the tibeten buddhist Tantras…” en la pagina 46 y sub siguientes (ss.) hace un exhaustivo análisis de la palabra Dzyan, proveniente de “dyhan”, con toda clase de pruebas. Esto es importante porque otro de los reproches hechos a H. P. B. fue que esta palabra no existía en ningún texto.

(5)
Ibid, Paginas 24-40. En este pasaje se trata de una detallada exposición del programa de estudios en los monasterios, tanto de los monjes y sus pruebas, como de las materias esotéricas que se tratan dentro de las escuelas de misterios tibetanas, dando las fuentes pertinentes.

(6)
Ver descripción de estas en la D. S. vol. VI, Pág. 62 David Reigle (Ibid) constata estos datos, dando ejemplos.

(7)
Este V vol. De los XX que contiene la obra tiene por autor al Dr. Jhon Waechter, docente en el Instituto de Arqueología y Prehistoria en la Universidad de Londres, junto con el asesoramiento científico de Jhon Boardman (catedrático extraordinario de arqueología clásica en la Universidad de Oxford), Basil Gray (antiguo director de la sección oriental del British Museum en Londres) y David Oates (Catedrático de Arqueología de Asia Occidental en la Universidad de Londres). El prologo fue escrito por el Dr. En Filosofía Wolfgang Brunbauer, del cual extractamos estas palabras. Véase la Bibliografía anexa.

(8)
D. S. vol. III, Pág. 169 de la edición española.

(9)
“India and Southest Asia” (1975) by Elsevier Publishing Proyect S.A. Lausanne; P.S. Rawson (curador del Museo de Arte Oriental de la Universidad de Dirham, Tutor del Royal Collage of Art, entre otros).

(10)
Pág. 53, vol. VI de la D. S.

(11)
Fra Francesco Orazio della Penna: Misionero italiano, nacido en 1680 en Macerata, muerto en el Patán, Nepal, el 20 de julio de 1747. Entro tempranamente en la orden de los capuchinos. Nombrado en 1719 cabeza de la misión para convertir al Tíbet. Junto con otros doce monjes se dirigió a Lhasa. Tras varios anos de trabajo allí, la misión se vio reducida a tres monjes. Volvió a Roma en 1735. Pidió y obtuvo nuevos hermanos, emprendiendo el retorno con ellos en 1738. Llego al Tibet en 1741, llevando consigo cartas de recomendación. La Congregación de Propaganda (del Vaticano) publico en Roma en el ano 1742 los siguientes Informes basados en sus datos: “Relazione del principio e estato presente Della missione del regno del gran Tíbet…”. Este informe fue publicado en francés con comentarios de Klaproth en el Nouveau Journal Asiatique, Paris 1835.

(12)
Publicado más tarde en la Revista Lucifer, Vol. VX, NJ 85 y 86.

(13)
“Collected Writings”, Vol. VI Pág. 94. (Véase bibliografía al final de este artículo)

(14)
Orig. “Narratives of the Mission of George Bogle to Tibet, The Journey of Thomas Manning to Lhasa”.

(15)
El Kanjur (en las transcripciones: bKa”gyur, y otras muchas variaciones) es calificado actualmente como “la Biblia tibetana”, y así lo leemos en muchos libros actuales de especialistas o viajeros.

(16)
Estas y otras muchas clasificaciones de los textos del Kangyur y el Tangyur se encuentran en la obra citada de David Reigle.

(17)
La mayoría de los datos que se aportan en los siguientes párrafos están extraídos de la magnifica obra de este autor (ver bibliografía), en la que el investigador interesado puede encontrar una enorme cantidad de datos, así como una exhaustiva bibliografía (incluidos microfilms, material sonoro y registros de bibliotecas indias, chinas, nepalesas, butanesas y tibetanas), clasificación de los textos sánscritos y tibetanos, etc. Se trata de un intensivo trabajo, una de cuyas partes mas interesantes trata de los “programas de estudio” en los monasterios, así como en el marco de las iniciaciones tradicionales del Budhismo Tibetano, aportando para cada información toda clase de fuentes fidedignas y constatables. A lo largo de toda la obra un paralelo exacto con las aseveraciones de H. P. B. referentes a estos temas y demuestra su exactitud.

(18)
“History of Budhismo (Choshbyung) by Buston”, II parte, traducido por E. Obermiller, Heidelberg, 1932, páginas 170-171.

(19)
“The Hevajra Tantra: A Critical Study”. I parte, por D.L. Snellgrove, Londres, 1959, página 17.

(20)
“Sckoddesatika of napada (Naropa)”, editado por Mario E. Carelli, Baroda. 1941.

(21)
“En Julio de 1888, cuando los manuscritos de esta obra no habían aun abandonado mi mesa de trabajo, y la Doctrina Secreta era absolutamente desconocida para el mundo, ya era denunciada como siendo no mas que el producto de mi cerebro. He aquí los términos lisonjeros en el que Evening Telegraph (de América) se refirió a esta obra, aun no publicada entonces, en sus edición del 30 de junio de 1888: “Entre los libros fascinadores para leer en julio figura el nuevo libro de Mad. Blavatsky sobre Teosofía… (!) La Doctrina Secreta…Pero porque puede ella remontarse al pasado de la ignorancia brahamanica…(!?) no es esto prueba de que todo de lo que dice sea verdad”.

Y una vez dictado el preconcebido veredicto sobre la errónea noción de que mi libro estaba publicado, y que el revistero lo había leído nada de lo cual era ni podía ser cierto, ahora que realmente se ha publicado, la critica tendrá que sostener su primera declaración, sea o no correcta, y saldrá probablemente del paso con una critica mas dura que nunca”. (Nota original de H. P. B., Doctrina Secreta, volumen III, página 421 de la edición española)

(22)
En el caso de Giordano Bruno podemos decir que han pasado ¡ más de 400 años!

(23)
Ibid., vol. III, página 421.

(24)
Pero, como hemos visto al principio de este articulo, hoy ya sabemos por lo menos aceptar que existió “una religión generalmente extendida entre los pueblos de la prehistoria”.

(25)
La filologia del siglo XIX.

(26)
H.P.B. sabia que el siglo XIX estaba “retrasado” todavía con respecto al producto de sus escritos.

(27)
¡Vease la cita del Dr. W. Brunbauer en este mismo trabajo!

(28)
Doctrina Secreta, vol. I, página 61 de la edición española.

(29)
H. P. B., “La Clave de la Teosofía”, palabras finales.

(30)
D. S., vol. V, página 39.

(31)
Ibid., vol. V, página 39 y ss.

(32)
Ibid., vol. VI. Página 60.



BIBLIOGRAFIA CONSULTADA:


H.P.Blavatsky: La Doctrina Secreta, Editorial Kier, Buenos Aires 1974.

Archeologie in Word und Bild, enciclopedia de 20 vol. aparecida en Lektüre Verlag, Munich 1975. Traducida del inglés. Diferentes autores.

David Reigle: The Books of Kiute or Tibetan Buddhist Tantras: A Preleminary Analysis, Wizards Booksshelf, San Diego 1983.

Boris Zirkoff (compilador): H.P. Blavatsky Collected Writings, 1985 in The Theosophical Publishing House, Weathon, Illinois, USA, en colaboración con las sociedades de Madrás y Londres.

H. P. Blavatsky: The Book of Dzyan, 1979, Concord Grove Press, Santa Barbara, California.

H. P. Blavatsky: Two Books of the Stanzas of Dzyan. The Teosophical Publishing House, Adyar 1981.

H. P. Blavatsky: La Voz del Silencio, Editorial Kier, Buenos Aires 1974.

Edición del Kanjur

Chone (Cone)
Derge (sDedge)

Lhasa (Lhasa)
Narthang (sNarthan)

Peking
Manuscrito del Palacio Tog

Categoría mDosde (DOTE)
83 vol.
76 vol.
78 vol.
78 vol.
81 vol.
91 vol.

Categoría rGudsde (Kiute)
25 vol.
26 vol.
21 vol.
22 vol.
25 vol.
18 vol.


de-puerta.jpg
Detalle de un picaporte (de puerta) a la entrada de un templo

Line_Break_Weblog_Vajra_