El libro de las “Estancias del Dzyan”: Una realidad
Escrito de: Mª Paz de Benito Alvarado
El libro de las “Estancias del Dzyan”: Una realidad
El año pasado [1990] se celebró en todo el mundo el 390 aniversario de la muerte de Giordano Bruno, figura histórica indiscutible. En su tiempo conocido en toda Europa como filósofo y científico, poeta y teólogo, fue quemado en la hoguera por no abjurar de sus ideas. Bruno formuló una visión global del mundo 400 años antes de que la ciencia volviera a descubrir el enorme valor de su obra. En especial a través de la mecánica cuántica ha sido posible comprender la exactitud de sus deducciones.
Sin embargo, el “fenómeno Bruno” sigue siendo entre ciertos grupos fanatizados un ejemplo claro de “herejía e influencia demoníaca”, tal y como lo pudimos comprobar en 1991 en diferentes ciudades austriacas: en nuestras acciones de recogida de firmas para dedicar una plaza pública a Giordano, varios paseantes nos hicieron saber que “si hoy existieran las hogueras, ellos le harían quemar de nuevo”.
Si bien estos casos son extremos, no se puede negar la reticencia de ciertos círculos de poderosa influencia pública, en teoría serios, para aceptar estos errores históricos y corregir la imagen de figuras hoy completamente rehabilitadas. Un coetáneo de Bruno puede servirnos también de ejemplo: el médico Paracelso, del que también en el año 92 se celebrará su aniversario.
Quizás fue su actuación más diplomática, lo que le valió no ser llevado también a la hoguera.
El caso de Helena Petrovna Blavatsky es un ejemplo más, quizás uno de los más dolorosos por tener lugar ya en nuestro tiempo, y seguir siendo una de las figuras más calumniadas en las páginas de tantos y tantos escritos. Ya Platón en su obra La República dijo que una calumnia pública representa un perjuicio más grave que el haber sido condenado a muerte por las propias ideas.
El 8 de Mayo de 1991 se cumplirán 100 años desde que H.P.B. (como era llamada por sus discípulos) abandonara su encarnación física. Desde hace un siglo se siguen escribiendo artículos, enciclopedias, libros y demás obras de consulta en los que únicamente se lee la versión tendenciosa (por otra parte siempre la misma, dando la sensación de que los unos plagian a los otros) que ofrecieron determinadas instituciones (1), contrarias a los postulados de Blavatsky. Con ello se demuestra una falta de investigación y seriedad científica sorprendente. Esas calumnias fueron ya en su tiempo rechazadas por medios legales, cosa que no se menciona generalmente.
La principal “piedra de escándalo” sin embargo fueron una serie de textos provenientes del Tíbet, que H.P.B. tradujo y utilizó como base para sus estudios comparativos de las religiones y doctrinas de la Filosofía Natural, así como para demostrar el origen común de una ciencia de carácter mistérico en los albores de la Humanidad. El problema se cifró en que H.P.B. no trajo de Oriente ningún pliego original y por lo tanto no se podía aceptar la existencia real de estos textos arcaicos.
Estos textos fueron descritos por H.P.B. en su obra “La Doctrina Secreta” en la sección(2) titulada “Los libros Secretos de Lam-Rim y Dzyan” de la siguiente manera (3): “El Libro del Dzyan derivado de la palabra sánscrita dhyân (meditación mística) (4) es el primer volumen de los Comentarios a los siete volúmenes secretos de Kiu-te, y un glosario de las obras accesibles públicamente del mismo título. En poder de los lamas gelugpas del Tíbet, en la biblioteca de cualquier monasterio, hay treinta y cinco volúmenes de Kiu-te para uso profano (exotérico); y también catorce libros de los comentarios y anotaciones sobre lo mismo, por los instructores iniciados. En rigor, aquellos treinta y cinco libros deberían titularse Versión Popular de la Doctrina Secreta, pues están llenos de mitos, velos y errores. Por otra parte, los catorce tomos de Comentarios con sus citas, anotaciones y un extenso glosario de términos ocultos, todo ello desarrollos de la pequeña obra esotérica titulada: Libro de la Sabiduría Secreta del Mundo, constituye un verdadero digesto de todas las ciencias ocultas…”
Si bien todo esto lo sabemos desde el fin del siglo pasado, la identidad de los libros públicos del Kiu-te ha constituido un enigma por largo tiempo, excepto quizás para unos pocos que, haciendo gala de un verdadero espíritu de búsqueda, se molestaron en investigar realmente las fuentes y pistas dadas por H.P.B. De ahí que se tachara a estos libros de puras invenciones fantásticas de H.P.B., y por consecuencia todo lo demás en su voluminosa obra “La Doctrina Secreta” .La gran mayoría de los especialistas de Occidente han negado la existencia de libros bajo este nombre. En cierta clase de literatura se puede leer incluso que los monjes tibetanos no conocen estos libros, pero esos autores, a nuestro parecer, o son poco serios, o bien han recogido sus informaciones de santones sin erudición suficiente, ya que simplemente el periodo de estudios en cualquier monasterio de monjes gelugpas dura 20 años (5).
Pero tras el análisis detallado de los datos que ella misma menciona en sus referencias, estos libros han podido ser finalmente identificados. Tal y como ella dijo, han sido encontrados en la biblioteca de cada monasterio gelugpa del Tíbet, así como en otros pertenecientes a diversas sectas, como por ejemplo los Kargyupda, Nyingmapa y Sakyapa (6). La constatación no deja lugar a dudas: se trata de obras realmente ocultas, que la más pura tradición tibetana y budista considera como las doctrinas secretas de Buddha por excelencia. Como veremos a lo largo de este trabajo, fue entre otras cosas la transcripción de los fonemas, es decir, la forma que utilizó o eligió H.P.B. para reflejar con el alfabeto occidental la fonética de los vocablos en lenguas tan antiguas, lo que impidió a lo largo de este tiempo poder identificar los mismos textos. Tenemos que hacer notar, sin embargo, que no fue H.P.B. la que se “inventó” estás transcripciones. Como veremos más abajo las tomó de otros viajeros anteriores a ella.
Personalidades tan reconocidas en el mundo de la investigación antropológica y en los estudios comparativos de las simbologías antiguas como Mircea Elíade aceptan los datos de H.P.B. y valoran sus estudios. Obras tan serias como la enciclopedia titulada “Arqueología en texto e imágenes” (Munich, 1975) aceptan las fuentes mencionadas en la Doctrina Secreta y las citan sin ningún género de reticencias. Veamos lo que se dice en el primer párrafo de la pág. 1 del 5º volumen de esta obra, bajo el título de “El surgimiento de la humanidad” (7).
“Tanto en tiempos históricos como prehistóricos existieron y existen diferentes ideas y teorías sobre el origen(o creación), así como sobre la antigüedad del universo, de la tierra y del hombre.
En el “Libro del Dzyan”, una compilación de las tesis quizá mas antiguas que nos sean conocidas, encontramos ya una cosmogonía madurada hasta el más mínimo detalle y una teoría de la evolución que se refiere no sólo a una, sino a cinco “humanidades”, las llamadas “razas”, que se desarrollaron cíclicamente. Estas tesis, de las que se piensa serían más antiguas que los Vedas y que posiblemente fuera religión extendida en todo el mundo prehistórico, se reflejan más tarde en la religión hindú, zoroastriana, islámica, judía y cristiana, si bien bajo una forma diferente y expresadas en un lenguaje cargado de imágenes mitólogicas.

Monje recitando los textos sagrados
Las “Estancias” (tesis o dogmas del Dzyan) postulan lo siguiente en relación al hombre:
1) Un origen poli genético
2) Diferentes formas de reproducción
3) Una evolución animal (por lo menos en lo referente a los mamíferos) que siguió a la de los hombres, en lugar de precederla, tal y como postula nuestra ciencia moderna.
Los períodos de tiempo para la evolución del hombre que se dan en las Estancias se remontan a muchos más millones de años atrás, en correlación a nuestras ideas actuales, y son tan inaceptables para la ciencia como la hipótesis de cinco humanidades (o “Razas Raíces”), cuando no la de que los animales hayan surgido después del hombre. Sin embargo es interesante el que se den, visto en detalle, una serie de parecidos sorprendentes entre algunas de esas tesis y las hipótesis de la biología moderna. (…)
P. Blavatsky, la primera comentadora de las estancias (las estancias fueron interpretadas de nuevo por el Dr. F. Hartmann a principios de siglo y en el año 1958 por el Dr. Viktor Eckert), escribió en 1888 al respecto: “Esto debe parecer al lector ridículamente absurdo. Sin embargo, está estrictamente en las líneas de la analogía evolucionaría, que la Ciencia percibe en el desarrollo de las especies animales vivientes. Primero la procreación semejante al Móneron, por “división propia”; después de unas cuantas etapas, la ovípara, como en el caso de los reptiles, a los que siguen los pájaros; después finalmente, los mamíferos con sus modos ovovivíparos de producir pequeñuelos…” (8).
En otro volumen de la misma enciclopedia escribe Philip Rawson (9):
“Tanto (William Batler) Yeats como (Hermann) Hesse fueron sobre todo influenciados por la obra de la teósofa rusa Helena Petrovna Blavatsky (1831-91), que anteriormente a ellos había propagado con gran ahínco una propia interpretación del pensamiento indo. El movimiento iniciado por ella jugó un papel importante tanto en la política de la India como en la vida cultural de Europa…”
Ya dentro de la voluminosa obra “La Doctrina Secreta” intentó dar H.P.B. dar al lector algunas pruebas de la existencia de estos libros. Así, por ejemplo cita al monje capuchino Orazio della Penna, misionero en el Tíbet de principios del siglo XVIII. En la sección ya citada de “La Doctrina Secreta” encontramos una nota a pie de página (10) con los siguientes datos:
“El monje italiano della Penna se mofa en sus Memorias (véase la obre Tíbet, por Markham, pág. 309 y ss.) de ciertas afirmaciones contenidas en los Libros de Kiu-te, y al efecto cita “la gran montaña de 160.000 leguas de altura” (una legua tibetana tiene 5 millas) en la cordillera de los Himalayas. Y dice el monje: “Según sus creencias, en el occidente del mundo hay un paraíso en donde un santo llamado Ho pahme que significa santo de esplendor e infinita luz. Este santo tiene varios discípulos, todos los cuales son Chang-chub”, esto es “espíritus que por su perfección no necesitan santidad y educan a los lamas renacidos ayudándoles a vivir”. De eso se infiere que los que della Penna llama Chang-chub, y cuyo verdadero nombre Yang-chhub ( presumiblemente considerados “muertos”) son ni más ni menos que boddhisatvas vivientes, conocidos algunos por “los hermanos” (Bhante)…”
El monje Orazio della Penna (11) extrajo pasajes de textos antiguos con la intención de demostrar con ello lo absurdo de esas doctrinas orientales. Esos datos fueron por otra parte comentados por el Chohan Lama en un artículo aparecido bajo el título de “Enseñanzas tibetanas” (12), antes de que sus informaciones fueran utilizadas para la nota citada de “La Doctrina Secreta” (13)en el párrafo anterior. Este artículo, que explicaba el significado de la gran montaña “de 160.000 leguas de altura”, indicaba que los mencionados datos estaban extraídos del Kanjur, una parte del Canon Budista Tibetano. De modo que existe una relación entre los libros Kiu-te y el Kanjur. Pero, ya que el Kanjur se compone, según sea la edición, de 100 o más capítulos extensísimos, esta información demostró ser insuficiente.
La citada nota de “La Doctrina Secreta”indica la fuente de estos datos, “la obra Tíbet, por Markham, pág. 309 y ss.”
De investigaciones posteriores resultó que no existía ningún libro con el título “Tíbet”, de ninguna persona llamada Markham. Pero sin embargo Sir Clemens Robert Markham, famoso geógrafo y viajero (1830-1916), había publicado un libro bajo el título “Narraciones de la Misión de George Bogle al Tíbet” y “El viaje de Thomas Manning a Lhasa” (14), que apareció en Londres en 1876, con una segunda edición en 1879. en este libro se encuentra efectivamente en la página 309 y ss. Un anexo que lleva el título “Breves explicaciones sobre el Reino del Tíbet”, escrito por della Penna en 1730. en la pág. 328 de este anexo se encuentra la historia de la gran montaña de 160.000 leguas, extraída de Kanjur (o bien: bKa-gyur, en transcripción fonética), y que él deletrea “K´hagiur” en la pág. 334 se lee la información sobre los libros de Kiu-te.

El Potala: Residencia del Dalai Lama en Tíbet
Della Penna escribe:
“Ese Shakia Thupba reestableció las leyes, de las que se dice que habían decaído, y de las que ahora se dice que están recopiladas en 106 volúmenes, en los que los discípulos de Shakia Thupba escribieron, después de su muerte, el contenido total de la enseñanza tal y como la habían oído de la boca de su maestro.
Estos libros se dividen en dos categorías de leyes. Una contiente 60 volumennes, llamadas Leyes de Dote, y otra categoría se compone de 38 volúmenes, llamados Khiute.”
Shakia Thupba, o más correctamente Sykya Thup-pa es naturalmente Gautama Buddha y sus leyes las del Kanjur. Es fácil notar que las dos categorías a las que se refiere della Penna, Dote y Khiute, son respectivamente el mDo-sde y el rGud-sde, es decir: la parte (sde) de los Sutras (mDo) y la del Tantra (rGud) de la palabra del Buddha, o sea del Kanjur.
El número de volúmenes mencionados por della Penna hemos de considerarlo como poco fiable, pues (dicho aparte: ¡69 y 38 no suman 106!) en las enumeraciones de della Penna existen otras varias discrepancias (por ej. dice en otro lugar que los volúmenes del Khiute son 36, etc.). El número real de volúmenes de cada una de las categorías, que se encuentran en las bien conocidas ediciones del Kanjur, se resumen en la siguiente tabla:
“La Doctrina Secreta” habla de 7 textos (folios) secretos del Kiu-te, así como de 14 volúmenes de comentarios a los mismos, de los cuales el primero es “Libros del Dzyan”. Hay motivos para creer según dice David Reigle que citas provenientes de esos 14 Volúmenes Secretos de Comentarios se pueden leer también en determinados comentarios accesibles, que se encontraron en el Tanjur (transcripción moderna: bsTan-gjur, también Bstan-hgyur), otra de las más importantes compilaciones de partes del Canon Buddhista Tibetano.
Una tradición muy extendida habla de versiones originales de los libros Kiu-te. Esta tradición fue ya incluso anotada en el siglo XIV por Budon (Bu-ston, 1290-1364) en su “Historia del Buddhismo” (Chos-´byun) y más tarde recordada en los comentarios al Kiu-te (rGyud-sde) por él mismo. Aunque estas versiones originales no pueden ser encontradas entre los textos conocidos en India y Tíbet, sí se pueden contar entre los existentes en lugares como Sambhala, etc. Determinados sabios, como Aryasanga, habrían tenido acceso a estos textos y algunos de ellos escribieron comentarios en los que citan esos libros. Un ejemplo de ello son las citas contenidas en la única obra conocida del Bodhisatva Vajragarbha. El Dr. L. Snellgrove observa:
“Los pasajes, que él realmente cita, no provienen de ningún Tantra normal; son siempre explicativos y dogmáticos, y él se refiere con frecuencia a esa obra cuando busca un significado figurativo del pasaje”.
No provienen de “ningún Tantra normal” porque éstos no son generalmente explicativos. Es característico teniendo en cuenta las aseveraciones de H.P.B. en “La Doctrina Secreta” el que los 14 Volúmenes Secretos sean Comentarios y Anotaciones del Kiu-te, así como que contengan un glosario sobre volúmenes profanos del mismo nombre. Tal y como el Bodhisattva Vajragarbha constata en su comentario:
“De la manera en que se enseña la versión abreviada sólo se puede entender el significado obvio (neyartha); el verdadero significado (nitartha) se enseña a través del Mula Tantra.”
Está claro que las versiones abreviadas de los libros Kiu-te de que disponemos actualmente son obras esotéricas, y que determinados comentarios existentes explican correctamente su significado.
Simplemente el hecho de que los manuscritos originales de todos los escritos de H.P. Blavatsky se conserven en el British Museum, en una cámara hermética extraordinariamente acondicionada con todos los adelantos técnicos, a la que sólo se tiene acceso con un permiso especial, nos hace pensar que sus obras son consideradas de verdadera importancia. En esta última década han venido apareciendo estudios realmente exhaustivos basados en estos libros, como por ejemplo “El hombre como medida de todas las cosas: Comentarios sobre las Estancias del Dzyan” por Sri Krishna Prem y Sri Madhava Hashish, publicado por la editorial francesa Rocher, en el año 1980.
La misma H.P.B. parece prever en sus obras este desarrollo. Así leemos por ejemplo:
“Y si Troya fue negada y considerada como un mito; la existencia de Herculano y de Pompeya declaradas ficción; si se han reído de los viajes de Marco Polo y los han llamado fábulas, tan absurdas como los cuentos del Barón Münchhausen, ¿por qué había de ser mejor tratada la escritora de Isis sin Velo y de La Doctrina Secreta? (…)”
“Ningún incrédulo que considere como una sofisticación La Doctrina Secreta está obligado, ni se le pide, que dé crédito a nuestras afirmaciones, las cuales han sido ya proclamadas como tal por cierto periodista americano muy hábil, aún antes de que la obra entrase en prensa.”
“Tampoco, después de todo, es necesario que nadie crea en las Ciencias Ocultas y en las Enseñanzas Antiguas, antes de que sepa algo de su propia Alma o crea siquiera en ella. Ninguna gran verdad ha sido jamás aceptada a priori, y generalmente ha transcurrido un siglo o dos antes de que haya empezado a vislumbrarse en la conciencia humana como una verdad posible (…). Las verdades de hoy son las falsedades y errores de ayer, y viceversa. Sólo en el siglo XX será cuando algunas partes, si no el todo de la obra presente, serán vindicadas.”
Lo demostrado en este trabajo parece haber sido pensado ya hace un siglo, como lo demuestran las siguientes palabras en otra parte de “La Doctrina Secreta”:
“A la verdad, lo que se da a luz en estos volúmenes, ha sido entresacado así de enseñanzas orales como escritas. Esta presentación primera de las doctrinas esotéricas está basada sobre Estancias que constituyen los anales de un pueblo que la etnología desconoce. Están escritas aquellas, según se afirma, en una lengua que se halla ausente del catálogo de los lenguajes y dialectos que conoce la filología; se asegura que han surgido de una fuente que la ciencia repudia: esto es, el Ocultismo; y finalmente son ofrecidas al público por el intermedio de una persona desacreditada sin cesar ante el mundo por todos cuantos odian las verdades venidas a deshora, o por los que tienen alguna preocupación particular que defender. Así es que el repudio de estas enseñanzas es cosa de esperarse, y aún debe esperarse de antemano. Ninguno de los que se llaman a sí mismos eruditos en cualquiera de las ramas de la ciencia exacta, se permitirá mirar estas enseñanzas seriamente. Durante este sigo (el XIX) serán escarnecidas y rechazadas a priori; pero en este siglo únicamente, porque en el siglo XX de nuestra Era, comenzarán a conocer los eruditos que la Doctrina Secreta no ha sido ni inventada ni exagerada, sino por el contrario, tan sólo bosquejada; y finalmente, que sus enseñanzas son anteriores a los Vedas. No es esto una pretensión de profetizar, sino la sencilla afirmación fundada en el conocimiento de los hechos. En cada siglo tiene lugar una tentativa para demostrar al mundo que el Ocultismo no es una superstición vana. Una vez que la puerta quede algo entreabierta, se ira abriendo más y más en los siglos sucesivos. Los tiempos son a propósito para conocimientos más serios que los hasta la fecha permitidos, si bien tienen todavía que ser muy limitados.”

Banderas para las plegarias al viento en las cercanías de Lhasa
En otro pasaje leemos:
“…cuando llegue el tiempo para el impulso del siglo XX… (se) encontrará una gran comunidad unida de hombres que estarán preparados para dar la bienvenida a los nuevos portadores de las antorchas de la verdad…(este próximo impulso) Encontrará la mente del hombre capacitada para recibir su mensaje, y una forma de expresión apropiada, en la cual él podrá vestir la nueva verdad que viene a traer , así como una Organización que esperará su llegada y que podrá barrer los obstáculos y dificultades puramente materiales y mecánicos de su camino. Calcúlese cuánto podrá alcanzar aquél, a quien le hayan sido dadas tan favorables posibilidades…”
Lo que posiblemente se completa con las siguientes palabras extraídas así mismo de diferentes pasajes de La Doctrina Secreta:
“…el ocultismo triunfará antes de que nuestra era alcance el “triple septenario de Shani (Saturno)” del ciclo occidental, en Europa; o sea antes de terminar el siglo XXI”.
“Verdaderamente, el barbecho del remoto pasado no está muerto; tan sólo reposa. El esqueleto de los sagrados robles druídicos aún puede retoñar de sus ramas secas y renacer a nueva vida, como brotó «hermosa cosecha» del puñado de trigo hallado en el sarcófago de una momia cuatrimilenaria. ¿Y por qué no? La verdad es mucho más extraordinaria que la ficción. Cualquier día puede vindicarse inopinadamente y humillar la arrogante presunción de nuestra época, probando que la Fraternidad Secreta no se extinguió con los filaleteos de la última escuela ecléctica; que todavía florece la Gnosis en la tierra, y que son muchos sus discípulos, aunque permanezcan ignorados. Todo esto puede llevarlo a cabo uno o varios de los Grandes Maestros que visitan Europa, poniendo en evidencia a su vez a los presuntuosos difamadores y detractores de la Magia.”
“Entre los mandamientos de Tsong Kha-pa hay uno que ordena a los arhats hacer un esfuerzo cada siglo, en cierto periodo del ciclo, para iluminar al mundo, incluso a los “bárbaros blancos”. Hasta hoy ninguna de tales tentativas ha tenido buen éxito. Los fracasos sucedieron a los fracasos. ¿Trataremos de explicarlo a la luz de cierta profecía? Dícese que hasta que Pban-chhen-rinpochhe (la gran joya de la Sabiduría) consienta renacer en el país de los P´helings (occidentales) como conquistador espiritual (Chom-denda) y disipe los errores y la ignorancia de los tiempos, de poco servirá el intento de extirpar los prejuicios de los habitantes de P´helingpa (Europa), porque los hijos de ésta no escucharán a nadie.
Otra profecía declara que la Doctrina Secreta se conservará en toda su pureza en Bhod-yul (Tíbet) sólo mientras los extranjeros no invadan el país. Las mismas visitas de los europeos, aunque amistosas, serían mortales para los tibetanos. Este es el verdadero motivo del exclusivismo del Tíbet.”
Sólo queda preguntarnos si esos esfuerzos e impulsos podrán despertar definitivamente el sentido de la responsabilidad, que el Occidente ha contraído automáticamente al hacerse depositario de tantos y tantos textos rescatados del Oriente, tras las terribles invasiones de los últimos tiempos.
¡Dios lo quiera!
Mª Paz de Benito Alvarado
Lama peregrino caminando junto a las “ruedas de las oraciones”
Información ofrecida por la Asociación Cultural Nueva Acrópolis – Málaga

NOTAS:
(1)
“En sus libros había exaltado la validez de las antiguas Iniciaciones Mistéricas de todos los pueblos, pero combatía ferozmente sus deformaciones y sus cleros, desde los hindúes hasta los cristianos y judíos, a la vez que ridiculizaba la ciencia materialista y el positivismo ateo, tanto como el entonces muy de moda Espiritismo. Si sumamos a esto el hecho de que H.P.B. carecía de lo que hoy llamaríamos “don de relaciones publicas”, que se había enfrentado a la Masonería, y que despreciaba defenderse ante cualquier ataque de manera racional y accesible veremos que tenia en su contra muy poderosos enemigos (…) La Sociedad de Estudios Psíquicos de Londres y mas tarde René Guenon lograron pulverizar su imagen y afirmaban, entre otras cosas, que el libro de Dzyan no existía…”
(Profesor Jorge A. Livraga, articulo aparecido en 1979: “Las Estancias del Dzyan existen”)
(2)
Sección XLVII del volumen VI de la edición española. Por lo demás, la mayoría de las citas de esta obra se acortaran en las próximas notas con las siglas: D. S.
(3)
Los caracteres en negrita reflejan aquellas partes o palabras en el texto que no se encuentran publicado en el volumen V y VI de la edición española de la D. S. y que fueron compilados por la Dra. Annie Bessant partiendo de manuscritos y apuntes dejados por H. P .B., y por lo tanto publicados post mortem. El texto que se emplea ahora es el de los manuscritos originales que la Dra. A. Bessant utilizo para su compilación, recuperados por el Sr. Boris Zirkoff y publicados en el año 1985 ( The Theosophical Publishing House, Wheaton, Illinois, USA, en colaboración con las sociedades de Madras y Londres) bajo el titulo “ Collected Writings”. (Véase Bibliografía)
(4)
David Reigle, autor del libro “The books of Kiute or the tibeten buddhist Tantras…” en la pagina 46 y sub siguientes (ss.) hace un exhaustivo análisis de la palabra Dzyan, proveniente de “dyhan”, con toda clase de pruebas. Esto es importante porque otro de los reproches hechos a H. P. B. fue que esta palabra no existía en ningún texto.
(5)
Ibid, Paginas 24-40. En este pasaje se trata de una detallada exposición del programa de estudios en los monasterios, tanto de los monjes y sus pruebas, como de las materias esotéricas que se tratan dentro de las escuelas de misterios tibetanas, dando las fuentes pertinentes.
(6)
Ver descripción de estas en la D. S. vol. VI, Pág. 62 David Reigle (Ibid) constata estos datos, dando ejemplos.
(7)
Este V vol. De los XX que contiene la obra tiene por autor al Dr. Jhon Waechter, docente en el Instituto de Arqueología y Prehistoria en la Universidad de Londres, junto con el asesoramiento científico de Jhon Boardman (catedrático extraordinario de arqueología clásica en la Universidad de Oxford), Basil Gray (antiguo director de la sección oriental del British Museum en Londres) y David Oates (Catedrático de Arqueología de Asia Occidental en la Universidad de Londres). El prologo fue escrito por el Dr. En Filosofía Wolfgang Brunbauer, del cual extractamos estas palabras. Véase la Bibliografía anexa.
(8)
D. S. vol. III, Pág. 169 de la edición española.
(9)
“India and Southest Asia” (1975) by Elsevier Publishing Proyect S.A. Lausanne; P.S. Rawson (curador del Museo de Arte Oriental de la Universidad de Dirham, Tutor del Royal Collage of Art, entre otros).
(10)
Pág. 53, vol. VI de la D. S.
(11)
Fra Francesco Orazio della Penna: Misionero italiano, nacido en 1680 en Macerata, muerto en el Patán, Nepal, el 20 de julio de 1747. Entro tempranamente en la orden de los capuchinos. Nombrado en 1719 cabeza de la misión para convertir al Tibet. Junto con otros doce monjes se dirigió a Lhasa. Tras varios anos de trabajo allí, la misión se vio reducida a tres monjes. Volvió a Roma en 1735. Pidió y obtuvo nuevos hermanos, emprendiendo el retorno con ellos en 1738. Llego al Tibet en 1741, llevando consigo cartas de recomendación. La Congregación de Propaganda (del Vaticano) publico en Roma en el ano 1742 los siguientes Informes basados en sus datos: “Relazione del principio e estato presente Della missione del regno del gran Tibet…”. Este informe fue publicado en francés con comentarios de Klaproth en el Nouveau Journal Asiatique, Paris 1835.
(12)
Publicado más tarde en la Revista Lucifer, Vol. VX, NJ 85 y 86.
(13)
“Collected Writings”, Vol. VI Pág. 94. (Véase bibliografía al final de este artículo)
(14)
Orig. “Narratives of the Mission of George Bogle to Tibet, The Journey of Thomas Manning to Lhasa”.
(15)
El Kanjur (en las transcripciones: bKa”gyur, y otras muchas variaciones) es calificado actualmente como “la Biblia tibetana”, y así lo leemos en muchos libros actuales de especialistas o viajeros.
(16)
Estas y otras muchas clasificaciones de los textos del Kangyur y el Tangyur se encuentran en la obra citada de David Reigle.
(17)
La mayoría de los datos que se aportan en los siguientes párrafos están extraídos de la magnifica obra de este autor (ver bibliografía), en la que el investigador interesado puede encontrar una enorme cantidad de datos, así como una exhaustiva bibliografía (incluidos microfilms, material sonoro y registros de bibliotecas indias, chinas, nepalesas, butanesas y tibetanas), clasificación de los textos sánscritos y tibetanos, etc. Se trata de un intensivo trabajo, una de cuyas partes mas interesantes trata de los “programas de estudio” en los monasterios, así como en el marco de las iniciaciones tradicionales del Budhismo Tibetano, aportando para cada información toda clase de fuentes fidedignas y constatables. A lo largo de toda la obra un paralelo exacto con las aseveraciones de H. P. B. referentes a estos temas y demuestra su exactitud.
(18)
“History of Budhismo (Choshbyung) by Buston”, II parte, traducido por E. Obermiller, Heidelberg, 1932, páginas 170-171.
(19)
“The Hevajra Tantra: A Critical Study”. I parte, por D.L. Snellgrove, Londres, 1959, página 17.
(20)
“Sckoddesatika of napada (Naropa)”, editado por Mario E. Carelli, Baroda. 1941.
(21)
“En Julio de 1888, cuando los manuscritos de esta obra no habían aun abandonado mi mesa de trabajo, y la Doctrina Secreta era absolutamente desconocida para el mundo, ya era denunciada como siendo no mas que el producto de mi cerebro. He aquí los términos lisonjeros en el que Evening Telegraph (de América) se refirió a esta obra, aun no publicada entonces, en sus edición del 30 de junio de 1888: “Entre los libros fascinadores para leer en julio figura el nuevo libro de Mad. Blavatsky sobre Teosofía… (!) La Doctrina Secreta…Pero porque puede ella remontarse al pasado de la ignorancia brahamanica…(!?) no es esto prueba de que todo de lo que dice sea verdad”.
Y una vez dictado el preconcebido veredicto sobre la errónea noción de que mi libro estaba publicado, y que el revistero lo había leído nada de lo cual era ni podía ser cierto, ahora que realmente se ha publicado, la critica tendrá que sostener su primera declaración, sea o no correcta, y saldrá probablemente del paso con una critica mas dura que nunca”. (Nota original de H. P. B., Doctrina Secreta, volumen III, página 421 de la edición española)
(22)
En el caso de Giordano Bruno podemos decir que han pasado ¡ más de 400 años!
(23)
Ibid., vol. III, página 421.
(24)
Pero, como hemos visto al principio de este articulo, hoy ya sabemos por lo menos aceptar que existió “una religión generalmente extendida entre los pueblos de la prehistoria”.
(25)
La filologia del siglo XIX.
(26)
H.P.B. sabia que el siglo XIX estaba “retrasado” todavía con respecto al producto de sus escritos.
(27)
¡Vease la cita del Dr. W. Brunbauer en este mismo trabajo!
(28)
Doctrina Secreta, vol. I, página 61 de la edición española.
(29)
H. P. B., “La Clave de la Teosofía”, palabras finales.
(30)
D. S., vol. V, página 39.
(31)
Ibid., vol. V, página 39 y ss.
(32)
Ibid., vol. VI. Página 60.
BIBLIOGRAFIA CONSULTADA:
H.P.Blavatsky: La Doctrina Secreta, Editorial Kier, Buenos Aires 1974.
Archeologie in Word und Bild, enciclopedia de 20 vol. aparecida en Lektüre Verlag, Munich 1975. Traducida del inglés. Diferentes autores.
David Reigle: The Books of Kiute or Tibetan Buddhist Tantras: A Preleminary Analysis, Wizards Booksshelf, San Diego 1983.
Boris Zirkoff (compilador): H.P. Blavatsky Collected Writings, 1985 in The Theosophical Publishing House, Weathon, Illinois, USA, en colaboración con las sociedades de Madrás y Londres.
H. P. Blavatsky: The Book of Dzyan, 1979, Concord Grove Press, Santa Barbara, California.
H. P. Blavatsky: Two Books of the Stanzas of Dzyan. The Teosophical Publishing House, Adyar 1981.
H. P. Blavatsky: La Voz del Silencio, Editorial Kier, Buenos Aires 1974.
Edición del Kanjur
Chone (Cone)
Derge (sDedge)
Lhasa (Lhasa)
Narthang (sNarthan)
Peking
Manuscrito del Palacio Tog
Categoría mDosde (DOTE)
83 vol.
76 vol.
78 vol.
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81 vol.
91 vol.
Categoría rGudsde (Kiute)
25 vol.
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25 vol.
18 vol.

Detalle de un picaporte (de puerta) a la entrada de un templo
Enseñanzas del Maestro
Mabel Collins
LA JORNADA
Permanecía en pie el Maestro sobre una gran cornisa de roca que se extendía a lo lejos sobre un precipicio que parecía tener muchas millas de profundidad. Con su faz iluminada por los primeros rayos del día naciente que se lanzaban por entre las cumbres, y con las manos cruzadas tras de sí, esperaba en silencio la llegada del discípulo a quien había llamado.
Un Hermano tendido sobre el césped y no apartado de la plataforma natural sobre la que permanecía, bondadosamente ponía en tela de juicio la posibilidad de un viaje tan largo para un estudiante tan débil; pero el Maestro esperaba atravesando la distancia con su mirada penetrante.
Sus ojos permanecían intensamente fijos ante él sin dirigirlos ni a la derecha ni a la izquierda, y cuando al través del azur remoto de las nubes vio aproximarse al alma que con su voluntad hacia sí mismo habla proyectado, transmitió su pensamiento a su Hermano, que reconoció instantáneamente al visitante que se aproximaba. El Alma, cuya velocidad a cada momento aumentaba, en un abrir y cerrar de ojos hallase en presencia del Maestro; ante él postrada, pudo articular tan sólo:
“¡Maestro, Maestro!”.
El contacto de aquella mano pura calmó las emociones terribles del recién venido, que en actitud suplicante esperaba las órdenes de su Maestro amado. “Levántate, hijo mío”, pronunciaron los labios del Maestro; y una vez obedecido, continuó:
“Tus progresos se hallan detenidos por tu indiferencia al deber. No puede tener lugar relación alguna entre nosotros, a menos que desencarnes tus deseos y espiritualices cada uno de tus pensamientos. Encierra a éstos cuando andan vagabundos, y vive para, enseñar las lecciones con tanta frecuencia inculcadas en tu mente superior. Ayuda a tus semejantes para que comprendan mejor las posibilidades del Mismo interno y viviente.
“Por medio de las leyes conocidas de la atracción y de la repulsión, ilústrales acerca de la imposibilidad de una vida elevada sobre la tierra nadie más que para las almas puras. Entre naturalezas puras e impuras no puede existir comunidad mutua de pensamiento alguna, y la única posibilidad de progreso consiste en despojarse de las últimas, envolviendo al mismo real con la capa de pensamientos nobles. Enseña que es la materia lo que es ilusorio, que la vida es tan sólo una visión transitoria, vanidades terrenas que ciegan los ojos del mundo.
Procura hablar de éstas cosas secretas al humilde y al agobiado, que con frecuencia se hallan dotados con una sabiduría que no se encuentra entre las otras y opuestas clases. Diles a ellos que el Espíritu posee aquí una existencia real, aquí sumido en la materia, que pone en ejercicio la filantropía absoluta, la bondad divina, el supremo sacrificio de uno mismo; que no conoce el poder que posee. Vuelve a tu deber con nuevas fuerzas.
Permite a la luz del sol que brota ahora sobre los montes y colinas del Himavat que radie al través de tu espíritu transparente. Bebe el rocío de la mañana, y aliméntate con la miel de sabiduría que fluye sobre tu Alma hambrienta. Así adquirirás fuerzas para luchar en el terreno de la acción, en donde por tu debilidad te ves obligado a trabajar. Así es cómo escaparás del mismo, y encontrarás en las montañas el reposo y la intuición por los que anhelas”.
El Hermano cuya forma había permanecido en actitud de reposo sobre el césped, aproximase, y mirando fijamente al discípulo arrobado de delicia y de gratitud, dijo con voz más fuerte que su amado Maestro:
“En el país en el cual permanece tu cuerpo seguro de una intrusión que originaría tu absoluta separación del mismo, un gran conflicto está a punto de comenzar. Todos los preparativos preliminares han sido ya hechos. Un pueblo libertado de muchas cadenas, hundiéndose en el materialismo rápidamente, sólo reconocido en absoluto cuando algún impulso generoso mueve a los individuos que le constituyen, tiene que levantarse o caer con la conclusión de este ciclo.
A un niño tal como tú le es revelado un hecho no percibido por sus inteligencias superiores. ¡Vuelve allí a trabajar!. Obedece al impulso de derribar cada una de las barreras, pasa por encima de los subterfugios, buenos únicamente para la personalidad, y lánzate al sendero escabroso solitario y solo. Cuando llegue el tiempo de la mayor necesidad, nosotros te daremos fuerzas y mandaremos al que consuela, a aquellos a quienes Karma conduce a batirse en el mismo campo.
La fuerza sostenedora de nuestra Fraternidad te será comunicada durante tanto tiempo como el combate se libre por la raza; el vencido será sacado de su situación miserable, y ofrecida será la Luz del Logos a cada uno de los que vagan en la noche de la tierra, en la vida sin brújula ni piloto”.
Entonces reinó el silencio.
El maestro amado, tocando la cabeza levantada del que hablaba, dijo con acento suave: “Vete ahora. Si me amas guarda estos mandamientos”.
LAS LECCIONES
El sendero de la Sabiduría es el sendero del deber. No constituyen caminos separados como muchos erróneamente suponen. No logran los hombres asociar la sabiduría con el deber, antes los consideran como dos cosas aparte. El discípulo verifica la acción (deber), y haciéndolo así, encuentra sabiduría.
En cada encarnación, no tienen lugar más que un nacimiento, una vida, una muerte. Es una locura el duplicarlos gracias a persistentes quejas por el pasado, por cobardía presente o por miedo del futuro. El tiempo no existe; es el ahora de la eternidad lo que el hombre toma equivocadamente por el pasado, por el presente y por el futuro.
El forjar cadenas terrenales constituye la ocupación del indiferente; el terrible deber de desatarlas por medio de las angustias del corazón, es también ocupación suya. Ambas cosas son sacrificios propios de la locura.
Así como la conciencia mortal es interna, así lo es también la evidencia de la omnipotencia del espíritu. El alma del hombre es una prueba tangible, para sus sentidos corporales, de que él es inmortal. La existencia del alma no es susceptible de prueba más que en su propio plano.
Cede algo siempre que se trate de hacer favor al débil. El que se muere de hambre debe tener alimento a propósito para las limitaciones del sistema irritado; pero tú mantente firme en tu propio puesto de deber.
Libértate de las malas acciones por medio de las buenas. El hombre acostumbrado a las acciones, no puede convertirse de repente en un Muni; debe trabajar sus cualidades que le impulsan a la acción, y así las transforma él en energías más elevadas.
La Meditación es tan sólo un nombre para el extraviado; la palabra no es comprendida hasta que el espíritu hambriento la traduce.
Combate a la fuerza desconocida de tu interior: es el mal. El bien que existe en ti se halla escrito fuera, y es aparente.
Pregunta al extraño cuál es el camino terreno que tú buscas, pero pide a tu Mismo Superior la antorcha que te iluminará durante tu viaje. En el silencio de la existencia propia de uno mismo arde la luz de la voluntad y de la aspiración. Ningún viento puede apagarla, ni puede fundirla calor alguno. La llama es la cualidad del Espíritu, es pura, y su temperatura es constante.
No existe vacilación alguna en la mente del iniciado. El conocimiento a medias es el tropiezo del estudiante.
No corras sin objeto de un lado para otro, diciendo: aquí, allí, está la luz: aquí, allí, está la verdad. La luz que ilumina, Atma, es encendida en las cumbres de las montañas. En el símbolo de la verdad divina.
Espera la inspiración por la mañana, la dirección al mediodía, y por la tarde, la comprensión plena del camino que has recorrido.
La naturaleza más elevada del hombre es invisible, o más bien lo es el Principio Divino. El alma humana individual es universal; una justa comprensión de aquello en que consiste la diferencia y de aquello en que consiste la identidad entre los principios 6º y 7º en el hombre, librará al individuo de muchas confusiones y de conceptos falsos.
Existe una filiación real, así como también una conexión oculta, entre los siete principios en el hombre y las siete clases de minerales que se hallan bajo la tierra. Existen verdades relacionadas con las propiedades de estos últimos que puede descubrir el hombre, aprendiendo la constitución de su propia naturaleza séptuple.
La ley de los principios encarnados está en armonía con los imanes. ¿No es esto también cierto, en lo referente a la naturaleza superior?. Por medio de un corazón puro y de un desarrollo debido de la voluntad, es como llamamos la atención del Mahatma. Desde su altura, él contempla los valles, y comunica a aquel que lucha las facultades que debe recibir.
La agitación que procede de las cualidades mortales, afecta al cuerpo físico únicamente; su intranquilidad profunda, no es sentida por Atma, porque Atma es Espíritu, pura bienaventuranza. Pero el océano de materia, que incluye al alma, siente estas oleadas de perturbación, y así es el alma engañada, imaginando ignorantemente que el espíritu es afectado. Aprende a conocer la distinción y a cerciorarte de que el espíritu permanece eternamente imperturbable.
La vida es un compromiso; apresúrate a librarte de la deuda contraída en una existencia anterior, y líbrate de esta influencia abrumadora en esta esfera.
Cuando vuelvas a entrar de nuevo en el mundo de los mortales, procura hacerlo sin los tres obstáculos para la iluminación: el miedo, la pasión y el egoísmo.
El hombre que ha vencido estos tres obstáculos, ha cruzado ya a medias el mar de los renacimientos.
Carne para el que no piensa, vino para el débil, pero devoción para aquel que ha vencido los apetitos.
El ser señor de sí mismo, es carecer del sentimiento del yo, es una condición de tranquilidad perfecta.
No olvides esta lección, a saber: que cada cual se halla colocado en este mundo de modo que manifieste sus peores cualidades. El objeto de esta vida es reforzar los puntos débiles del hombre espiritual, por lo que todos son vistos de un modo desventajoso.
Un niño puede dar una lección de dulzura; hace tan poco tiempo que ha llegado de su región previa de vida, que discurre con aires de extranjero en un país desconocido, y como uno que necesita de un guía.
La Caridad es la cualidad divina. Sea lo que fuere lo que se haya ya adquirido, lo que resta al espíritu por adquirir en su obra con la naturaleza inferior, es un corazón contrito.
II
Empezaba a cerrar la noche, y el Maestro se paseaba a orillas del río. En el instante en que su señal fue reconocida, se detuvo. Apareció uno a su lado, a manera de un niño, casi pegado a sus vestiduras. El Maestro le dijo:
“Cuando hayas obtenido el dominio sobre los sentidos, ya no vacilarán tus pasos, ni será tu vuelo inseguro. Realiza a Atma, a lo Divino en tu interior.
¡Realízalo!” repitió; y levantando entonces lentamente su mano, aumentó la estatura del niño hasta que se manifestaron las proporciones de un hombre.
Esta forma únicamente podía contener al alma en plena expansión. El alma libre de trabas percibe un mundo en el cual, en cada una de sus pulsaciones y en cada una de sus facultades, reina la armonía absoluta. Esto es divino. Ésta es la condición verdadera del hombre a la cual los Mahatmas han llegado por completo; pero a la cual todo el mundo es heredero.
El Mahatma enseña con el pensamiento inexpresado, pero formulado en su propia mente y lanzado por súbito poder a las vuestras. Llama con fuerza resonante a la casa en la cual se halla el espíritu prisionero. Presa de una gran agonía, el discípulo gritó:
“¡Maestro!, ¡Maestro!, sácame de este estado con tu gran poder!”. Le Contestó el maestro: “Haz que se rompan por medio de la concentración de la energía espiritual los lazos que te mantienen sujeto”.
No hay pluma capaz de describir la fuerza de pensamiento del Maestro. Por un instante pareció posible; un miedo mortal para hacer el esfuerzo, causó un momento de duda, y pasó el momento supremo. Tristemente contempló el Maestro a su discípulo, lleno de angustia, y volvió a quedarse solo.
El discípulo había vuelto otra vez atrás a luchar de nuevo, a cumplir con su deber, aunque fuera necesario sufrir la muerte.
LA LECCIÓN
El discípulo va al Maestro sin condiciones. Va, pero para no volver.
Para él son dispersadas las ilusiones de la materia, y desde entonces en adelante es un extranjero en el mundo de las acciones, aun cuando deba permanecer en él de nuevo.
Flamígero es el crisol de la prueba, y grande es el peligro en cuanto ha alcanzado el neófito los “estados de excitación”. A cada uno de los pasos que da, le aguardan en acecho los enemigos del espíritu, para destruir su soberanía y rechazarle otra vez al plano de la materia. Estos enemigos viven en la materia, y están persuadidos de que su existencia permanece confinada a ella; de aquí su decisión a mantener la materia apartada del conocimiento del espíritu. Su seguridad depende de las tinieblas y del pecado, pues son hijos de estas condiciones, y cesarán de existir cuando la lámpara que arde en el interior lance su luz sobre el mundo.
Las tentaciones obstruyen el camino de aquellos que piden mucho, sin merecer ni tan siquiera un poco. Tan pronto como el estudiante se pone en contacto con lo oculto, se encuentra en el umbral con los demonios que por el mismo vagan; los demonios de la concupiscencia, de la inconstancia, de la suspicacia y de la cobardía.
Debe el estudiante encontrar en sus propias intuiciones todas las pruebas necesarias para demostrar la existencia de los Maestros de Sabiduría en esta tierra. Tras del biombo de los sentidos reposa el alma del hombre, factor insondable del universo, tan desconocido para su poseedor como para los que le observan. Es la intuición su único medio de comunicación, y el lenguaje de la misma es comprendido únicamente por aquel que posee los conocimientos arcanos u ocultismo.
En cuanto el Maestro ha iniciado a su discípulo, pone el sello del misterio sobre sus labios, y aun los cierra para evitar el peligro de la debilidad o de la indiscreción.
Es el sentimiento del aislamiento personal el que es causa de la muerte; la genuina filantropía pone al individuo en relación con el Espíritu Divino, y le concede así la vida eterna. Siendo el Espíritu Divino omnipenetrante, todos aquellos que por sí mismos se han puesto en relación con él se encuentran necesariamente relacionados con otras entidades que gozan de las mismas relaciones. De aquí el que los Mahatmas permanezcan en relación magnética y constante con todos aquellos que han logrado libertarse de la naturaleza animal inferior. Por este medio es cómo los Mahatmas tienen que ser conocidos ante todo.
Hasta que el Maestro te diga que vayas a Él, permanece con la humanidad, y trabaja del modo más altruístico en pro de su progreso y adelanto. Esto solamente puede ser causa de la satisfacción verdadera.
¿Qué es un Mahatma?. ¿Es su cuerpo físico?. No: pues tiene que perecer más o menos pronto; si bien puede ser conservado durante un período de tiempo que para nosotros resulta larguísimo. Un Mahatma es uno que vive en Su individualidad más elevada. Y para conocerle a Él verdaderamente, debe serlo por medio de la individualidad en la cual El permanece.
El saber aumenta en proporción del uso que hacemos del mismo; cuanto más enseñamos, tanto más aprendemos. Por lo tanto, busca la Verdad con la fe de un niño y con la voluntad de un Iniciado, da parte de la que tú posees a aquel que no posee la necesaria para su consuelo durante la jornada. Un mero susurro del misterio divino que llegue a los oídos de un caminante exhausto, borra en ti las manchas de muchas malas acciones cometidas durante tus emigraciones al través de la materia. Jamás la filosofía puede ser aprendida por medio de fenómenos.
Trata de aniquilar el deseo hacia los mismos. A todos los estudiantes de Ocultismo que existen en el mundo les han advertido sus Maestros que es un hábito que, satisfaciéndolo, se desarrolla. Vale más abandonar el estudio que caer en los peligros de la magia negra.
¿Qué es el sentimiento del Yo mismo?. Un huésped pasajero tan sólo, y todo cuanto con él se relaciona a manera del espejismo del gran desierto. El hombre es víctima de lo que le rodea mientras vive en la atmósfera de la sociedad. Puede el Mahatma desear favorecer todo lo posible a uno, y, sin embargo, ser impotente para ello.
La voluntad del neófito, tiene que ser también el imán que únicamente debe llamar la atención del Mahatma. Sigue sus atracciones a manera de la aguja con los polos. Voluntad y pureza: he aquí las cualidades que abren el arcano a la presencia de un Adepto; la mera consideración entusiasta no produce ningún efecto.
Las almas débiles se contentan con meros deseos; las grandes poseen voluntades.
En cada hombre permanecen ocultos los gérmenes de facultades que jamás se desarrollan en la tierra, y que no tienen referencia ninguna con este plano de conocimiento.
Ningún hombre puede juzgar a otro más que con arreglo a la medida de su propio discernimiento; no perjudiques a tus propias posibilidades de desarrollo, condenando en otros la posesión de facultades que no conoces tú.
El pensamiento se lanza con mayor rapidez que el fluido eléctrico; cada aspiración resplandeciente centellea y llama la atención del Maestro distante, que siempre vela.
“Confía al Señor tu carga”, o sea confía en el Mismo Superior. Usa del cuerpo como de un medio para dar mayor fuerza a la conexión con el espíritu, y para abrir el camino para sus descensos.
Mata la ambición; es un enemigo mortal y cobarde, cuyo poder sobre ti se halla aumentado por la aprobación de los demás.
Es Karma quien te manda a este mundo, al cual tú llegas solo, en el cual te deja solo y del cual te saca solo. La ley de Karma es la ley de la conservación de la energía, lo mismo en los planos mortales que en los espirituales de la naturaleza.
El cuerpo es el retrato de la mente. El artista, al contemplar sus discordancias, deplora su fracaso, pero no sabe cómo remediarlo. Esto es incumbencia del espíritu, y una vez esto verificado, queda lo exterior un reflejo verdadero del Alma interna.
El maná que alimenta al espíritu se oculta a la vista. El Espíritu Universal lo proporciona.
El Deber es el río que fluye al través de la vida.
Sus ondas son argentinas para todos cuantos permanecen en él, pero amenazadoras para los que raras veces a él se aproximan.
Trata de recobrar tu propia alma. Es el tesoro escondido, perdido en las cavernas de los sentidos.
Su rescate es la redención de muchos renacimientos.
El vano y el arrogante reclaman nuestra compasión; el débil y el extraviado nuestra indulgencia; nuestra simpatía el indiferente; y tan sólo el sabio nuestra admiración.
Has aprendido de Krishna que es preferible la muerte a desempeñar el deber de otro.
Por perseverar en la idea errónea de que nos incumben a nosotros deberes ajenos, resultan miserias que le siguen a uno al través de muchas vidas.
Tu percepción del mismo interno, es más clara que la visión del ojo natural.
Observa ardientemente el plano en el cual tú buscas la verdad; no esperes conseguir el conocimiento del alma al través de las avenidas de los sentidos.
Karma es a manera de la cepa, que aumenta en robustez en el transcurso de años sin interrupción y que se adhiere tan fuertemente con sus sarmientos que resulta tan fuerte como la armazón misma a la cual se adhiere. Puede destruirse cortando sus brotes, pero éstos se renuevan en otras formas de vida; la armazón queda libre una vez destruida la raíz.
Los malos pensamientos corroen el carácter. Únicamente el espíritu posee poder sobre el carácter para purificarlo.
Los efectos acumulados de muchas vidas los llevamos nosotros encima desde la una a la otra. Ésta es la clave para comprender la imparcialidad perfecta de la naturaleza.
La injusticia aparente de los estados diversos de bienestar queda explicada por el hecho de que hemos conocido estados anteriores de existencia.
Cada esfuerzo espiritual hecho ahora, producirá sus consecuencias ahora mismo y también en la encarnación próxima.
La clave para muchos de los grandes misterios de la vida, hay que buscarla en la reencarnación; es la única solución posible para los enigmas de la existencia.
La regla del Mahatma es el aproximarse a cada uno en cuyo interior brilla, aunque tan sólo sea con el más débil fulgor, la más ligera vislumbre de la Luz verdadera. A ninguno de los que desean ser socorridos se le permite que perezca.
La historia de nuestro deseo por el desarrollo espiritual, la escribimos durante el día con cada una de nuestras aspiraciones hacia la verdad, con nuestros pensamientos y acciones, y durante la noche, con las luchas de nuestra alma.
En las páginas del libro de Karma escritos están, hasta en sus detalles más insignificantes, nuestros esfuerzos individuales; cuando la débil voluntad sea ya suficientemente enérgica para impedir más renacimientos en este mundo, en el cual el espíritu vive soñando, encontraremos en la Existencia Real todos cuantos capítulos hayamos escrito durante nuestras transiciones todas. Entonces únicamente seremos capaces de leer el libro entero desde el principio hasta el fin, y podremos conocer la naturaleza de la larga jornada desde el espíritu a la materia, para volver de nuevo al Todo.
El conflicto de la intuición contra la inteligencia ha cubierto a la humanidad con las ruinas de la desesperación. Jamás se rendirá el hombre a consentir ser el vehículo permanente de ninguna clase de ideas, a menos que satisfagan por completo a la totalidad de su naturaleza; la unión tan sólo de la inteligencia y de la intuición terminará el conflicto.
Coge lo que puedas de las enseñanzas, y al desarrollar la devoción, mantén delante de ti tu propio ejemplo.
Que es el Ocultismo
Escrito de T. SUBBA ROW
No hay diferencia entre el antiguo y el moderno ocultismo. Hasta donde yo se todo verdadero ¨ocultismo¨ esta fundamentado en los mismos principios aunque los términos en que ellos han sido expresados han variado en diferentes edades.
Por ocultismo yo entiendo la ciencia, o mejor dicho, la sabiduría que da una explicación verdadera y exacta del trabajo de las leyes de la naturaleza, así como su aplicación, en todo el universo.
Puesto que toda verdad es una, sus enseñanzas deben necesariamente estar de acuerdo con todos los hechos probados de la ciencia, ya sea antigua o moderna. Aun más, ella debe explicar todos los hechos de la historia, o las leyes que gobiernan las relaciones entre los hombres, todas las mitologías, y las relaciones con que el hombre se encuentra con respecto al universo.
Es, de hecho, la ciencia del origen, el destino, los poderes del universo y todas las cosas que ello incluye.
El punto sobresaliente entre ocultismo y ciencia moderna es que el primero trabaja para usar las fuerzas y materiales de la naturaleza en su condición natural mientras la última usa estos en su condición separada y limitada en los planos inferiores de la manifestación.
Por ejemplo el ocultista usa una fuerza invisible de la misma naturaleza cuando quiere producir corrientes de calor, electricidad, y otros semejantes, como elementos en su forma mas alta y espiritual mientras que el científico esta obligado a usar materiales como la luz, agua, etc. y debe primero desintegrarlos en sus componentes básicos, como ellos se encuentran en el plano material inferior, para llevar a cabo sus experimentos.
El ocultista mira la naturaleza como una unidad, y atribuye toda diversidad al hecho de que esta unidad esta compuesta por manifestaciones en los diferentes planos, la percepción de cuyos planos depende del desarrollo del percibidor.
El cree que la única ley que se extiende a todas las cosas es el desarrollo por evolución, a un grado casi infinito, hasta la fuente original de toda evolución –El Logos Divino: De ahí que el hombre, tal como le conocemos es capaz de un desarrollo casi infinito.
El también cree en la absoluta unidad original de todas las formas y modos de existencia, y que todas las formas de materias son intercambiables, así como el hielo puede convertirse en agua y viceversa. Al mirar la idea de los milagros su idea es que los hombres excepcionales pueden obtener facultades adicionales de percepción y acción y ser capaces de controlar los elementos…
Creyendo que la naturaleza y sus leyes son uno, el ocultista sabe que toda acción contraria a sus leyes encontrara fuerza opuestas y será destruida, de aquí que el hombre desarrollado debe, si el quiere obtener la divinidad convertirse en un cooperador de la naturaleza. Esto debe hacerlo entrenándose así mismo en conformidad con la naturaleza. Esta conformidad con la naturaleza lo conduce a el a actuar con benevolencia para lograr sin desviarse el mas alto bien, porque lo que se llama bien no es mas que la acción en conformidad con la única ley. De aquí que el ocultismo no da una afirmación racional de la conducta correcta como ningún otro sistema, porque el convierte a la moral en una ley cósmica, en vez de basarla en una superstición. Aun mas, la realización de la unidad de la naturaleza conduce al ocultista a comprender que la unida vida que lo subyace todo, esta trabajando también dentro de si mismo y lo esta conduciendo a encontrar en conciencia no meramente un criterio de lo correcto y lo incorrecto, sino el germen de una facultad superior, una luz que lo guía en su camino, mientras que en la voluntad el encuentra fuerza capaz de indefinido incremento y expansión.
Todas la mitologías son representaciones pictóricas de las leyes y fuerza de la naturaleza, como credos no son sino expresiones parciales de las leyes universales, a través del estudio intuitivo de las mas antiguas de estás puede obtenerse el conocimiento oculto. Esta conocimiento en su pureza ha sido trasmitido desde tiempos inmemoriales de maestro a discípulo y cuidadosamente conservado de su abuso rehusándolo a compartirlo hasta que el candidato haya realmente probado que el incapaz de usarlo incorrectamente porque es obvio que en las manso de una persona ignorante y mal dispuesta su uso puede traer un daño infinito.
Los experimentos actual es de lectura de pensamiento, psicometría, clarividencia, mesmerismo, etc. mostraran que existen buenas razones para creer que existen poderes insospechados y facultades latentes en el hombre.
Las ¨maravillas¨ del ocultismo son el resultado de una cultivación científica y el logro del perfecto control sobre estos poderes.
Esta sabiduría secreta es el fundamento de todas las antiguas religiones y filosofías, ya fueran Indias, Egipcias, Caldeas, Zoroástricas, Griegas, etc. Sus huellas se encuentran en todas las edades y países, no hay error más grande que el suponer que su realidad depende de una sola autoridad. Sus iniciados y adeptos forman una sucesión ininterrumpida desde la mas temprana aparición del hombre en este planeta, su organización es hoy como era prácticamente hace miles de años, y como será dentro de miles de año. En el momento actual esta vibrando más en la mente de las personas y muchos entonces creen que es una cosa nueva. No es así. Así como en algunos momentos del año la luz del día tiene mayor duración que en otros así mismo la luz divina de sabiduría en algunos ciclos es mas abiertamente difundida que en otros.
Para aquellos que tengan ojos para ver, una luz mas brillante ha surgido, pero ella no dejara de brillar porque pocos le presten atención y muchos incluso la desprecien, mientras otros la mal represente y traten de persuadirse a si mismo y a los demás que no hay sino oscuridad sobre todos.
MAGIA (II parte)
MAGIA
EL PODER DE LOS DEMONIOS
El Origen del Poder en Magia
25. — Todos los ocultistas saben que la fuente de vitalidad en el universo es única, y que ello es emanación del Logos universal. Este poder único solo produce diferenciaciones al llegar al nivel de los mundos más densos, en los cuales se va degradando de acuerdo con sus rangos propios de frecuencia vibratoria.
Ambos magos, el blanco y el negro, extraen su fuerza de la misma gran corriente que fluye eternamente desde el centro del Ser-Causa y se difunde a lo largo de radios de circunferencia. La diferencia entre la magia blanca y la magia negra radica no en la fuerza utilizada —que es siempre un poder divino— sino en la manera cómo se la obtiene y cómo se la emplea.
Se dice que la fuente del poder del mago negro es el diablo, a quien el infernal conjurador debe vender su alma a cambio de la ayuda para sus nefastos propósitos. A fin de aclarar este problema, analicemos la constitución del diablo, que es, en verdad, la criatura de quién más se ha abusado en el universo, porque el hombre, mediante su perversión de la energía divina, está constantemente transformando su propia divinidad en un demonio.
26. — Desde hace muchísimo tiempo, los teólogos han insistido en la personalización de principios naturales. Todas las grandes fuerzas de la existencia han sido disfrazadas y movidas como títeres, y se les ha aplicado los pronombres él o ella. Ésta es una de las principales razones que impide a los teólogos el leer correcta o inteligentemente la Biblia. Son incapaces de ver el poder abstracto detrás del símbolo concreto. A través de muchas épocas, la religión ha hecho del diablo un ser humano e incidentalmente, de muchos humanos ha hecho demonios.
Y ello es incorrecto, tanto en principio como en aplicación. El diablo es un principio natural, el producto de medios naturales, y el resultado final de una perversión natural. El diablo es una criatura compuesta y compleja, que se prodiga entre todos los pecados registrados. Considerado en conjunto, el diablo es el espíritu de perversión o negación, del principio artificial del abuso.
27. — El diablo no es algo falso; no hay cosas falsas en la creación de un Dios verdadero. El diablo es un abuso o un mal uso del poder. Es un encuentro de corrientes; o si se quiere, una interferencia con el plan. Podríamos establecer una definición del diablo diciendo que es la cosa justa en el lugar erróneo. El peor de los demonios de la Naturaleza podría tornarse en bueno por un proceso de simple reajuste.
La inteligencia promedio del hombre medianamente consciente basta para hacer un dios de todo demonio mediante un simple proceso de inversión. Análogamente, ella es capaz de hacer un demonio o una cosa mala de todo bien o de todo dios poniéndolos en una inadecuada relación con las demás cosas. La palabra diablo se emplea para encubrir los dos excesos de polaridad en la Naturaleza que, incontrolados, destruirán el organismo que el hombre trata de construir. Los dos Grandes Demonios de la Creación son: Satanás (Saturno) y Lucifer (Marte) (según los griegos, Venus).
28. — Satanás es el espíritu de precaución, prudencia, que cuando es pervertido se convierte en negación. Ante su portal se agolpan los pecados de omisión. Pocos son los que se dan cuenta de que el hombre es responsable por las cosas que deja de hacer. Este es un aspecto de la ley. Es tan malo no hacer lo correcto como realizar lo indebido o Satanás inhibe, retrotrae, aísla, es cristalizante, conducente a la inercia cósmica porque destruye la acción.
Se lo simboliza con un esqueleto que lleva una guadaña de segar, porque rige los huesos del hombre y los planetas, que son los huesos del Hombre Macrocósmico. Es el gélido demonio de hielo que congela el espíritu en la sangre, y gobierna la muerte de las esperanzas no realizadas. Es el espíritu que finalmente reclama el retorno de todo lo que ha emanado a través de sus místicos anillos.
Por otra parte, Lucifer es el espíritu del exceso, el flamígero hijo de la precipitación y el regidor de la gratificación de los sentidos, sobre los que ejerce su dominio con un cetro de serpientes. Las víctimas de su poder ejecutan actos violentos no porque él lo quiera así, sino porque ellas poseen esta energía y ellas mismas la han pervertido. Lucifer es el portador de luz, y es convertido por el hombre en el fiero demonio del odio y de la guerra.
Su poder es utilizado por el hombre como inspirador de sensualidad y pasión, en lugar de usarlo tal sólo para el logro del ideal. Cuando no son dominados, aquéllos que caen bajo el dominio de su influencia se encaminan insensatamente hacia su propia destrucción. Está en perpetua oposición a Satanás, tratando de arrebatar el alma humana del frío abrazo de Saturno; él es el calor que incuba al alma, pero el hombre lo utiliza como ardiente llama en la que es abrazada la razón.
29. — Todos los poderes de la Naturaleza sirven naturalmente al bien, pero cuando caen en manos de quienes pueden ejercer mandato, el hombre los convierte en espíritus salvajes para perjuicio de su propio mundo. Entre ambos extremos —Satanás (máxima frialdad) y Lucifer (calor ardiente) — se debate el espíritu del hombre, crucificado como el Cristo alegórico, quemado por el fuego aniquilador de uno o congelado por la negación del otro. Esa es la magna verdad.
Supongamos que una u otra de estas fuerzas fuese eliminada, ¿qué ocurriría con el Plan del Ser?
FIGURA VI
30. — Si fuese Satanás el excluido del esquema, el hombre sería consumido par las ardientes pasiones de Marte y los ángeles de Lucifer. Sin el frío, la precaución y el control de Saturno, su alma se perdería en la más desenfrenada sensualidad. Si por el contrario, fuese Lucifer el eliminado, el hombre se convertiría otra vez en una piedra, carente de incentivos, de movimiento o de emoción, y sería atenaceado por los helados dedos de la muerte, como los sufrientes condenados del “Infierno” del Dante.
31. — De este modo, la eterna batalla entre estos dos grandes principios semeja la alternancia del día y de la noche, que atempera los influjos malignos y los compele a servir al bien del hombre, para que éste pueda alcanzar finalmente la meta a que aspira. Si el sol hubiera de brillar durante todo el día el hombre se consumiría con sus rayos y se vitalizaría tanto que se eterizaría rápidamente, mientras que si fuese la noche la que siempre le rodeara, muy pronto retornaría al cristal.
32. — Satanás y Lucifer no son malignos, sino que constituyen los dos más grandes poderes de la Creación. Sin ellos el Universo no podría existir; ello es así porque por un lado Marte, con los ángeles de Lucifer, es la dínamo de nuestro sistema solar, y sin ellos los planetas no podrían mantener su incesante marcha; y por otro lado, Satanás erige la tierra y los mundos con su poder cristalizante, sin el cual no existirían sustancias sólidas con qué hacer los cuerpos. No es la fuerza o el poder sino su perversión lo que constituye el mal.
El mago dice: “Demon est Deus inversus”. Nosotros podríamos decir: “El Demonio es poder pervertido”. Por eso el hombre, el pervertidor del poder, es creador de demonios, porque es la más incapaz de las criaturas en lo que se refiere a ejercer el poder desde el interior de su propio ser. Los reinos inferiores se ven forzados a reaccionar ante impresiones grupales y a obedecer sin vacilar.
33. — En “El Paraíso Perdido”, Milton nos relata cómo el pecado y la muerte fueron precipitados sobre el mundo a consecuencia de la desobediencia del hombre.
Satanás, en tanto, como prudencia, negación y cristalización representa la muerte, que constantemente impide sus creaciones; en cambio, Lucifer, como energía y acción, representa el pecado, que es la faz negativa de su mala utilización. Ellos intentan asistir a las necesidades de la creación como poderes auxiliadores y constructivos, hasta que el mago negro, con la innata perversión de su alma, los fuerza a seguir el camino que él les fija y los precipita sobre el hombre como espíritus infernales.
Los antiguos llamaban “dioses de un solo ojo” a las fuerzas de la Naturaleza, porque ellas no tenían en cuenta las personas sino el mandato que se les daba, ya fuese éste el de matar o el de resucitar. La individualizante conciencia de las siete clases de chispas desprendidas del Pralaya universal han de ser el único director de esas fuerzas, y la responsabilidad kármica de esa dirección y de la expresión de esas fuerzas caerá no sobre éstas sino sobre las inteligencias humanas y superhumanas.
34. — Es mago negro el que aprende a manipular estas fuerzas para fines egoístas y destructivos, para su propio engrandecimiento o la satisfacción de sus propios deseos. En cambio, el mago blanco ruega para que pueda aprender a emplearlas como Dios las ha empleado, para la salvación de la divina creación. El poder está en las manos de quien sabe cómo invocarlo, sin distinción si para bien o para mal.
Ésta es la razón por la cual las escuelas de magia blanca mantienen secreto dichos poderes para el hombre, hasta que después de su desarrollo, purificación y crecimiento interior se gane el derecho de emplearlos.
El Poder de la Magia Negra
35. — Debemos desarraigar de nuestras mentes la idea de que el mago negro no puede dañarnos porque nosotros seguimos la senda recta o porque él es débil porque es perverso. Es una idea equivocada, difundida para evitar que el hombre se fortalezca, y es propagada por los seguidores del sendero negro.
Es tan insensato como imaginar que si un boxeador profesional estuviese boxeando con un niño éste ganaría el combate porque su alma es pura. Millares de personas carecen de la suficiente ambición para desarrollar la fuerza necesaria. Viven honestamente, son buenos cristianos, pero tan negativamente puros que están pregonando abiertamente que son blanco fácil para cualquiera que quiera aprovechar la oportunidad. No son negros en sí mismos, pero son el tipo que facilita la perpetuación de la magia negra.
36. — Es innegable que, en última instancia el bien triunfará, y que el mago negro habrá de caer víctima de sus propios excesos es también una verdad literal, pero serán muchos los que habrán de agachar la cabeza al paso del tirano y sólo los fuertes estarán seguros. Individuos que han logrado un dominio tal de las fuerzas naturales que son capaces de detener la marcha del corazón de una persona en el lado opuesto de la Tierra emitiendo un rayo mental, o de hacer un agujero de dos pulgadas a través de un pie y medio de ébano con fuego astral, son peligrosos en cualquier parte que se encuentren y la generalidad de la gente buena promedio carece en absoluto de posibilidades para resistir los embates de la magia negra.
Solamente los insensatos subestimarán este peligro; el sabio se protege contra él, porque un gramo de precaución vale más que un kilo de curación. Los sabios interponen el escudo de David del rayo blanco entre ellos y las fuerzas negras, protegiéndose así.
37. — Hemos llegado a un punto de nuestra historia mundial en que la ignorancia es criminal y merece el más severo castigo. La ignorancia no es magia negra, pero constituye actualmente el mejor aliado del mago negro. La gente que no conoce nada mejor está constantemente entorpeciendo el trabajo de los demás y ese es el fruto de su indolencia. Cuando intentamos violar las leyes de la Naturaleza, quebrantamos nuestro cuerpo y ponemos negativa nuestra conciencia, abriendo aquellos centros de nuestro ser que nos exponen a ser influidos y a veces obsesionados por las fuerzas negras.
Esto constituye un crimen casi tan grande como el ejercer uno mismo la magia negra. El hombre debe comprender que no es posible ningún compromiso entre el mal y el bien; o está de un lado o del otro, y cuando aparece la duda, debe considerarse que está del lado negro, porque la misma duda es un atributo de Saturno (Satanás). Los que no luchan por lo superior participan de lo inferior.
38. — Encaremos el problema imparcialmente, ni con temor ni con demasiada confianza.
Con humildad y constricción de espíritu reconozcamos que el trabajo permanente que las fuerzas negras realizan en el mundo es muy real. Reconociéndolo así, embanderémonos y unámonos a los Hermanos de la Luz en esta batalla por las almas humanas.
39. — Cuando surge la luz, las tinieblas se disipan. Donde la espada de los espíritus de la luz golpea, las huestes de las tinieblas y de la negación retroceden; pero, si la luz cesase siquiera por un momento, retornarían más fortalecidas que antes. Las fuerzas negras actúan igualmente a través del irreflexivo como del tonto, del arrogante y del engreído, y muchos de nuestros más serios buscadores de la verdad se convierten en canales inconscientes para las fuerzas del mal en sus momentos de debilidad, permitiendo a la bestia adueñarse de ellos y, mediante ellos, atacar al mundo.
40. — Aprended a discernir entre la luz y las tinieblas en el mundo en que estáis viviendo, y vigilad vuestro corazón noche y día, para que no pueda surgir de él nada que pueda ser utilizado como arma para destruir la luz. No os preocupéis de vuestros errores pasados, porque la preocupación alimenta a los demonios, sino que eliminadlos de vuestra aura, sembrando en su lugar la buena simiente de las buenas acciones.
Percibid vuestra personal responsabilidad en este problema, porque la percepción de la responsabilidad nutre al alma. Haced que los poderes superiores del Cosmos adviertan esta aceptación de la responsabilidad, porque cuando vuestra propia luz brilla, los espíritus del mal corren a esconderse y cubren su faz con la sombra de sus mantos.
El Poder Demoníaco de los Antiguos
41. — Estudiemos ahora esas extrañas criaturas que pueblan otros planos de existencia, que algunos consideran como almas condenadas por la presente oleada de vida y a las cuales movilizan los magos negros en sus conjuros. Muchos de los ocultistas de épocas pretéritas han forzado a estos elementales y espíritus de la Naturaleza a servirlos, como en los días de la inmensa Atlántida. Sin embargo, el auténtico mago negro no actuará en los éteres en los que se ambientan los elementales etéricos, sino que lo hará con entidades que habitan en la luz astral o magnetismo animal de los subplanos inferiores del plano astral.
El verdadero mago negro puede llegar a ser (y generalmente lo es), un clarividente, pero nunca podrá ir más allá del mundo astral. Está encadenado a este plano por sus pasiones, sus odios, sus encantamientos y su naturaleza animal, que es la base de la magia negra.
42. — Los antiguos enseñaban que existía toda una jerarquía de demonios para cada uno de los pecados del hombre y que en la mayoría de los casos, son la encarnación de esos pecados. De esto puede comprenderse cómo el hombre puede crear, en los subplanos inferiores del plano astral, extrañas entidades, algunas semejantes a seres humanos degenerados, mientras que otras tienen configuración animal, aspecto de lagartos, serpientes, y otros reptiles.
El poder del mago negro consiste en su capacidad de gobernar a todas estas entidades desalmadas que, si bien no están individualizadas, ejercen un tremendo influjo sobre sus propias esencias, así como en el ámbito de la Naturaleza y sobre los individuos.
43. — Es muy difícil que lleguemos a darnos cuenta que nuestras pasiones y nuestras antipatías son capaces de engendrar a esos seres demoníacos en los mundos suprafísicos, y éste es precisamente uno de los secretos básicos de la magia negra.
Todo mal pensamiento o baja emoción facilita el nacimiento de esas lastimosas y sumisas criaturas, cuyas cualidades intrínsecas, en manos de quien sepa manipularlas, se convierten en agentes destructores de los poderes de la luz, y es parte del plan el que aquellos que conjuran bajo su mandato a esos engendros caigan, a su vez, víctimas de quienes antes eran sus esclavos. Los magos negros, uno tras otro, son tragados por el Maelstrom del infierno astral.
Los subplanos inferiores del plano astral son los tres infiernos de la religión, y constituyen los dominios donde viven aquellos seres surgidos de los excesos pasionales y que se combaten unos a otros con indeclinable furia.
44. — El mago negro, convertido en canal consciente para esas fuerzas, precipita sobre el mundo un flujo infernal de demonios, y al hacerlo, enajena su propia alma, porque tales fuerzas deben pasar a través de su propio cuerpo astral, y ese es el precio que paga a cambio del dominio sobre sus semejantes que dichos demonios les permiten ejercer. E1 poder de tales elementales es prácticamente ilimitado, y existen muchas almas depravadas que se avienen a malbaratar sus espíritus inmortales a cambio del dominio que dichos demonios les dan sobre el mundo material.
45. — Hay dos clases de magos negros:
1°) Aquellos que utilizan a los demonios del plano astral para sus fechorías y a los que invocan mediante prácticas necrománticas y conjuros.
2°) Los que engendran sus propios demonios y los precipitan sobre el mundo. Los del primer grupo son los que perjudican más al mundo, mientras que los del segundo son los que más se dañan a sí mismos. El primer grupo está integrado en su mayoría por magos negros conscientes, mientras que hay muchos en el segundo grupo que ignoran por completo qué es lo que están haciendo. Algunos no comprenden su gran error hasta que los demonios que han creado se vuelven contra ellos.
46. — El mago blanco no utiliza ninguno de los poderes del mundo animal en su actuación, trabajando, por el contrario, en transmutar los aspectos animales de su naturaleza en más sutiles y superiores cualidades. El mago blanco emplea en su trabajo exclusivamente la materia de los subplanos más sutiles de los planos elementales. El mago blanco es un constructor, no un destructor, y se afana más en liberar que en dominar a sus semejantes. El mago blanco ha dedicado su alma a la luz inmortal, mientras que el mago negro ha vendido la suya por gloria perecedera. Los “grimoires” de la Edad Media están llenos de cánticos y hechizos para la invocación de los espíritus y la historia abunda con relatos de magia negra, pero el estudiante de la ciencia oculta nada tiene que hacer con todo esto aparte de protegerse de ello.
Investigación Espiritual
47. — No experimentéis. En el terreno espiritual la mera experimentación es a menudo fatal, y muchos son los estudiantes que han ido a parar prematuramente a la tumba, o a los asilos de enfermos mentales, o que han quedado obsesados durante sus indebidos ensayos. Apartaos del fenomenalismo; para el verdadero estudiante nada valedero hay en él. El estudiante sincero no busca la salvación por los ojos, sino a través de su alma. El fenomenalismo no requiere la participación del aspecto superior del ser, sino que, a lo sumo sólo sirve para satisfacer la mera curiosidad. Hoy, como ayer, será raro la vez que se pida la salvación del alma, mientras que lo usual es que se reclame la realización de “milagros”.
FIGURA VII
Una Salamandra de Fuego
48. — ¿Nunca habéis experimentado la sensación de que alguien a quien encontráis tiene algo de maligno? ¿Nunca habéis sentido una extraña repulsión por alguien? Ello se debe a los elementales y formas mentales que pueblan el aura de la persona en cuestión; si poseéis dentro de vosotros mismos cualidades similares, atraeréis dichas entidades y se os adherirán como sanguijuelas.
A menudo, cuando la gente sale de una sesión mediumnística, acarrea consigo docenas de esas formas endemoniadas, que penetran en su organismo cuando cesa el control de la voluntad al ponerse negativos y receptivos, lo que equivale a franquearles la puerta. Otras entidades, al no poder penetrar por el momento, en el aura de una persona positiva, seguirán rondando a su alrededor a la espera de una oportunidad; en la primera ocasión en que pierden su calma o cometan una mala acción, la puerta ha quedado abierta y los elementales se introducen a través de ella.
49. — Si alguna de estas entidades fuese vista en el plano físico por alguien, se espantaría hasta morir, pero como no ocurre así, el infortunado no la ve y no se preocupa por su existencia. Sería muy prudente que la gente tuviese en cuenta esto y considerara que la mejor manera de no nutrirlas es hollar el Sendero Blanco.
50. — El hombre es un germen insignificante que se debate en medio de un océano de entrecruzados impulsos, y si permite que en su aura protectora aparezcan fisuras, esas fuerzas se precipitarán sobre él, lo invadirán desde todas direcciones y lo inundarán en tal forma que perderá toda posibilidad de una comprensión superior. El ocio y la pasividad son pecados cardinales, y el Diablo de todas las religiones se adueñará de aquellas manos que no estén laborando para los Maestros Blancos.
FIGURA VIII
51. — Hoy más que nunca deberá brillar la luz para que cese de una vez por todas el predominio de lo demoníaco. Una gran proporción de los asuntos físicos, mentales y espirituales del hombre están actualmente en manos de los elementales—entidades acerebradas— y de sus amos, los magos negros, cuyas mentes son muladares de malignidad. De este mundo han de surgir aquellos pocos que, con corazones y almas puras, mantendrán ardiendo la luz para que no prevalezcan las fuerzas tenebrosas.
52. — El falso señorío que ejercen los demonios debe cesar, y con ello debe caer el demonio cabrío de Mendes, el príncipe Baphomet de este mundo. La falsa luz y la falsa oscuridad deben disiparse para que la luz de la verdad y la verdadera oscuridad ocupen su lugar.
53. — Las pasiones humanas son las fuentes de donde parten las corrientes activas de muerte que circundan al mundo; y de las bocas y los corazones de los hombres nacen los pecados y la muerte, que seguirán su tarea de matar y morir, atrayendo sobre la civilización la ira de los dioses. La magia negra provocará el hundimiento de nuestro continente, como lo ha hecho antes, porque atrae la furia de los elementos y causa los holocaustos de los continentes. Sólo una actitud puede prevenir tamaño cataclismo. Estos demonios deberán sucumbir por hambre, toda pasión deberá transmutarse en compasión y el mago negro expuesto a la luz de la verdad para que la ley se cumpla.
Ve y trabaja en la viña, en el nombre de Jesucristo, Nuestro Señor
FIN DE LA SEGUNDA INSTRUCCIÓN
Estudios Ocultistas
Por H.P.B.
Contenido de Estudios Ocultistas:
> Ocultismo Práctico
> El Ocultismo en Oposición a las Artes Ocultas
> Las Bendiciones de la Publicidad
> El Hipnotismo y su relación con otros modos de sugestión
> Magia Negra en la Ciencia
> Indicios de como cambian los Tiempos
> Acción Psíquica y Noética
> La Mente Cósmica
> El aspecto dual de la Sabiduría
> Carácter esotérico de los Evangelios
> Los cuerpos astrales o Doppelgangers
> Constitución del hombre Interior
IMPORTANTE PARA LOS ESTUDIANTES
Hay muchos que ansían instrucciones prácticas de Ocultismo; y por lo tanto, es necesario dejar sentado de una vez para siempre:
1º La esencial diferencia entre el Ocultismo teórico o Teosofía y el Ocultismo práctico o Ciencias ocultas.
2º La índole de las dificultades que entraña el estudio del Ocultismo práctico.
Es muy fácil ser teósofo, pues puede serlo cualquiera de medianas facultades intelectuales, aficionado a la metafísica, de conducta pura e inegoísta, que mayormente se goza en prestar que en recibir auxilio, que siempre está dispuesto a privarse de su gusto en bien de los demás, y sea amante de la verdad, la bondad y la sabiduría en sí mismas y no por el provecho que prometan allegar.
Pero muy distinto es entrar en el sendero que conduce al conocimiento de lo que debe hacerse, discerniendo acertadamente entre el bien y el mal; y también conduce al hombre al punto en que le es posible hacer cuanto bien desea, sin ni siquiera a veces levantar en apariencia un dedo de la mano.
Además, hay un importante hecho que le conviene conocer al estudiante, y es la enorme y casi ilimitada responsabilidad asumida por el instructor en beneficio del discípulo. Desde los gurus orientales, hasta los pocos cabalistas de países occidentales que enseñan los rudimentos de la ciencia sagrada, ignorantes muchas veces del riesgo a que se exponen, todos los instructores están sujetos a la misma ley inviolable.
En cuanto empiezan a enseñar de veras y confieren tal o cual poder o facultad a sus discípulos, sea de índole física, psíquica o mental, cargan sobre sus hombros todos los pecados del discípulo, ya de omisión, ya de comisión, que se refieren a las ciencias ocultas, hasta el momento en que el discípulo llega a Maestro y es directamente responsable.
Hay una mística y fatal ley religiosa que reverencian y observan los cristianos de la iglesia griega, que tienen medio olvidada los de la romana y está absolutamente abolida entre los protestantes. Data de los primeros días del cristianismo, y es símbolo y expresión de aquella otra ley oculta a que antes nos referimos acerca de las relaciones entre Maestro y discípulo. Consiste en que el padrino y la madrina de la criatura en las fuentes bautismales contraen parentesco espiritual entre sí y con su ahijado.
Los padrinos toman tácitamente sobre sí todos los pecados del ahijado hasta que éste tiene uso de razón para conocer el bien y el mal y es responsable de sus actos. Esto explica por qué los Maestros son tan escrupulosos, y por qué a los discípulos se les exigen: siete años de prueba para demostrar su aptitud y adquirir las cualidades requeridas por la seguridad de Maestro y discípulo.
El ocultismo no es magia. Resulta relativamente más fácil aprender las artimañas del hechizo y los procedimientos para valerse de las sutiles, pero todavía materiales fuerzas de la naturaleza física, porque muy luego se despiertan las potencias del alma animal del hombre y prontamente se desarrollan las energías actualizadas por su amor, su odio y sus pasiones. Pero esto es magia negra o hechicería únicamente del motivo depende que el ejercicio de una facultad sea maligna y negra magia o bien magia blanca y provechosa.
Cuando en el actuante queda la más leve huella de egoísmo, no es posible utilizar las energías espirituales porque la intención no es absolutamente sincera, y la energía espiritual se transmutará en psíquica, que obre en el plano astral con tal vez funestos resultados.
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