* sobre <Vajra <Prometeo

V

Vigésima letra del alfabeto latino. Numéricamente representa 5; por esto la V romana con un trazo encima equivale a 5.000.

Los cabalistas occidentales han relacionado dicha letra con el divino nombre hebreo IHVH. El Vau (Vau o Vav, nombre de la V en el alfabeto hebreo) hebreo, sin embargo, teniendo numéricamente el valor de 6, sólo por ser idéntico a la W, puede alguna vez llegar a ser un símbolo apropiado para el macho-hembra y el espíritu-materia.

El equivalente para el Vau hebreo es YO, y numéricamente 6. [La V es la cuadragésima tercera letra y la cuarta semivocal del alfabeto sánscrito. En esta lengua sustituye frecuentemente a la B, como en la voz Vrihaspati o Brihaspati, vâhya o bâhya, vîja o bîja, etc. Después de una vocal, suena como la V castellana; pero después de una consonante responde más bien a la W inglesa, y se pronuncia u, como en swa, twam, etc.] (GLOSARIO TEOSOFICO, H.P.B.)


VAJRA

Vajra (Sánscrito)

Literalmente: “Bastón, diamante”, o cetro. En las obras indas, el cetro de Indra, parecido a los rayos de Zeus con que esta deidad, como dios del rayo, mata a sus enemigos. Pero en el Buddhismo místico, es el cetro mágico de los Sacerdotes iniciados, exorcistas y adeptos -el símbolo de la posesión de Siddhis o poderes sobrehumanos empuñado durante ciertas ceremonias por los sacerdotes y teurgistas.

Es también símbolo del poder de Budda sobre los malos espíritus o elementales. Los posesores de esta vara son llamados vajrapâni. (Véase esta palabra).

Vajra significa también: rayo, centella, arma, arma de Indra (el rayo), diamante. (Véase: Dorje).] (G.T. H.P.B.)


* Dorje (Tibetano)

Término equivalente al sánscrito vajra (arma, rayo, cetro, diamante). Instrumento, arma o emblema de poder en manos de algunos dioses (los Dragshed tibetanos, los Devas que protegen a la humanidad), y se le atribuye la virtud oculta de repeler las maléficas influencias invisibles purificando el aire, ni más ni menos que el ozono en química.

Es también un Mudra, posición o actitud adoptadas para la meditación.

Los bhons o dugpas se han apropiado de este símbolo, que entre ellos es, como el doble triángulo invertido, el signo de la hechicería, y hacen de él un mal uso para ciertos fines de Magia negra, mientras que entre los gelugpas o “Casquetes amarillos” es un símbolo de poder, como lo es la cruz para los cristianos. (Voz del Silencio, III). –Véase: Vajra. (G.T. H.P.B.)


Vajrapâni (Sánscrito)

O Manjushrî, el Dhyâni Bodhisattva (como reflejo espiritual, o hijo de los Dhyâni-Buddhas en la tierra) nacido directamente de la forma subjetiva de existencia; una deidad adorada por los profanos como un dios, y por los iniciados como una Fuerza subjetiva, cuya verdadera naturaleza es conocida sólo de los más altos iniciados de la Escuela Yogâchârya y explicada por ellos. [Véase: Alma-Diamante y Vajra.] (G.T. H.P.B.)


* Alma-diamante

Vairasattva. Es un título del Buddha supremo, el “Señor de los Misterios”, llamado Vajradhara y Âdi-Buddha. (Voz del Silencio)


Continuará…



simbolic3.jpg


…………………

P

Décimo sexta letra en los alfabetos griego e inglés, y la décimo séptima en el hebreo, en el cual se designa con el nombre de pe, y está simbolizada por la boca, correspondiendo también, como en el alfabeto griego, al número 80.

Los pitagóricos la hacían asimismo equivalente a 100, y con un trazo horizontal sobre la misma, representa 400.000. Los cabalistas asociaban esta letra con el sagrado nombre de Phodeh (Redentor), aunque para ello no existe ninguna razón válida.

[En sánscrito, es la trigésimo quinta letra y la primera consonante labial, y suena como la de nuestro alfabeto; pero hay además una P aspirada, como en las voces phala, phena, etc., que se escribe ph, pero que no debe confundirse con el signo ph de varias lenguas antiguas y modernas (como en las palabras philosophic, philharmonisch, phosphoros, etc., en las cuales tiene sonido de f, puesto que la ph sánscrita suena como nuestra p acompañada de una leve aspiración.] (G.T. H.P.B.)


Prometeo (Griego).- El Logos griego; el que, aportando a la tierra el fuego divino (la inteligencia y la conciencia), dotó a los hombres de razón y entendimiento. Prometeo es el tipo helénico de nuestros Kumâras o Egos, aquellos que, encarnándose en hombres, hicieron de ellos dioses latentes en lugar de animales. Los dioses (o Elohim) se oponían a que los hombres llegaran a ser “como uno de nosotros” (Génesis, III, 22) y conociesen “el bien y el mal”. Por esta razón vemos en todas las leyendas religiosas que estos dioses castigan al hombre por su afán de saber. Como expresa el mito griego, por haber robado del cielo el fuego que aportó a los hombres, Prometeo fue encadenado por orden de Zeus a una roca de los montes Caucásicos. [El mito del titán Prometeo tiene su origen en la India, y en la antigüedad era el más grande y misterioso por su significado.

La alegoría del fuego de Prometeo es otra versión de la rebelión de Lucifer, que fue precipitado al “abismo sin fondo” (nuestra Tierra) para vivir como hombre. Ocioso es decir que la Iglesia ha hecho de él el Angel caído. Prometeo es un símbolo y una personificación de toda la humanidad en relación con un suceso que ocurrió durante su niñez, o sea el “Bautismo por el Fuego”, lo cual es un misterio dentro del gran Misterio prometeico (Doctr. Secr., III, 331).

– El titán en cuestión, dador del Fuego y de la Luz, representa aquella clase de Devas o dioses creadores, Agnichvâttas, Kumâras y otros divinos “Hijos de la Llama de la Sabiduría”, salvadores de la humanidad, que tanto trabajaron en lo relativo al hombre puramente espiritual. (Id., II, 99). Prometeo roba el Fuego divino para permitir que los hombres procedan de un modo consciente en la senda de la evolución espiritual, transformando así el más perfecto de los animales de la tierra en un dios potencial y haciéndole libre de “tomar por la violencia el reino de los cielos”. De ahí la maldición que Zeus (Júpiter) lanzó contra el rebelde titán. Encadenado a una roca, Zeus lo castigó enviándole un buitre que sin cesar le iba devorando las entrañas (alegoría de los apetitos y concupiscencias), hasta que Hércules, al fin, le libró de tan cruel suplicio.


Prometeo Es un dios filántropo y gran bienhechor de la humanidad, a la cual elevó hasta la civilización y a la que inició en el conocimiento de todas las artes; es el aspecto divino del Manas que tiende hacia el Buddhi y se funde con él. (Id., II, 438). Es también el Pramantha personificado, y tiene su prototipo en el divino personaje Mâtarizvan, estrechamente asociado con Agni, el dios del fuego de los Vedas. (Id., II, 431).
–El nombre Prometeo significa: “que ve el porvenir”, “previsor”. –Véase: Mâtarizvan, Pramantha, etc.] (G.T. H.P.B.)


En la explicación del Mito de Prometeo sintetiza H.P.B. gran parte de estas ideas sobre el Origen y Destino espiritual del Hombre. La Maestra escribe:

El mito de Prometeo es verdaderamente una Profecía; pero no se refiere a ninguno de los salvadores cíclicos que han aparecido periódicamente en varios países y en diversas naciones, en sus estados transitorios de evolución. Se refiere al último de los misterios de las transformaciones cíclicas, en cuya serie la Humanidad, habiendo pasado del estado etéreo al físico sólido, desde la procreación espiritual a la fisiológica, marcha ahora adelante en el arco opuesto del ciclo, hacia esas segunda fase de su estado primitivo en que la mujer no conocía hombre, y la progenie humana era creada, no engendrada.

Ese estado volverá al mundo en general, cuando éste descubra y aprecie realmente las verdades que yacen en el fondo de este gran problema del sexo. Será él como la “luz que nunca ha brillado ni en la tierra ni en el mar”.

El mundo tendrá una raza de Buddhas y Cristos, porque el mundo habrá descubierto que está en su poder el procrear niños semejantes a Buddha, o Demonios […] Cuando este conocimiento venga, todas las religiones dogmáticas, y con éstas los Demonios, se extinguirán.260

El hombre volverá a ser el Titán libre de antaño; pero no antes de que la evolución cíclica haya vuelto a establecer la interrumpida armonía entre las dos naturalezas, la terrestre y la divina; después de lo cual se hará impenetrable a las Fuerzas Titánicas inferiores, invulnerable en su Personalidad, e inmortal en su Individualidad. Pero esto no sucederá sino cuando haya eliminado de su naturaleza todo elemento animal. Cuando el hombre comprenda que “Deus non fecit mortem”, sino que el hombre mismo la ha creado, volverá a ser el Prometeo de antes de la Caída.261

El mito prometeico es un reflejo de la realidad psíquica del hombre. De alguna manera llevamos dentro –o somos- un Prometeo (el que medita antes), nuestro componente Celeste, y un Epimeteo (el que medita después), nuestra componente Terrestre. Nuestra parte Espiritual –lo que en realidad somos–, está encadenada a la roca de la materia con las cadenas de las pasiones inferiores.

El águila simboliza la duda, la “inquietud del hombre finito por lo infinito”, y la pequeña chispa del Sagrado Fuego que Prometeo roba para los hombres, es la capacidad de conocer y discernir el Bien del Mal, además de la Libertad de elegir: el Libre Albedrío.

El sufrimiento es el obligado pago de encadenar dentro de un cuerpo de barro y de un mundo de paja el Fuego devorador del Espíritu, que se ve limitado y denigrado.

Pero la condena no es eterna. Según la mitología griega, nacerá un enviado del Destino que liberará a Prometeo de su don fatal, es decir, a la Humanidad sufriente. Ese enviado es Hércules, el Héroe, el semidiós, símbolo del hombre iniciado que ha vencido su naturaleza pasional.

La respuesta esotérica es una de entre tantas, y puede satisfacer a unos y dejar indiferentes o incluso insatisfechos a otros –no entendemos, ni en aras de la libertad de pensamiento ni por su mensaje ecléctico, que pueda ser ofensiva para nadie-. Pero es ésta. Y nosotros la hemos trasmitido, a nuestro modo y con nuestra parcialidad, lo mejor que hemos podido.

En el fondo, la descripción de los próximos momentos evolutivos del Hombre – especialmente el más cercano denominado Era de Acuario-, coinciden en que el destino del Hombre es aunar lo material con lo espiritual, actualizando los célebres arquetipos griegos de lo Bueno, lo Bello y lo Justo. Pensamos que se acerca mucho al ideal educativo ateniense: la Kalokagatia, que buscaba un hombre que cuidase las cosas materiales pero también las espirituales. Creemos además que poseemos capacidades inmensas en nuestro interior, que una sociedad excesivamente materialista embota con sus ideales de comodidad y seguridad, y que vendrán tiempos mejores.

Que así sea, por nuestro bien y el de esta mota de polvo que es la Tierra, que vaga por los espacios infinitos con una destructiva progenie.

Dice H.P.B. en relación a la raíz de los problemas que aquejan a la sociedad moderna y nos parece, más que profético, terriblemente actual:

Este estado de cosas [los males de la civilización] durará hasta que las intuiciones espirituales del hombre estén completamente despiertas, y esto no tendrá lugar hasta que no desechemos del todo nuestros groseros vestidos de materia; hasta que principiemos a actuar desde adentro, en lugar de seguir siempre los impulsos de afuera, impulsos producidos por nuestros sentidos físicos y por nuestro cuerpo egoísta y grosero. Hasta entonces los únicos paliativos para los males de la vida son la unión y la armonía, una Fraternidad in actu, y el Altruismo no únicamente de nombre.

La supresión de una sola causa mala, suprimirá no uno, sino muchos malos efectos.

Y si una Fraternidad, o aun varias Fraternidades, no pueden impedir que las naciones se degüellen mutuamente en ocasiones, sin embargo, la unidad de pensamientos y de acción y las investigaciones filosóficas en los misterios del ser, siempre impedirán a algunas personas, que tratan de comprender lo que para ellas ha sido hasta entonces un enigma, el crear causas adicionales de desdicha en un mundo tan lleno ya de mal y de dolor.

El conocimiento de Karma da la convicción de que si

la virtud en la miseria y el vicio triunfante, Hacen a la Humanidad atea;

es solamente porque la Humanidad ha cerrado siempre los ojos a la gran verdad de que el hombre es por sí su propio salvador, y su propio destructor. No es preciso acusar al Cielo y a los Dioses, al Destino y a la Providencia de la injusticia aparente que reina en la Humanidad. Pero tenga presente y repita el siguiente fragmento de sabiduría griega, que previene al hombre de abstenerse de acusar Aquello que

Justo, aunque misterioso, nos conduce infalible, Por caminos desconocidos de la falta al castigo;

y tales son ahora los caminos por los que avanzan las grandes naciones. Cada nación y pueblo de los arios occidentales, así como sus hermanos orientales de la Quinta Raza, ha tenido su Edad de Oro y su Edad de Hierro, su período de relativa irresponsabilidad, o su Edad Satya de pureza, y ahora varias de ellas han alcanzado su Edad de Hierro, el Kali Yuga, una edad ennegrecida de horrores.262

[…] Pero el error sólo tiene superficial potencia; porque la Naturaleza oculta circuye el globo entero en todos sentidos, sin excepción de un solo punto. Y sea por fenómenos o por “milagros”, por cebo de espíritu o por báculo episcopal, el Ocultismo triunfará antes de que nuestra era alcance el “triple septenario de Sahino (Saturno)” del ciclo occidental, en Europa; o sea antes de terminar el siglo XXI.263


Notas:

260 Blavatsky, H.P. La Doctrina Secreta, Tomo III, págs. 706-707.
261 Blavatsky, H.P. La Doctrina Secreta, Tomo III, págs. 717-718.
262 Blavatsky, H.P. La Doctrina Secreta, Tomo II, págs. 606-607.
263 Blavatsky, H.P. La Doctrina Secreta, Tomo V, pág. 36.


Continuará…


conocete-a-ti-mismo.jpg

No califiques de locura aquello de que has probado no saber nada.

TERTULIANO – Apología

Esto no es cosa de hoy ni de ayer, sino de todo tiempo.
Y nadie nos ha dicho todavía de dónde ni cómo viene.

SÓFOCLES

La creencia en lo sobrenatural se ha manifestado espontáneamente desde un principio en todos los pueblos de la raza humana. La incredulidad en lo sobrenatural conduce al materialismo, el materialismo a la sensualidad y la sensualidad a las catástrofes sociales entre cuyas convulsiones aprende el hombre otra vez a creer y orar.

GUIZOT

Si alguien no cree en estas cosas, guarde para sí su opinión y no contradiga a quienes por ellas se ve inclinado a la práctica de la virtud.

JOSEFO

prometeo.jpg

Weblog. Primera Edición:
Espacio Desarrollado y Editado en la ciudad de Tokio, Japón. 2006-2007

Weblog. Segunda Edición:
Desarrollado y Editado desde América del Sur. 2008-2009



Se informa, de que tanto los artículos, mensajes, así como el contenido de imágenes y videos distribuidos a través de la web, expresan las opiniones personales de los respectivos autores y, por tanto, su publicación no significa en absoluto que coincidan con el criterio de “vajarayana.wordpress.com”.
En razón a ello, declina toda responsabilidad derivada de las afirmaciones que puedan ser sostenidas por los autores de dichos artículos y su contenido, quienes deberán hacerse cargo, en su caso, de las mismas.

Se recuerda que este sitio se encuentra bajo una licencia ColorIURIS©. Para acceder al acuerdo de licencia, por favor, seguir el link adjunto.

coloriuris-rojo.png


Gran parte de las imágenes utilizadas en esta web, (a excepción de las incluidas en la sección de imágenes Flickr y de Fotologue) no son propiedad de “vajarayana.wordpress.com”, por lo que, si alguna de estas imágenes estuviera sujeta a derechos de autor, o a algún otro tipo de derecho que impida su publicación en esta web, una vez que la dirección de “vajarayana.wordpress.com” tenga conocimiento del hecho, procederá a la retirada inmediata de la imagen protegida por los derechos pertinentes, sin que ello pueda dar lugar a ninguna acción contra “vajarayana.wordpress.com” y/o de su editor, dado el carácter educativo y no comercial de este espacio.


Tokio, Japón. 2006


SostriX

Una respuesta to “* sobre <Vajra <Prometeo”

  1. Espero “Los Tiempos Mejores”.
    Mientras llegan, disfruto de “lo Bueno, lo Bello y lo Justo” en tanto pueda, siempre que nos permitan.
    En tanto pueda Sumar, como cuando paso por tu espacio.
    Un cariño Nuevo -por el Año que ya nació y crece-
    Viviana

Escribe un comentario